La actividad reunió a dirigentes del sector para planificar, evaluar y coordinar acciones adaptadas a las particularidades de los territorios. Contó con la presencia del secretario general de la Federación Uruguaya de la Salud (FUS), Marcos Franco, quien repasó los principales temas que marcan la agenda actual del personal de la salud privada.
Entre los aspectos centrales destacados por el dirigente figura la firma del reciente convenio colectivo alcanzado en los Consejos de Salarios. “Este acuerdo no solo garantiza la conservación del poder adquisitivo de los trabajadores del sector, sino que estableció además para el próximo año un aumento salarial que incluirá una recuperación real del 2%” explicó Franco.
A este logro se suman las acciones continuas de capacitación que lleva adelante la FUS, con la realización de talleres enfocados en la formación sindical y en la preservación de la salud laboral.
Sin embargo, el tema de mayor preocupación abordado en el encuentro radicó en las condiciones cotidianas de trabajo y su severo impacto en la salud mental de los funcionarios.
Franco advirtió que “la falta de personal, la presencia de dotaciones insuficientes y la exigencia de cumplir multifunciones están agravando un problema de grandes proporciones”.
La gravedad del escenario queda reflejada en los registros de la salud privada, que indican que entre los años 2022 y 2026 se alcanzaron casi medio millón de certificaciones médicas, correspondiendo un 20% de las mismas a patologías asociadas directamente a la salud mental, afirmó el secretario general de la FUS.
Ante esta situación, el sindicato remarcó la urgencia de aplicar medidas inmediatas. Si bien la FUS reconoce que el Poder Ejecutivo ha dado los primeros pasos para abordar la problemática, el gremio considera indispensable profundizar la discusión, alcanzar diagnósticos certeros y concretar acciones de mitigación rápidas.
Bajo la premisa que “hay que cuidar a los que cuidan”, la federación enfatizó que la salud debe ser atendida de manera integral para resguardar al colectivo de trabajadores y, al mismo tiempo, asegurar que los usuarios del sistema reciban una atención y un acompañamiento verdaderamente contenedores.
