El canciller Mario Lubetkin indicó que el Ministerio de Relaciones Exteriores está analizando la situación del proceso de solicitud de visado de inmigrantes que deseen visitar Estados Unidos, luego de que el gobierno del país del norte anunciara la suspensión temporaria del recurso en todas sus embajadas y consulados esta semana.
En una rueda de prensa tras una reunión en la que recibió las cartas numeradas del nuevo embajador designado de Israel, Eldad Hayet, Lubetkin indicó que la noticia de la suspensión de las visas también fue recibida con preocupación en la cancillería Argentina, y remarcó que la cartera que preside comenzará a trabajar para “ver cuáles son los pasos posteriores”.
Según informó el periódico español El País, desde el Departamento de Estado estadounidense argumentaron que la medida obedece a un programa de formación de funcionarios de las embajadas y consulados estadounidenses que procura que las solicitudes de visado se lleven “de manera exhaustiva y coherente”.
La decisión se suma a un inminente proceso de revocación masivo de visas de corto plazo que también fue anunciado esta semana y podría afectar a cerca de 200.000 solicitantes de asilo, según medios estadounidenses. Consultado al respecto por la cadena británica BBC, el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, sostuvo el gobierno de Donald Trump busca “dejar en claro” que “una visa es un privilegio, no un derecho”.
Lubetkin recordó que la decisión de Estados Unidos tiene lugar luego de otras, que involucraron la inclusión de Uruguay en una lista de 75 países a los que se les impusieron “ciertas limitaciones de visa”, y que incidió en “el reencuentro de los familiares uruguayos en Estados Unidos”. “Se hipotetizó que era porque nosotros podíamos tensionar por aquí, o teníamos posiciones radicales”, acotó, para puntualizar que la medida fue suspendida la semana pasada por la jueza del segundo distrito de Nueva York, Jeannette Vargas. En su fallo, la magistrada catalogó la decisión del gobierno de Donald Trump como “manifiestamente ilegal”, ya que infringe la ley federal del país.
Así, el canciller aseveró: “Salvo una nueva reacción por parte de las autoridades norteamericanas, en este momento todo ciudadano uruguayo tiene libertad absoluta con relación a las visas”. “Es importante porque siempre colocamos el problema y después no le damos seguimiento al problema, y esta es una buena solución”, evaluó, y afirmó que más allá de “alguna reacción por alguna razón legal y técnica”, la cancillería buscó asistir “de una u otra forma en un escenario que fue de carácter legal interno en Estados Unidos” y afectó a “una enorme cantidad de países”.
