La Junta Departamental de Montevideo llega al jueves, el día de la votación de los cinco planes extrapresupuestales presentados por el gobierno departamental, con un escenario abierto. La comuna –que se mantiene “optimista”, según indicaron a este medio– responderá el mismo día a los planteos de las bancadas de la oposición, por lo que es probable que los intercambios continúen hasta el momento de la votación.
Hasta este miércoles, algunos ediles no adelantaban su posición a la espera de poder analizar los eventuales cambios que introduzca la Intendencia de Montevideo (IM). El oficialismo necesita al menos cuatro votos de la oposición para lograr la aprobación de los distintos préstamos, que requieren una mayoría especial de dos tercios, equivalente a 21 ediles. Desde el Frente Amplio indicaron a la diaria que se deberá esperar hasta el jueves para tener un panorama más claro.
Desde hace semanas hay certeza sobre la aprobación del proyecto de saneamiento, al que se destinarían 84 de los más de 300 millones de dólares en fondos extrapresupuestales que solicitó la IM. Por el contrario, el plan de revitalización de Ciudad Vieja es cuestionado en su totalidad por la oposición. Para los planes sobre veredas, calles y saneamiento, los ediles han presentado propuestas que podrían llegar a ser atendibles por la IM, pero hasta el miércoles continuaban lejos de tener una definición. Sin modificaciones, no llegarían a la mayoría necesaria.
En el PN, dividido entre la bancada de ediles de la lista 1 y los dos representantes de la lista 22 –Joaquín Campos y Nicolás Hernández–, las posturas no estaban cerradas. Está previsto que el jueves por la mañana el Partido Nacional (PN) comunique su posición oficial. De todas formas, es esperable que algunos ediles no adhieran y voten “por fuera de la postura que va a tomar la bancada”, afirmó a la diaria el edil blanco Gabriel Cunha, quien aseguró que, exceptuando a Campos y Hernández, “vamos a votar juntos el resto [de los ediles] del partido”.
El edil nacionalista Juan Ignacio Abdala, en diálogo con Canal 5, cuestionó que la IM los apure para votar el jueves, “en vez de poder estudiarlo bien, hacer propuestas con tiempo”. Planteó que “para préstamos hay tiempo” y, “si primero hay inversión y hay cambios estructurales” en la IM, “podemos estudiar la posibilidad de votar”. “Nosotros no estamos diciendo no porque ‘no a todo’”, sostuvo Cunha al explicar que la postura de su bancada es que se vote saneamiento, que acumula mayores consensos, y que el resto de los planes se supedite “a que haya algunos resultados”, por ejemplo, déficit cero en la Rendición de Cuentas de 2027, como ha proyectado la IM. Además, piden que “redestinen fondos y toquen los problemas estructurales económicos que tiene la intendencia”. “Si hacen eso, nosotros estamos dispuestos a conversar del endeudamiento. Si no lo hacen, no”, afirmó.
Otros ediles del PN consultados por la diaria fueron más abiertos a esperar las devoluciones de la IM. Por su parte, en la diaria Radio, el edil colorado Federico Paganini señaló que espera que la IM priorice “el bien de los montevideanos y no una cuestión menor, que sería ganar esta pequeña discusión pero no tener proyectos”.
Este miércoles, en un desayuno organizado por Somos Uruguay, el intendente Mario Bergara afirmó que para la comuna “es muy importante” avanzar en los planes, “no porque el presupuesto no contenga recursos para todas estas cosas, claro que los contiene, pero estamos en condiciones, como intendencia, de hacerlo más rápido y de hacerlo más amplio a través de obtener financiamientos de mediano y de largo plazo”. En un contexto de “bajísimo” nivel de endeudamiento de la IM, consideró que es “justo” que esta administración no tenga “que pagar todo” por “cosas que van a durar 20 años, 30 años”.
Planteos de la oposición
En el plan de veredas, uno de los cuestionamientos más severos refiere a la modalidad de recuperación del gasto y reinversión mediante el fondo rotatorio. El plan prevé arreglos de la IM con retorno diferenciado según los municipios. Para algunos vecinos que tienen casas al frente, sería diferido a cuatro años y, para otros, con retorno rápido en un año. Paganini planteó que puedan ser “lapsos mucho más largos de financiación para que el vecino no sufra la reparación de su vereda”. Cunha cuestionó que es una “estrategia para generar caja”, ya que durante los primeros cuatro años la IM cobrará a los vecinos el dinero invertido en las veredas, mientras que “el préstamo recién lo va a empezar a pagar posterior a esta administración”.
La oposición tampoco ve con buenos ojos la compra con financiamiento extrapresupuestal a 25 años de camiones recolectores, que tienen una durabilidad de entre diez y 15 años. “Entendemos que eso debería ser absorbido con fondos propios o con la financiación que determina la intendencia, pero que no sea a largo plazo”, señaló Paganini. Siguiendo la misma lógica, Cunha cuestionó la incorporación de compra de contenedores, que también tienen una vida útil corta. Este es uno de los planteos con probabilidades de ser atendido por la comuna.
Sobre el plan Calles, la oposición plantea la intervención de algunos tramos que no fueron incluidos y un endeudamiento menor, ya que se prevé cubrir lo mismo con el presupuesto de la IM.
