La Superintendencia de Servicios Financieros del Banco Central del Uruguay (BCU) publicó recientemente su memoria anual, correspondiente al año pasado. Allí, en un mensaje formal, el titular de la Superintendencia de Servicios Financieros, Juan Pedro Cantera, expresó que durante 2025 la división siguió “avanzando consistentemente en el cumplimiento de los compromisos asumidos en el Plan de Acción para el período 2020-2028”, con el propósito de “atender las finalidades institucionales y los objetivos estratégicos definidos para la regulación y supervisión del sistema financiero”.
En el documento también se incluyeron los números de la actividad de inteligencia financiera que realiza la Unidad de Información y Análisis Financiero del BCU, que marcaron un récord en materia de reportes de operaciones sospechosas (ROS) de lavado de activos y/o financiamiento del terrorismo. En total, en 2025 se registraron 1.080 ROS, de los cuales 972 (90%) fueron ingresados por entidades financieras y 108 (10%) por entidades no financieras. La cifra de 1.080 representa un crecimiento de 12% en comparación al año anterior, cuando se recibieron 964 ROS. En retrospectiva, la cantidad de ROS viene aumentando año tras año desde 2021.
En el informe del BCU se señala que, “a partir de los resultados de la Evaluación Nacional de Riesgos del año 2023”, el organismo elaboró y aprobó en julio del año pasado una nueva estrategia nacional para la lucha contra el lavado de activos, el financiamiento del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva, “que contempla las medidas a adoptar por las distintas autoridades competentes del Estado uruguayo hasta marzo de 2030”.
En su mensaje, Cantera señaló que “los desafíos relevantes para la regulación y supervisión no cambian de un año a otro, pero sí los énfasis con que tratarlos”. En ese sentido, sostuvo que resulta necesario “destacar los riesgos relacionados con la digitalización total de los sistemas financieros, incluyendo el uso de inteligencia artificial, la permanente tercerización de procesos y de nuevas formas operativas como las finanzas abiertas, que involucran principalmente riesgos operativos, de ciberseguridad y de trato justo a los clientes”.