Este martes, OSE alertó que el déficit hídrico en la zona centro-sur del país está generando una reducción en las reservas de las fuentes de abastecimiento de agua potable para las ciudades de Minas y Solís de Mataojo, ambas pertenecientes al departamento de Lavalleja. Desde la empresa estatal indicaron que, a la luz de la “persistente falta de precipitaciones”, hubo un “descenso sostenido en los cursos de agua y embalses que funcionan como fuente de suministro”.

Consignaron que, por el momento, “el servicio de agua potable se mantiene con normalidad en ambas localidades”, pero informaron que la reducción del consumo es un elemento “fundamental” a la hora de preservar las reservas y sostener el abastecimiento mientras “persistan las actuales condiciones climáticas”.

En ese sentido, la institución tomó una serie de medidas y ajustes operativos, entre los que listó “la regulación de presiones”, y también exhortó a la población a realizar un uso responsable del agua al evitar consumos “no esenciales” como el “lavado de veredas, patios y vehículos, el riego y el llenado de piscinas”.

“OSE continuará monitoreando la evolución de la situación y adoptará las medidas necesarias para resguardar el suministro en ambas localidades”, afirmó la misiva.

En lo que respecta al sistema metropolitano, a finales de febrero trascendió que la empresa registró niveles de trihalometanos superiores al límite establecido en algunas muestras. En contacto con la diaria, el presidente de OSE, Pablo Ferreri, dijo que este tipo de eventos se producen “todos los veranos” por “la combinación de mayores niveles de cloración y las altas temperaturas”.

Las medidas que se están implementando

La institución también divulgó que reforzó el abastecimiento en el embalse San Francisco –a través de la Usina Maggiolo, la principal fuente de abastecimiento de la capital de Lavalleja– al menos desde noviembre, cuando llegó a nivel cero de rebalse. Una de las medidas que incluyó el operativo fue “poner en servicio la planta de respaldo en Paso Campanero para ir gradualmente restando aportes desde el San Francisco y sumando aportes desde el Santa Lucía Grande”, explicó el ingeniero Eduardo Liard, gerente regional de OSE para la Región Sureste, en un video institucional que se publicó el 27 de febrero.

“Lo que hacemos es llevar agua que no llega por cañerías a zonas abastecidas por el San Francisco mediante camión cisterna”, precisó el funcionario. En ese momento, las descargas se llevaban adelante en los depósitos presentes en los barrios Las Delicias y Barrio España, pero Liard explicó que la idea era “gradualmente” proceder a la desconexión de esas zonas normalmente abastecidas por el San Francisco para mantener un aporte exclusivo desde Paso Campanero.

Al mismo tiempo, OSE consignó que “se rehabilitaron perforaciones previstas para situaciones de respaldo” e implementó “operativos de bombeo en la cuenca para favorecer la circulación de reservas y sostener el caudal de aporte hacia el embalse”. En otro eje, sobre la reducción de presiones, se procedió a la “despresurización y reconfiguración” de la red y hubo un ajuste a la baja en los niveles de los depósitos para “minimizar roturas”, dado que la sequía genera “agrietamientos en el suelo que pueden afectar las tuberías”.

“Ya adelantamos alguna coordinación con el Ejército; con la intendencia, particularmente aportando maquinaria, personal y generadores; y esta semana ya tuvimos una reunión con el Centro Coordinador de Emergencias Departamentales en la que participó el intendente y nuestro jefe técnico departamental, Matías Moreno”, sostuvo Liard. El objetivo es “mantener el San Francisco operando”, aunque sea “en condiciones mínimas”, para “poder prolongar el sistema de abastecimiento de la ciudad de Minas en el escenario de que no llueva nada”.