Tal y como estaba previsto, el presidente de la República, Yamandú Orsi, firmó este lunes dos declaraciones a favor de la libertad de prensa y la libertad de expresión, luego de recibir en la Torre Ejecutiva a una delegación de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), encabezada por su primer vicepresidente, Carlos Jornet. El mandatario suscribió la Declaración de Chapultepec y la Declaración de Salta II, vinculada a la libertad de expresión en contextos digitales.
“Créanme que no lo hacemos como un saludo a la bandera”, afirmó Orsi este lunes en una conferencia de prensa. “Lo hacemos porque el Uruguay como tal, su sociedad, sus medios de comunicación, sus periodistas y sus representantes políticos, creemos y defendemos con firmeza el derecho a la libertad de expresión y a la libertad de prensa. Lo entendemos como una garantía indiscutible para la existencia misma de una sociedad democrática”, manifestó.
La Declaración de Chapultepec establece que las libertades de expresión y de prensa son indispensables para la vigencia de la democracia. La Declaración de Salta II, en tanto, alerta que en el ecosistema digital “se generan amenazas para las citadas libertades y el debate público”, a través de regulaciones estatales arbitrarias, censura, bloqueo de acceso y/o contenidos, cibervigilancia, acoso, campañas de descrédito y violencia digital.
Sobre la primera declaración, Orsi dijo que incluye “recomendaciones muy claras para prevenir la censura y el abuso de autoridad contra medios y periodistas”. Destacó la importancia de proteger “las fuentes periodísticas” y “la transparencia en la gestión”, así como el “derecho que tiene la sociedad al acceso a la información pública”.
El mandatario sostuvo que se trata de “principios que han sido consagrados y garantizados tanto en nuestras normas constitucionales y legales como en la práctica cotidiana en el ejercicio del gobierno”. Apuntó, además, que estos principios “han sido recogidos por decisiones de nuestra justicia cuando le ha tocado resolver temas vinculados con estas libertades”.
Con respecto a la segunda declaración, Orsi dijo que se establecen “garantías destinadas a proteger estas mismas libertades en el entorno digital”, y también se “aborda el desafío que supone la inteligencia artificial para los medios de comunicación y el futuro de la democracia”.
“La construcción de la democracia nunca está culminada, y en esta nueva era de la comunicación surgen nuevos desafíos vinculados a las plataformas de internet, donde hoy circula de todo”, advirtió el presidente.
“En mi vida pública he sido un convencido defensor de las libertades fundamentales, el diálogo y los valores republicanos”, continuó el mandatario, y agregó: “Los uruguayos creemos profundamente en el valor de la libertad, sin por ello tener que sacrificar la búsqueda de mejores condiciones e igualdad de oportunidades para nuestros habitantes. Estoy convencido de que no son nociones contrapuestas, sino necesariamente complementarias”.
Por último, Orsi expresó: “Quiero adelantar nuestro compromiso con la protección de las y los periodistas frente a las amenazas del crimen organizado y a toda forma de violencia”. Afirmó que, en el marco del Plan Nacional de Seguridad Pública que fue presentado recientemente por el Ministerio del Interior, el Poder Ejecutivo prestará “especial atención a este tipo de amenazas”.
Desde la SIP valoraron el “clima de convivencia que caracteriza a Uruguay”
Por su parte, Jornet señaló que Orsi fue el primer presidente de “todo el Cono Sur” en adherir a la Declaración de Salta II, que contempla “los nuevos desafíos que afronta la información en un entorno marcado por los acelerados cambios tecnológicos”.
El primer vicepresidente de la SIP sostuvo que la firma de ambos acuerdos por parte del Estado uruguayo supone “una demostración cabal del clima de convivencia que caracteriza a Uruguay”, un país en el que, si bien “existen discrepancias ideológicas”, estas “no impiden el diálogo y la búsqueda de consensos esenciales”.
“Aspiramos a que este gesto, que lo honra al presidente Orsi, sea una marca permanente de su gestión y que constituya además una señal para quienes administran el Estado en todos los niveles, y que Uruguay siga siendo un territorio donde se acepta y se valora el disenso, pero se trabaja para buscar consensos”, manifestó Jornet.