En el marco de las directrices emanadas por el comando de la Policía Nacional y la Dirección Nacional de la Educación Policial (DNEP), la Jefatura de Policía de Rivera puso en marcha un curso de capacitación táctica de tres días de duración, enfocado en el manejo especializado de birrodados. La instrucción es impartida por personal de la Unidad de Patrullaje Urbano Motorizado Armado (PUMA), un cuerpo de élite perteneciente a la Dirección Nacional de la Guardia Republicana especializado en intervenciones rápidas, disuasión y patrullaje de alta complejidad.
Del entrenamiento participan 28 efectivos pertenecientes a tres unidades estratégicas de la fuerza departamental: el Grupo de Reserva Táctica (GRT), una unidad de intervención y disuasión con alta movilidad, diseñada para respaldar a las seccionales en situaciones de mayor complejidad o riesgo; el Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO), destinado al despliegue focalizado en zonas y horarios con mayor índice delictivo, patrullaje preventivo e inteligencia táctica, y la Unidad de Respuesta Policial (URP), área encargada de acudir de forma inmediata a los llamados de emergencia para brindar la primera respuesta en la calle.
Aspectos técnicos y destreza en terreno
El alférez Diego López, subjefe de la Unidad Nacional PUMA, detalló los aspectos técnicos de la capacitación y destacó que el eje central es perfeccionar la destreza en el manejo de las motocicletas ante operativos puntuales.
López explicó que la conducción policial difiere sustancialmente del uso particular o de competencia, puesto que el efectivo debe mantener el dominio absoluto del vehículo bajo la legislación vigente, pero con la capacidad de ingresar a terrenos escabrosos, estrechos o de difícil acceso donde los vehículos de cuatro ruedas no pueden operar, enfatizando el control riguroso de la unidad bajo condiciones climáticas adversas, como pavimentos o caminos de tierra mojados o en situaciones críticas de persecución.
En cuanto al equipamiento, el instructor señaló que los efectivos utilizan motocicletas Honda XR modelo estándar en todo el país, con cubiertas convencionales, y disponen de su uniforme reglamentario complementado con protecciones específicas en tibias y codos, además del chaleco antibalas. López valoró positivamente la realización de estos cursos, subrayando que su frecuencia actual resulta fundamental para operar con mayor responsabilidad y habilidades técnicas y tácticas.
El director de la Escuela Departamental de Policía, comisario mayor Silvio do Canto, remarcó que estas acciones reafirman el compromiso institucional con la formación constante. “La profesionalización de los policías es fundamental; adquiriendo nuevas capacitaciones y promoviendo la interrelación entre distintas unidades, el desempeño y la respuesta en calle serán cada vez mejores”, indicó.
Por su parte, el jefe de Policía de Rivera, comisario general (R) Fabián Severo, reconoció que concretar esta formación representa un logro estratégico para el departamento. Enfatizó que la movilidad operativa constituye un pilar clave en la seguridad moderna, consolidando al birrodado como un recurso táctico indispensable para penetrar de manera rápida y segura en zonas urbanas y rurales complejas.
