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Política Parlamento
Centro de Montevideo. · Foto: Gianni Schiaffarino

Centro de Montevideo.

Foto: Gianni Schiaffarino

“Eligen eso antes que más metraje”: la Cámara Inmobiliaria opinó acerca del proyecto del FA sobre los monoambientes

Desde la gremial se afirma que “las preferencias de las personas van cambiando” y actualmente existe un mayor interés por “estar más cerca de la locomoción, de los servicios, de la universidad y del trabajo”.

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Leído por Karen Halty

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En paralelo a la discusión en torno a la Rendición de Cuentas –que ha acaparado la atención de la Cámara de Diputados–, la Comisión de Vivienda y Ordenamiento Territorial del Senado continúa con el tratamiento del proyecto de ley presentado por el Frente Amplio (FA) sobre los monoambientes y sus exoneraciones impositivas. La semana pasada fue el turno de la Cámara Inmobiliaria Uruguaya de pronunciarse al respecto en el Parlamento.

La iniciativa del FA plantea retornar a la normativa anterior y establecer que la superficie mínima habitable de cualquier vivienda no puede ser inferior a 35 metros cuadrados. La disminución de 35 a los actuales 25 metros cuadrados se dio durante el gobierno de Luis Lacalle Pou a través de una modificación introducida en la Rendición de Cuentas de 2021. El proyecto, además de aumentar en un 40% el espacio mínimo habitable, propone impedir el otorgamiento de los beneficios tributarios dispuestos en el régimen de vivienda promovida (Ley 18.795) a las construcciones que no cumplan con este mínimo previsto.

Según consta en la versión taquigráfica de la sesión, a la que tuvo acceso la diaria, el presidente de la Cámara Inmobiliaria Uruguaya, Matías Medina, comenzó su exposición con un par de comentarios generales y algunos números sobre los monoambientes, antes de transmitir las “conclusiones” de la gremial sobre el proyecto.

Con respecto a las cifras, señaló que el monoambiente “responde a una demanda real y consolidada”. “Es la tercera tipología más demandada en el mercado. Cumple una función relevante para jóvenes, estudiantes, adultos mayores y para algunos hogares unipersonales”, resaltó. Si bien puntualizó que “solamente entre el 10% y el 11% de las unidades que se construyen actualmente son monoambientes”, apuntó, además, que el alquiler de una vivienda de este tipo promedia los 19.000 pesos por mes.

En cuanto a los comentarios generales, Medina sugirió que el debate no se centre exclusivamente en el metraje, sino que “se vaya un poco más profundo al tema de algunas preguntas por responder, es decir, cómo se reduce el déficit [habitacional], cómo generar mayor oferta o, inclusive, cómo hacer que diversos núcleos familiares que conforman la sociedad accedan a la vivienda”. Mencionó que actualmente faltan entre 60.000 y 65.000 viviendas, además de que hay 66.000 hogares con al menos una carencia crítica. “Entonces, creemos conveniente priorizar estas situaciones por sobre otras”, expresó.

Por otra parte, destacó que el sector de la construcción representa “un 8% del empleo nacional” y comprende “una cifra estructural de obreros de 73.500”. Asimismo, hizo énfasis en “las nuevas realidades demográficas y de diversidad de opciones” que existen en la actualidad. En ese sentido, asoció a los monoambientes con “los jóvenes que inician la independencia”, estudiantes del interior del país, “trabajadores con alta movilidad” y adultos mayores que “han reducido su hogar por situaciones familiares”.

“Nuestra experiencia cotidiana marca que el cambio de una tipología no sustituye las preferencias de las familias, que siguen optando por unidades de uno y de dos dormitorios, pero reducir o eliminar esta alternativa no suprime la demanda existente, sino que, simplemente, desplaza esos hogares hacia opciones de mayor costo y menor accesibilidad”, advirtió Medina.

A modo de conclusión, señaló que, desde el punto de vista de la cámara, primero se debería “apuntar a cómo combatir el déficit habitacional” en lugar de “restringir tipologías que hoy constituyen una solución efectiva”. “La fortaleza de una política pública no radica en su rigidez, sino en la capacidad de adaptarse y ofrecer respuestas a realidades que son cada vez más diversas dentro de la composición familiar”, agregó.

Andrade y el ejemplo de los 30 obreros en Fray Bentos

Luego de la intervención de Medina, uno de los senadores que tomó la palabra fue el frenteamplista Óscar Andrade, quien sostuvo que “las condiciones en que la gente resuelve, como estrategia para sobrevivir, no son las que fundamentan qué tipo de política hay que promover”.

