Este viernes, Obras Sanitarias del Estado (OSE) y CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe firmaron un contrato de financiamiento para la construcción de la presa sobre el arroyo Casupá, a pocos kilómetros de la localidad homónima en el departamento de Florida. Imprimieron su firma en el acuerdo el presidente y la secretaria general de la empresa pública, Pablo Ferreri y Olga Otegui respectivamente; el representante de la institución financiera en Uruguay, Miguel Ostos; y el director de Finanzas Públicas del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Juan Benítez.
El proyecto tiene un costo estimado de 130 millones de dólares y permitirá “dotar de seguridades a la producción de agua potable en el sistema metropolitano”, dijo Ferreri. Posibilitará represar 118 millones de metros cúbicos de agua bruta dulce que, sumados a los 80 millones que acumulan hoy las represas de Paso Severino y Canelón Grande, elevará la cifra hacia los 200 millones. Además, aseguró que permitirá un “mejor manejo” del caudal ecológico que derivará en “mejoras ambientales y de la calidad del agua” al tiempo que, según las estimaciones, el pico de su construcción empleará directa e indirectamente a más de 700 personas.
Está previsto que en “dos o tres semanas” finalice el proceso de precalificación de empresas y se realice el lanzamiento de la licitación pública. “Esperamos tener todo el proceso administrativo finalizado a fin de año para que vaya al Tribunal de Cuentas y poder adjudicar para que comiencen las obras en los primeros meses de 2027, que se extenderán hasta mediados, yo diría, del tercer trimestre del 2029 y a partir de allí comience el llenado de la presa”, dijo el titular de la estatal.
El proyecto involucra la expropiación de 102 padrones en los cuales hay 35 propietarios y, aunque OSE todavía avanza en ese proceso, ya adquirió una parte relacionada con los terrenos “más urgentes” en donde se ubicará el obrador de la represa. Un grupo de vecinos manifestó preocupación al respecto, pero Ferreri indicó que no “se impone” sino que tiene un “marco jurídico” e involucra “una serie de entrevistas con cada propietario”, además de implicar “una parte de negociación” para acordar los precios. Aunque continuarán con el proceso aún sin contar con el estudio de impacto ambiental finalizado, no se va a “adjudicar la licitación sin que esté terminado” ni “va a comenzar absolutamente ninguna obra”.
Según Ferreri, junto a un equipo liderado por Presidencia de la República trabajan en “una serie de contrapartidas y compensación ambiental y social” mientras simultáneamente OSE se reúne con los vecinos y prevé instalar, en acuerdo con el alcalde de Casupá, “una oficina para hacer consultas que atenderá al menos una vez por semana donde los vecinos o los propietarios de padrones a ser expropiados que quieran podrán acercarse a hacer todos los planteos”. “De todas maneras, aunque las expropiaciones ocurran este año, parte de lo que está transmitiendo OSE es que como la obra va a ir avanzando y estará pronta recién en 2029, los propietarios no tendrán que irse de manera inmediata sino recién en 2028, lo cual da tiempo y previsibilidad para que puedan acomodar y adaptar sus actividades productivas”, dijo.
Ferreri respondió críticas opositoras: “Si hay algo que no hay es improvisación”
“Sin estudio de impacto ambiental. Sin fuente alternativa. Sin transparentar costos. Uruguay no merece esta improvisación”, escribió el senador nacionalista Martín Lema ante la firma del préstamo en su cuenta de X.
“Si hay algo que no hay es improvisación”, respondió Ferreri. Dijo que lo improvisado fue “plantear hacer una planta de agua potable en una zona donde durante más de 80 días por año la salinidad impedía utilizarla” y afirmó que el proyecto para una represa adicional de agua bruta dulce “cuenta con estudios que vienen desde 1970” e indican que es “la forma costo-eficiente más adecuada”. Valoró que en el período anterior la orientación de trabajo que data de ese entonces “se cambió a mitad del período” y la administración actual está “simplemente retomando la línea histórica de OSE”.
Además, consultado sobre la parte que corresponderá a empresas que ya tuvieran adjudicaciones con el gobierno anterior, el jerarca dijo: “Se define con una sola palabra, ninguna. Es una licitación pública, internacional y competitiva”. Sostuvo que la renegociación del proyecto Neptuno implicó una “reducción del contrato” junto a una batería de obras, pero Casupá “corre por otro carril” y la CAF otorgó el préstamo “con la condición de que haya una licitación”.
Esta fue una “semana de concreciones” para la empresa estatal
La inversión se suma a un conjunto de obras que –con un “enfoque sistémico” y enmarcadas en la renegociación del proyecto Neptuno impulsado por la administración anterior– conforman lo que se ha presentado como el plan de inversiones más grande en la historia del organismo y serán “un salto como no ha ocurrido en décadas en el área metropolitana de nuestro país”.
Entre ellas se encuentran una nueva planta potabilizadora en Aguas Corrientes que aportará “200.000 metros cúbicos por día de producción adicionales” junto a una planta de tratamiento de lodos y una séptima línea de bombeo desde esa zona hasta la Ruta 8 para abastecer zonas de Canelones. También se realizarán mejoras en la cuarta y en la quinta líneas de bombeo, entre otras.
Con una mirada de corto plazo, Ferreri dijo que fue una “semana de concreciones” para OSE y reparó en otras inversiones anunciadas para saneamiento: 19 millones de dólares de en Guichón y Quebracho, 40 millones de dólares en Mercedes y “la semana que viene anunciaremos 13 millones de dólares en Rivera, más de 10 millones de dólares en Tacuarembó y 35 millones de dólares en Maldonado”.
El presidente del BID dijo que Casupá “pone la vara muy alta” en la región
El representante de la entidad financiera dijo que las condiciones del préstamo son que “se ejecute en tiempo y forma” y reparó en que la institución, más allá de aportar recursos, tiene “misiones de seguimiento a las obras que está financiando”.
Señaló que la adaptación al cambio climático configura un tema “completamente disruptor en estos momentos” y la seguridad hídrica se resiente, con situaciones como la sequía de 2023: “Casupá viene a ser una respuesta a la situación crítica por la que pasó el país en ese año. Creo que el gobierno ha tomado el toro por las astas”, afirmó. Agregó que la inversión “pone la vara muy alta en relación al resto de Latinoamérica”.
La institución también cooperó en la elaboración del pliego licitatorio para garantizar “eficiencia, transparencia y estar en los estándares internacionales”. Asimismo, participó en los estudios de impacto ambiental y los sondeos “vinculados a la evolución geológica, geotécnica y sísmica”, además del acompañamiento en el componente social. Finalmente, agregó que trabajan en que funcionarios de OSE viajen a Portugal en noviembre o diciembre de este año para intercambiar conocimientos con personal de la empresa Aguas de Portugal.
