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Política Gobierno nacional
Susana Cordeiro Guerra, el 14 de setiembre, en la Torre Ejecutiva. · Foto: Alessandro Maradei

Susana Cordeiro Guerra, el 14 de setiembre, en la Torre Ejecutiva.

Foto: Alessandro Maradei

“Uruguay necesita fortalecer su competitividad abordándola como una agenda integrada”, dijo la vicepresidenta del Banco Mundial

El gobierno celebró los 80 años de relación con el organismo, un “actor fundamental” en “aspectos que han estado en el corazón de transformaciones importantes para Uruguay”, manifestó el ministro de Economía, Gabriel Oddone.

En el auditorio del edificio anexo de la Torre Ejecutiva, ante una sala llena con representantes del sector público y privado, ministraos y exministros, exmandatarios y el presidente de la República, Yamandú Orsi, el gobierno uruguayo celebró este lunes los 80 años de relación con el Banco Mundial (BM), en el marco de “una política de Estado”, según destacó Orsi.

El presidente resaltó que “Uruguay fue uno de los primeros que adhirieron a aquella propuesta de posguerra donde el multilateralismo era la salida, y consideramos que lo sigue siendo”. Recordó que el primer acuerdo suscrito entre Uruguay y la organización, en la década del 50, fue “para la ampliación de la red eléctrica nacional” y la telefonía. “Fortalezas que hoy las podemos esgrimir por el mundo como parte de nuestra identidad”, señaló Orsi.

Recientemente, el directorio ejecutivo del BM aprobó un financiamiento de 300 millones de dólares para apoyar reformas destinadas a “aumentar la competitividad, la inversión privada y el empleo”, según informó el organismo en un comunicado.

El presidente también destacó que, para el sector privado, “el Banco Mundial es puntal y deberá seguir siéndolo”. “Ejemplos sobran y me estoy quedando corto: un país con trazabilidad, un país que ahora apuesta fuertemente al riego en otra escala, tomando algunas políticas que vienen de lejos”, señaló Orsi.

A su turno, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, agradeció en primer lugar a quienes lo precedieron en su función y a los expresidentes, y, en segundo lugar, al BM, que ha sido “un actor fundamental” para Uruguay en diversos temas, como “la capacidad de competencia de Uruguay para la inserción del país, la trazabilidad, las escuelas de tiempo completo y los sistemas de riego multipredial: todos aspectos que han estado en el corazón de transformaciones importantes para Uruguay y que además han permitido exportar esas experiencias al mundo”.

“Seguiremos trabajando, en conjunto, porque el mundo los necesita, porque el mundo necesita estos organismos y que se fortalezcan, pero en Uruguay concretamente –por nuestra escala y por los riesgos o los desafíos que tenemos en el futuro y en el presente– necesitamos organismos multilaterales que nos permitan indicarnos que vamos por el camino correcto y, cuando no es así, ustedes nos avisen y a tiempo”, cerró Orsi.

“La competitividad está pasando del diagnóstico a una agenda concreta de reformas”

En la actividad también participó la vicepresidenta del BM para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra, quien destacó la presencia de “líderes de diferentes partidos que, en distintos momentos, han trabajado por un mismo propósito: promover un Uruguay próspero, inclusivo y moderno”. En el evento, fueron homenajeados a los expresidentes Julio María Sanguinetti y Luis Lacalle Herrera, así como los exministros de Economía Ricardo Zerbino, Luis Mosca, Alberto Bensión, Isaac Alfie, Álvaro García, Fernando Lorenzo, Mario Bergara y Azucena Arbeleche. También fueron homenajeados Oddone y el excanciller Enrique Iglesias.

76 años después del primer préstamo para ampliar la red, “estamos hablando hoy, en nuestras reuniones, de cómo conectar Uruguay al mundo con mejor logística, puertos y energía para impulsar la competitividad”, resaltó Cordeiro. La vicepresidenta de la organización destacó que junto con el país han celebrado “muchos avances” y “hemos aprendido juntos”. Por ejemplo, mencionó que, en 2008, “frente al desafío de reducir la dolarización de la deuda, el Banco Mundial se convirtió en el primer emisor extranjero en colocar un bono en pesos uruguayos en el mercado local”, un instrumento que “nació acá y luego elevamos esta experiencia a varios otros países”. “Me gusta mucho este ejemplo porque habla de una característica fundamental de nuestra relación a lo largo de estos 80 años: Uruguay se beneficia de la experiencia global del Banco Mundial, pero el Banco Mundial y otros países aprenden con Uruguay también”, señaló.

La jerarca reconoció que, a lo largo de ocho décadas, Uruguay ha construido “credibilidad, estabilidad macroeconómica, a través de distintos ciclos políticos, e instituciones sólidas”. Sin embargo, “también hay desafíos”, como, por ejemplo, “convertir esa credibilidad en crecimiento, el crecimiento en más y mejores empleos, y esos empleos en mejores condiciones de vida para todos los uruguayos”. Sostuvo que, para lograr esto, “Uruguay necesita fortalecer su competitividad abordándola como una agenda integrada, articulando distintas políticas para que se refuercen entre sí y aprovechando las ventajas comparativas de Uruguay en un contexto geopolítico que está cambiando”.

Consideró que el proyecto de ley sobre competitividad y reducción del costo de vida presentado por el Poder Ejecutivo “es un paso clave” en la agenda. “La competitividad está pasando del diagnóstico a una agenda concreta de reformas”, afirmó. Cordeiro también se refirió a los desafíos demográficos y educativos, a propósito de los resultados de las pruebas Pisa. “Cada vez más el crecimiento tendrá que provenir de mejoras en la productividad”, sostuvo, y destacó la “larga trayectoria incorporando tecnología a la educación y al Estado” de Uruguay.

En la intersección del capital humano, la demografía y la tecnología, valoró que la inteligencia artificial puede ser “parte de la respuesta al desafío demográfico, potenciando las capacidades de los trabajadores, elevando la productividad de las empresas y permitiendo que una economía pequeña compita sobre la base del conocimiento y no de la escala”. Respecto de la energía, señaló que el desafío es convertir las fortalezas de Uruguay “en precios más competitivos que permitan movilizar mayor inversión privada”.