El legislador aseguró que, así como en el período pasado la superficie mínima habitable se bajó de 35 a 25 metros cuadrados, en el caso de que nuevamente se redujera y se fijara un mínimo de 15 metros cuadrados, igualmente “habría construcción de 15 y habría quien viviera en 15”. “Y si bajáramos a diez, habría quien viviera en diez, porque hay quien vive abajo de un puente”, apuntó.

Andrade puso como ejemplo una situación que se dio durante la construcción de la planta de celulosa de UPM en el departamento de Río Negro, cuando “30 trabajadores alquilaban una casa en Fray Bentos y dormían uno al lado del otro”. “Y si entraban 40, iban a ir 40, con solo un baño”, señaló el exdirigente del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos.

Dicho esto, Andrade intentó recuperar el eje de la discusión. “Nosotros no estamos discutiendo monoambiente sí o monoambiente no. ¡Que haya monoambientes! Lo que estamos diciendo es si ahí es donde tenemos que concentrar los recursos de la política pública”, puntualizó. La pregunta central es si los recursos públicos que se vuelcan mediante beneficios fiscales “tienen que ir para promover este negocio, que es muy rentable”, sostuvo.

En la misma línea, el senador del FA Gustavo González, principal impulsor de la iniciativa, dijo que no está en discusión “si es caro o si es barato”, así como tampoco que se prohíba la construcción de monoambientes de un determinado tamaño. “Nosotros no decimos nada de las empresas privadas. Si quieren hacer diez metros cuadrados o 17 metros cuadrados, que los hagan. Ahora bien, hay una exoneración en el último año de 240 millones de dólares. Es un monto importante”, expresó.

“Es real que existe ese segmento y que quieren eso”

Durante la misma sesión de la comisión, Beatriz Carámbula, expresidenta de la Cámara Inmobiliaria Uruguaya, recalcó que el monoambiente se dirige a “un segmento chico de la población que está transitando una etapa”. En ese segmento ubicó a jóvenes que buscan independizarse, estudiantes del interior, “personas que se divorcian” y “gente que decide esperar para formar una familia, pero quiere independizarse ya”. “Es real que existe ese segmento y que quieren eso”, aseguró, y acotó que “el 29% de la población vive sola”, según el último censo.

Asimismo, Carámbula señaló que “las preferencias de las personas van cambiando”, ya que hoy en día se observa un mayor interés por “estar más cerca de la locomoción, de los servicios, de la universidad y del trabajo”. “Son preferencias. Eligen eso antes que más metraje. Eso pasa en el mundo y Uruguay no es distinto. Son prioridades”, expresó.

Carámbula puso como ejemplo al modelo de coliving, que combina el alojamiento privado con servicios compartidos. “¿Qué es lo que está buscando la gente? Vivencias, experiencias. Si nos fijamos lo que sale el alquiler mensual de un monoambiente en comparación con lo que cuesta un coliving, podremos notar que en el coliving se paga mucho más pero tiene la flexibilidad de la garantía, da la posibilidad de alquilar sin garantía o de alquilar por uno, dos o tres meses, como un alquiler temporario. La gente elige esas opciones. Entonces, lo que vemos es que se refuerza el cambio en las preferencias; quieren innovar en su forma de vivir y es una decisión que se toma en una etapa”, manifestó.

Por su parte, en respuesta a González, quien le había consultado a la delegación de la gremial si una vivienda de 25 metros cuadrados “es algo digno”, Medina manifestó: “Nosotros no estamos capacitados para opinar en esos términos, si es lindo o feo. Consideramos que no es lindo que 4.058 hogares no tengan acceso a la energía eléctrica, que 9.400 hogares nacionales no cuenten con baño de uso exclusivo, que haya 667 asentamientos. Sabemos que eso no es lindo”.

Organizaciones sociales a favor del proyecto

La Comisión de Vivienda y Ordenamiento Territorial del Senado también recibió a una delegación del colectivo "La vivienda en diálogo", compuesto por más de 40 organizaciones de la sociedad civil. En representación de este colectivo, el presidente de la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam), Enrique Cal, llamó a retornar al concepto de "vivienda adecuada", incluso en lo que respecta a los monoambientes. "Hablar de 25 metros cuadrados sería el equivalente a una sala de cinco metros de lado, lo que en cualquier vivienda –tal vez si se trata de una cooperativa un poco menos– es un dormitorio; en ese ámbito una persona o una familia tiene que desarrollar su vida y eso es algo que nos parece absolutamente inadecuado", señaló. En ese marco, dejó constancia de que para el colectivo "es correcta la ampliación que se plantea a 35 metros".