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Política Gobierno nacional
Mario Lubetkin. Foto: Ernesto Ryan

Mario Lubetkin. Foto: Ernesto Ryan

Mercosur: Lubetkin llamó a “evitar criterios que profundicen las asimetrías existentes” en el reparto de las cuotas europeas

El canciller uruguayo dijo que el bloque regional “debe ser capaz de contemplar las necesidades de las economías de menor dimensión relativa” y permitir que los países “puedan avanzar a distintas velocidades”.

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En la mañana de este lunes, en la antesala de la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, se reunió el Consejo del Mercado Común (CMC), el ámbito integrado por los cancilleres de los países miembros del bloque regional.

Allí, el ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Mario Lubetkin, repasó algunos de los hitos de la “nueva etapa” de inserción internacional del Mercosur, a 35 años de su fundación, y aseguró que durante la presidencia pro tempore de Uruguay se trabajará para “maximizar los beneficios” derivados del acuerdo comercial con la Unión Europea (UE). Con relación a este tratado, los países del Mercosur todavía deben definir cómo se distribuyen a la interna las cuotas de acceso al mercado europeo.

“Confiamos en que los socios alcancemos un consenso respecto de la administración y distribución de los cupos, teniendo en cuenta no solo el flujo bilateral histórico con la Unión Europea, sino también la necesidad de evitar criterios que profundicen las asimetrías existentes en términos del tamaño económico y la capacidad exportadora global”, expresó el canciller. Asimismo, señaló que, “al momento de las negociaciones, nunca se contempló un esquema de asignaciones con una naturaleza distinta al registro histórico exportador bilateral”.

En el marco de la negociación por las cuotas europeas, Uruguay y Argentina comparten la posición de distribuir los cupos conforme al promedio de exportación de cada socio al mercado europeo previo al acuerdo. Paraguay, en tanto, plantea que haya un reparto equitativo de 25% entre los cuatro países, mientras que Brasil propone repartir las cuotas en función del nivel de exportación de cada país a nivel global.

Lubetkin dijo que la aplicación provisional del acuerdo con la UE “constituye un resultado histórico”, que contribuyó a “subsanar una deuda histórica con nuestro sector privado, cuyo perfil exportador se concentra principalmente en bienes de origen agropecuario”. Dicho esto, adelantó que en la próxima cumbre del Mercosur, en diciembre de este año, se realizará el primer encuentro del Consejo del Acuerdo Interino de Comercio, así como el primer foro empresarial Mercosur-UE.

El ministro sostuvo que el acuerdo supone “una oportunidad estratégica única” para el Mercosur. “Dependerá de nosotros aprovechar plenamente, desde sus etapas iniciales, proponiendo que sus beneficios se traduzcan en ventajas tangibles para nuestros sectores productivos, para los trabajadores y, en última instancia, en el bienestar de nuestra sociedad”, señaló. A su vez, destacó que el tipo de tratado suscrito con la UE, así como con Singapur y la Asociación Europea de Libre Comercio, “son los primeros instrumentos negociados por el Mercosur que incorporan disciplinas de nueva generación que abarcan áreas que trascienden el simple comercio de bienes”.

Lubetkin destacó el interés de Uruguay en avanzar hacia la conclusión de las negociaciones del Mercosur tanto con Canadá como con Emiratos Árabes Unidos. También mencionó el interés de iniciar durante el segundo semestre conversaciones con India, Vietnam y Japón. Además, señaló que se promoverá la realización de un diálogo específico con China y se profundizarán los acuerdos regionales con Chile, Perú, Ecuador y Colombia en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración.

El canciller sostuvo que Uruguay ha sostenido “de manera fina y consistente la necesidad de profundizar la apertura al mundo como condición indispensable para apuntalar el crecimiento, atraer inversiones y generar mayores oportunidades para nuestros ciudadanos”. En esa línea, resaltó la disposición del país en avanzar hacia la “modernización de las negociaciones externas, buscando un esquema más eficiente y más equilibrado que responda a las necesidades e intereses de cada uno de nuestros Estados países”.

“El Mercosur debe ser capaz de contemplar las realidades y las necesidades de las economías de menor dimensión relativa, lo que incluye Uruguay, permitiendo que los Estados partes puedan avanzar a distintas velocidades en procura del mejor equilibrio entre las necesidades nacionales de cada uno de los Estados socios”, resaltó Lubetkin.

La agenda de la presidencia rotativa del Mercosur

Al comienzo de su intervención, Lubetkin manifestó “la solidaridad de Uruguay con Venezuela” y expresó la “total disposición para colaborar en asistencia al pueblo venezolano”, tras los terremotos, de magnitud 7,2 y 7,5 en la escala de Richter que provocaron graves consecuencias en la zona norte de ese país. Al mismo tiempo, se refirió a la “compleja situación” política y social que atraviesa Bolivia, que “debe resolverse con serenidad y ánimo entre los diferentes actores”.

Con relación a la agenda interna de la presidencia rotativa uruguaya, aseguró que, además de concentrarse en los temas tradicionales del bloque, se “atenderán otros que han cobrado particular relevancia en los últimos tiempos”. A modo de ejemplo, mencionó “los trabajos necesarios para la implementación” de la segunda generación del Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur. En materia de integración fronteriza, dijo que se trabajará “para lograr que el acuerdo sobre localidades fronterizas vinculadas esté plenamente operativo entre los países vecinos” en el transcurso de este semestre.

Lubetkin reafirmó el compromiso de Uruguay “con la integración en materia de seguridad pública y con el combate a la delincuencia organizada transnacional y el narcotráfico”. Durante la presidencia pro tempore, se promoverá “un mayor intercambio de información mediante la mejora y ampliación del Sistema de Intercambio de Información de Seguridad del Mercosur” y también se propondrá “retomar la cooperación entre el Mercosur e Interpol”.

Por otro lado, señaló que, a través de Plan Ceibal, Uruguay “hará su contribución y propondrá parte del debate político-técnico sobre el uso de la inteligencia artificial en la educación, con el fin de avanzar en la construcción de enfoques compartidos”.

Cooperación entre Uruguay, Paraguay y Bolivia

En el marco de la reunión del CMC, Lubetkin y sus pares del Convenio de Coordinación y Cooperación Urupabol (Uruguay, Paraguay y Bolivia) se comprometieron a “revisar y actualizar los instrumentos de creación” del organismo, con el objetivo de “avanzar hacia los objetivos trazados, adecuando los acuerdos constitutivos al actual contexto económico y comercial de la región”.

En ese marco, resolvieron “potenciar la integración logística y portuaria”, así como “facilitar la navegación regional”. Apuntaron, además, la necesidad de reafirmar el compromiso de los países con el Acuerdo de Santa Cruz de la Sierra sobre Transporte Fluvial por la Hidrovía Paraguay-Paraná y de “trabajar conjuntamente para optimizar la gestión operativa, la eliminación de obstáculos a la navegación y el fortalecimiento de las instituciones del acuerdo”. Respecto de la hidrovía, acordaron consolidar ese “eje fluvial como un motor de desarrollo humano sostenible”.

Asimismo, resolvieron “impulsar la conectividad y la movilidad humana”, a través de “la pronta firma y perfeccionamiento de los Acuerdos de Servicios Aéreos entre los Estados Partes, así como el diseño de mecanismos que faciliten la movilidad humana segura, la simplificación de trámites migratorios, la cooperación consular y el intercambio de información y buenas prácticas”.