Global Sumud Uruguay informó este martes mediante un comunicado sobre la situación del uruguayo que fue detenido en Libia. La organización detalló que Matías Álvarez integraba un equipo negociador de diez personas “que fueron a gestionar un pasaje seguro” a Gaza con las autoridades del este de Libia para el convoy terrestre humanitario Sumud-Maghreb, que lleva medicinas y alimentos y está compuesto por camiones, ambulancias, casas rodantes, ómnibus y camionetas, e integrado por más de 200 personas de distintas nacionalidades, entre ellos personal médico, docente y técnico. “El inhumano e ilegal bloqueo por mar, tierra y aire que condena al pueblo gazatí a una crisis humanitaria sin precedentes, agravada por el genocidio que viene llevando adelante Israel contra el pueblo palestino, impulsó a una nueva misión humanitaria a romper este bloqueo”, señala la organización.
El domingo, el equipo negociador fue detenido e incomunicado por las Fuerzas Armadas de Libia y autoridades del Gobierno de Seguridad Nacional (GNS), que mantiene el control de la región este del país árabe. “El delito es transportar ayuda humanitaria, no ser insensible ante el padecimiento de otros y no estar dispuestos a seguir tolerando la impunidad del régimen israelí en sus crímenes contra el pueblo palestino”, cuestionó Global Sumud en su comunicado.
Denunció que el equipo permaneció más de 30 horas incomunicado, y que recién este martes se conoció que el uruguayo Matías Álvarez y los demás están detenidos y “serán trasladados a una ciudad cercana”.
La organización está en contacto con la cancillería uruguaya “a los efectos de que se tomen los recaudos necesarios para garantizar la integridad y pronta liberación de nuestro compañero”, y exige al gobierno “un pronunciamiento claro sobre la protección que deben tener las misiones humanitarias y la exigencia del respeto al derecho internacional y humanitario que las ampara”.
El lunes, fuentes de la cancillería consultadas por la diaria aseguraron que la cartera está movilizando sus equipos diplomáticos “en varios países”, aunque agregaron que la resolución de la situación “no es nada sencilla”.
