El próximo 3 de octubre se llevarán a cabo las elecciones para definir la representación docente en el Consejo Directivo Central (Codicen) de la ANEP. Limber Santos, maestro y doctor en Educación, encabeza la Lista 22 y visitó Rivera para compartir una propuesta centrada en la descentralización y el conocimiento real de los territorios.
“Representar significa estar presente desde el territorio, con conocimiento real de los problemas y respaldados por la experiencia. Es asegurar que la voz de todos los docentes esté presente en cada decisión cotidiana”, afirmó a la diaria Santos.
El candidato subrayó la trascendencia de estos comicios, ya que se elige por cinco años a los delegados en el órgano máximo de decisión de las políticas educativas del país. A su juicio, una verdadera representación implica escuchar a los docentes en su labor cotidiana, atendiendo sus problemáticas, reivindicaciones, propuestas y potencialidades, y reconociendo la diversidad del interior uruguayo. “No es lo mismo Rivera que el litoral del país”, puntualizó.
Desde su experiencia como director nacional de Educación Rural, Santos conoce la multiplicidad de realidades locales. Señaló que, incluso dentro de un mismo departamento, existen profundas diferencias entre un centro educativo de la capital y uno ubicado en Vichadero, Tranqueras, Corrales, zonas de frontera o próximas a las principales rutas. Culturalmente y en su vínculo con la comunidad, los contextos son distintos.
Trayectoria educativa y articulación entre subsistemas
Santos advirtió que el universo de la ANEP se encuentra compartimentado entre Primaria, Secundaria, UTU y Formación Docente. Sin embargo, recordó que el estudiante es el mismo a lo largo de todo su trayecto, desde los cuatro años hasta su inserción en la educación terciaria.
Es necesario recorrer esa trayectoria y ajustar al máximo los puentes entre subsistemas, los cuales hasta ahora han sido insuficientes, consideró.
Si bien la permanencia está garantizada en educación inicial y primaria, el gran desafío actual radica en sostener al alumno durante la educación básica y media superior, asegurando trayectorias reales hacia estudios técnicos terciarios o universitarios.
Práctica pedagógica, burocracia y rol docente
El candidato cuestionó que, tras ingresar a las aulas, el rol del maestro y del profesor se ve sobrecargado de tareas administrativas y extrapedagógicas. Si bien estas funciones son importantes, restan tiempo a la labor de enseñanza, por lo que reclamó mayor apoyo institucional.
Respecto al índice de repetición, señaló que existen dos caminos para reducirlo; la mejora genuina de la enseñanza y los aprendizajes y la vía formal por decreto, la cual disminuye las cifras en el papel pero no se traduce en un aprendizaje real de los alumnos.
Pruebas PISA y relativización de las evaluaciones estandarizadas
Sobre el nuevo informe de las pruebas PISA (organizado por la OCDE), Santos indicó que, si bien aportan información, deben analizarse con cautela debido a sus limitaciones. Son parámetros universales que asumen que jóvenes de 15 años de cualquier cultura y sistema educativo deben dominar ciertos contenidos estandarizados, alejándose a veces de las necesidades locales, opinó.
Con respecto a la correspondencia pedagógica, la evaluación debe ir de la mano de lo enseñado en el aula, algo que las pruebas externas no siempre reflejan.
En el enfoque nacional, mientras algunos países preparan específicamente a los estudiantes para este tipo de exámenes, en Uruguay se prioriza la formación integral de la persona, la ciudadanía y el trabajo, argumentó el maestro.
Como defensa de la educación pública, Santos recordó su propia historia: siendo peón rural en Canelones, cortando uvas y cosechando zanahorias, pudo financiar su carrera gracias al sistema público, un camino que hoy le permite ser doctor en Educación.
Transformación educativa, ATD y participación
Consultado sobre la transformación curricular actual y la formación docente, abogó por generar procesos de cambio junto con los docentes, escuchando sus propuestas y considerando los resultados discutidos y analizados en las Asambleas Técnico Docentes (ATD).
Señaló que las ATD representan al universo de los docentes y deberían ser vinculantes en lo técnico pedagógico al momento de definir políticas, programas y presupuestos educativos. Criticó que, desde su creación en 1991, muchas veces el documento final debatido a nivel nacional no es tenido en cuenta por las autoridades.
Respecto al Codicen, recordó que este órgano colegiado permite que dos de sus cinco miembros sean electos por los docentes. Esto obliga al consejero a rendir cuentas ante sus pares y a llevar las posturas de las ATD a la discusión institucional, logrando que la voz del interior tenga presencia real.
Sobre las asambleas del Congreso Nacional de Educación, propuso que sus resultados debieran ser considerados obligatorios o vinculantes, al surgir del voto de la sociedad organizada.
Realidad social en las aulas, inclusión y polos educativos
Ante la complejidad de los conflictos sociales y las situaciones de violencia que repercuten en los centros educativos, Santos enfatizó que no se puede dejar solos a los docentes. Es imperativo reforzar equipos de acompañamiento psicológico, antropológico, sociocultural y de asistencia social.
Asimismo, aludió a la inclusión en un sentido amplio y recordó la premisa de la maestra María Espínola: “la escuela sola no puede. Es fundamental articular el trabajo de la ANEP con otras instituciones del Estado”.
Finalmente, destacó con entusiasmo el Polo Educativo de Rivera, considerándolo un modelo de referencia nacional e internacional por la articulación territorial entre la Universidad Tecnológica, la Universidad de la República, la UTU, el Instituto de Formación Docente y el CERP del Norte en favor de la investigación y el intercambio estudiantil. En la misma línea, ratificó su acuerdo con la creación de una Universidad de la Educación que sea gratuita, pública, autónoma y cogobernada, combinando la enseñanza con la extensión y la investigación a partir de las prácticas docentes.
