El “Espacio Escucha” de la Intendencia de Salto comenzó a funcionar el 20 de julio, con atención a cargo de las psicólogas Mariana Díaz y Luciana Silva. Entrevistadas por la diaria las profesionales dijeron que en estos primeros dos meses, el servicio ha recibido una importante demanda de usuarios que buscan acompañamiento ante distintas situaciones personales, familiares y laborales.
Si bien todavía es pronto para contar con estadísticas, las consultas abarcan una amplia variedad de problemáticas, entre ellas intentos de autoeliminación, ideas suicidas, procesos de duelo, estrés laboral, dificultades en los vínculos de trabajo, obstáculos para gestionar el servicio de asistentes personales y situaciones de violencia basada en género.
El espacio, impulsado por el gobierno departamental, busca ofrecer atención y orientación a quienes atraviesan estas situaciones. Díaz explicó que el Espacio Escucha surgió a partir de una propuesta del gobierno departamental, luego de un diagnóstico previo y de la elaboración de un plan de trabajo en coordinación con el Plan Departamental de Salud del Ministerio de Salud Pública (MSP). La iniciativa busca contribuir a los objetivos que impulsa el gobierno nacional en materia de salud.
La psicóloga aclaró que el espacio no brinda atención clínica ni terapéutica. “Por eso se llama Espacio Escucha”, señaló. Entre quienes han recurrido al servicio hay funcionarios de distintas instituciones que plantean situaciones que viven en sus ámbitos de trabajo, reclamos que no han obtenido respuesta y dificultades para encontrar a quién acudir. En muchos casos, explicó, llegan porque se sienten desbordados y necesitan un lugar donde expresar lo que les sucede y aliviar, al menos en parte, el peso de esas situaciones.
Silva explicó que el servicio brinda contención a todas las personas que lo necesitan y que nadie queda sin atención. Quienes recurren al espacio saben que encontrarán un lugar donde plantear su situación y recibir ayuda, aunque aclaró que la modalidad de trabajo es diferente de la de un consultorio psicológico, donde los procesos tienen otras características.
La metodología contempla una serie de encuentros, cuya cantidad y frecuencia dependen de las particularidades de cada situación. Si bien la propuesta surgió con el objetivo de atender principalmente a los funcionarios de la Intendencia de Salto, que no contaban con un servicio gratuito al que recurrir, el espacio también recibe a otras personas que necesitan acompañamiento.
El servicio es gratuito, voluntario y confidencial, y adapta su intervención a las necesidades de cada usuario.
En los casos en que una persona no puede trasladarse, ya sea por encontrarse inmovilizada o por una situación de discapacidad, aislamiento o vulnerabilidad, el equipo puede realizar visitas en territorio. Silva mencionó, entre otros ejemplos, a personas mayores que viven solas y tienen dificultades para salir de sus hogares.
El Espacio Escucha recibe a jóvenes y adultos. En el caso de los menores de edad, las situaciones son abordadas por el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU). “Estamos para acompañar, colaborar y sumarnos a los recursos que ya existen”, explicaron las entrevistadas.
Las psicólogas señalaron que, en ocasiones, existe desconocimiento sobre los recursos disponibles para atender distintas problemáticas. En los casos de consumo problemático, por ejemplo, el dispositivo Ciudadela funciona como puerta de entrada para orientar y dar respuesta a quienes necesitan ayuda.
El trabajo del Espacio Escucha consiste también en acompañar a las personas y, junto con sus familias, identificar posibles soluciones y los servicios a los que pueden recurrir.
Actualmente, la demanda de atención es alta: concurren entre tres y cuatro personas o grupos familiares por día. Algunas situaciones requieren encuentros más frecuentes, por lo que el equipo está priorizando la atención en este espacio, indicaron las entrevistadas.
