El gobierno se encamina a hacer una reforma del sistema de transporte metropolitano, y una de las opciones a estudio es la construcción de un túnel en 18 de Julio para la circulación exclusiva de ómnibus articulados. El tema generó preocupación en los comercios del centro de la ciudad y también motivó que el senador del Partido Nacional y excandidato a intendente del departamento Martín Lema citara a la ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry, al Parlamento para profundizar sobre el proyecto.
En ese marco, este martes el intendente de Montevideo, Mario Bergara, dijo que la discusión sobre una reforma del transporte “es mucho más” que “si hay túnel o no hay túnel en 18 de Julio”. Este miércoles, el jefe departamental dijo que el proyecto está vinculado también, por ejemplo, a “todos los corredores de preferencia de transporte colectivo que van hasta El Pinar”.
“Estamos hablando de un proyecto de movilidad muy ambicioso, muy grande, que va a llevar mucho tiempo y que obviamente, en el transcurso de la construcción de infraestructuras de este nuevo modelo de movilidad, va a haber afectación en la movilidad, en los negocios, en la vida ciudadana; eso es ineludible”, sostuvo Bergara en diálogo con el programa Doble click.
De esa forma, dijo que el túnel “es un ingrediente” del proyecto y que “no está definido ni mucho menos”. A su vez, señaló que desde la intendencia plantearon su preocupación por una eventual construcción de un túnel en los ámbitos de coordinación y diálogo con el MTOP, el Ministerio de Economía y Finanzas y la Intendencia de Canelones, tomando en cuenta “múltiples dimensiones”, no solo la movilidad.
“El dibujo final puede ser muy lindo, pero si estamos hablando de años de afectación de la movilidad, de afectación de los negocios, de impactos de costo, impactos económicos, bueno, todas esas dimensiones hay que incorporarlas” a la discusión, apuntó. Las dimensiones a las que se refiere el intendente tienen que ver con impactos económicos, sociales y de movilidad durante el tiempo que lleve la construcción.
Además, puso sobre la mesa “las consideraciones políticas”. “Todos somos conscientes de que desde el punto de vista político y ciudadano no podemos estar cuatro años con todo esto levantado ni mucho menos”, subrayó.
Aun así, destacó que aunque las obras se hagan a nivel de calle, “también va a haber años en los que se va a tener que trabajar”, ya que “va a haber obra en Montevideo y ni más ni menos que en tres arterias muy importantes” como Avenida Italia, 8 de Octubre y 18 de Julio.
Consultado sobre si conversó con el presidente Yamandú Orsi sobre el tema, en el entendido de que podría darse una “situación incómoda” por pertenecer a la misma fuerza política, Bergara respondió que sí y aclaró que son temas que se conversan “sistemáticamente en la coordinación que está instalada para evaluar este tema”.
“Acá no hay que pensar esto en términos de diferencias políticas. Estamos viendo varias variantes del proyecto [para] buscar cuál es la más adecuada que considere todas estas dimensiones”, expresó.
En ese sentido, afirmó que “el túnel es una más” de esas variantes, “no es el centro del proyecto” y tampoco “un tema de diferencia política ni de color político”. Para Bergara, se trata de “encontrar la fórmula más eficiente que además considere impactos en el terreno transitorio de la construcción, en movilidad, en impacto en los negocios”.
El Poder Ejecutivo aún no ha tomado una decisión sobre las obras y, en ese marco, Bergara indicó que en caso de que se construya el túnel, es necesaria “la anuencia de la intendencia” debido a que se trabajará en las calles y el subsuelo de Montevideo. El intendente consideró que “se está anticipando y colocando en un lugar equivocado la problemática del túnel, porque no hay túnel ni está claro que vaya a haber”.