La lista 1966, que ha conducido durante más de diez años la Asociación de Empleados y Obreros Municipales de Salto (Adeoms), se prepara para las elecciones sindicales convocadas para el viernes 30 de octubre con una renovación de sus principales referentes.
Víctor Baptista será el candidato a presidente y Adrián Curbelo se postula para ocupar la Secretaría, con el respaldo de Juan Carlos Gómez y Mario Martínez, quienes han tenido un papel central en la conducción del sindicato durante los últimos años.
En diálogo con la diaria, los integrantes de la lista analizaron el año sindical, la relación con el gobierno departamental y los desafíos que enfrentan los trabajadores municipales.
Martínez, que lleva 13 años vinculado a Adeoms, destacó “el proceso de formación de nuevos dirigentes” y señaló que “la renovación responde a una decisión construida durante varios años”. Sostuvo que “la organización cuenta con un equipo consolidado y con el respaldo de los trabajadores, lo que permitió a la lista mantener una mayoría dentro de la dirección sindical”.
Martínez calificó como “complejo” el período transcurrido desde la asunción del actual gobierno departamental y cuestionó “las decisiones que afectaron los derechos de los trabajadores y la organización de los servicios municipales”.
Recordó “el cese de 291 funcionarios al comienzo de la administración” y afirmó que “la medida tuvo consecuencias tanto para las familias afectadas como para el funcionamiento de distintas áreas de la intendencia. Después de un año y medio todavía persisten dificultades para cubrir las tareas que realizaban esos trabajadores”.
El dirigente también denunció un debilitamiento de la libertad sindical y criticó la falta de avances en la negociación colectiva. “El gobierno entendió que era importante debilitar la herramienta sindical para poder gobernar y hacer lo que a ellos les pareciera. Adeoms ha procurado presentar alternativas para resolver los problemas, sin encontrar la receptividad que esperaba”.
La incorporación de trabajadores mediante fundaciones y la posibilidad de avanzar hacia una mayor privatización de servicios municipales constituyen otra de las preocupaciones centrales de la lista 1966. Curbelo sostuvo que “la jubilación de funcionarios presupuestados, sin que sean sustituidos por trabajadores con las mismas condiciones laborales, está reduciendo progresivamente la presencia de municipales en diferentes sectores”.
Afirmó que “quienes ingresan a través de fundaciones también son trabajadores, pero lo hacen en condiciones diferentes, con remuneraciones inferiores y sin acceder a beneficios que los funcionarios municipales conquistamos mediante años de negociación”. Entre las diferencias mencionó el pago de nocturnidad e insalubridad, así como las posibilidades de desarrollar una carrera funcional dentro de la administración.
Martínez, por su parte, sostuvo que “la sustitución progresiva de funcionarios municipales por trabajadores vinculados a fundaciones modifica la estructura laboral y debilita la transmisión de conocimientos y la formación de nuevos trabajadores dentro de la administración”.
Una nueva conducción con derechos pendientes
Baptista afirmó a nuestro medio que “asumir la candidatura a la presidencia representa una gran responsabilidad”, pero destacó que cuenta con “el respaldo de un equipo de trabajo y de los dirigentes que condujeron el sindicato durante la última década”.
Entre los asuntos pendientes mencionó “la equiparación de grados y categorías con los grados presupuestados, así como la negociación de convenios colectivos vinculados a la salud y la seguridad laboral”.
En este último punto destacó “el trabajo de la comisión bipartita para elaborar nuevos protocolos de actuación ante emergencias climáticas”. Señaló que “el episodio del 18 de julio puso de manifiesto la necesidad de establecer procedimientos claros para proteger a los funcionarios ante fenómenos meteorológicos adversos”.
La plataforma también incluye proyectos sociales para los afiliados, como “la construcción de una piscina en el complejo de Adeoms y la creación de un fondo de solidaridad destinado a ayudar a trabajadores que atraviesen situaciones críticas”. Baptista sostuvo que “la propuesta es mantener los beneficios conquistados, impedir nuevos recortes y generar acuerdos que permitan ampliar los derechos laborales”.
Durante el último año el sindicato debió recurrir a la Federación de Municipales, al plenario departamental y al Ministerio de Trabajo “para lograr avances en asuntos que podrían haberse resuelto mediante el diálogo directo”. Como resultado de esas gestiones, destacó “la concreción de reuniones semanales los martes con representantes del Ejecutivo”, instancia que consideró “una oportunidad para mejorar el relacionamiento y alcanzar acuerdos”.
No obstante, advirtió que “mantener el diálogo no significa renunciar a las denuncias cuando se registran situaciones que afectan a los trabajadores. El sindicato siempre va a negociar y a dialogar”, aunque aclaró que, “cuando no se consiguen avances después de reiteradas reuniones, la organización debe recurrir a otras herramientas para defender los derechos adquiridos y conquistar nuevos beneficios”.
Curbelo agregó que también “se mantienen conversaciones para concretar una adecuación escalafonaria”. Según indicó, “hay alrededor de 31 o 32 trabajadores que todavía necesitan ser presupuestados, además de funcionarios que realizan tareas de mayor responsabilidad que las reconocidas en su grado actual”. Aunque afirmó que “el tema está sobre la mesa”, reconoció que “los avances por parte del gobierno han sido escasos” y reclamó “garantías para regularizar la situación de los trabajadores”.
