Entre las curiosidades que pudieron verse en la Expo Salto, una de las propuestas que llamó la atención por su originalidad fue la de la cooperativa Impulso. Allí, la diaria dialogó con Sergio Costa, estudiante de Ingeniería en Electrónica, quien explicó que la iniciativa buscó llevar a la exposición rural alguna de las soluciones tecnológicas que desarrolla el grupo, entre ellas, un sistema de reconocimiento facial pensado para mejorar la seguridad en distintos ámbitos.
El sistema puede utilizarse en lugares de alto tránsito, pero también en establecimientos rurales donde las distancias y la soledad de los campos hacen más difícil el control. A través de cámaras, permite identificar rostros conocidos y habilitar su acceso, al tiempo que detecta la presencia de personas desconocidas o que no están autorizadas a ingresar.
Costa explicó que el sistema puede adaptarse a drones o a cámaras fijas y móviles, además de incorporar sensores de movimiento. Toda la información queda enlazada a una vivienda o a un centro de monitoreo, donde, desde cualquier monitor, se puede observar lo que sucede en el establecimiento en tiempo real.
Actualmente, una de las principales aplicaciones está vinculada con la seguridad, una preocupación que, según Costa, plantean con frecuencia los productores rurales. “Es una de las principales preocupaciones que están manifestando los productores”, señaló, por lo que consideró necesario incorporar herramientas que permitan anticiparse a posibles situaciones de riesgo.
Pero la tecnología desarrollada por Impulso no se limita a la vigilancia. Los dispositivos también pueden generar rutinas inteligentes para una vivienda, de manera que una casa pueda ser más segura y, al mismo tiempo, reducir su consumo de energía.
Costa explicó que, por ejemplo, se puede programar que a las 7.00 se apaguen las luces y se abran las cortinas para aprovechar la luz solar. También es posible regular la climatización en determinados horarios, poner en funcionamiento una aspiradora robot y programar distintas tareas a lo largo del día.
Por la tarde, el sistema puede abrir los portones para facilitar la llegada de los vehículos. Durante la noche, en tanto, puede bloquear las ventanas, activar las alarmas y reducir la iluminación de determinados sectores. “La idea es que la vivienda tenga una rutina inteligente”, explicó Costa.
Las soluciones fueron desarrolladas por Santiago Mogliazza, analista de sistemas, Costa y otros estudiantes que integran la cooperativa. El trabajo abarca desde sistemas de monitoreo inteligente de ganado hasta herramientas para automatizar el riego, con la posibilidad de regar parcelas de manera individual o activar todo el sistema al mismo tiempo.
Alambrado virtual
Otra de las propuestas es el denominado alambrado virtual o electrónico. El sistema funciona mediante un collar colocado en cada animal y permite, desde una tablet, conocer la ubicación de cada ejemplar y establecer hasta dónde puede desplazarse dentro del campo.
Cuando el animal se acerca al límite establecido, el collar emite una pequeña descarga eléctrica que busca evitar que continúe avanzando. A partir de la repetición de la rutina, explicó Costa, los animales aprenden a reconocer los límites y pueden permanecer dentro del área definida sin necesidad de que varias personas recorran permanentemente el establecimiento.
En los establecimientos con una gran cantidad de animales actualmente es necesario contar con un collar para cada ejemplar. Sin embargo, la tecnología también avanza hacia sistemas que permiten incorporar el dispositivo a la propia caravana de trazabilidad, mediante un chip o “caravana inteligente”.
Costa reconoció que, aunque existe interés entre los productores, la incorporación de este tipo de herramientas todavía resulta novedosa para buena parte del sector rural. “Ahora es el dron el que va a buscar las vacas y ya no hay que ir a caballo”, ejemplificó. De todos modos, sostuvo que los productores comienzan a incorporar estas tecnologías a medida que comprueban que también pueden representar un beneficio económico.
Para llevar este tipo de sistema a un establecimiento rural, la propuesta contempla contar con dos drones, además de cámaras distribuidas en distintos puntos del predio. De esta manera, se puede complementar el monitoreo aéreo con la vigilancia permanente desde tierra.
Entre las soluciones integrales que desarrolla Impulso también se encuentra la planificación de sistemas de seguridad para viviendas en zonas urbanas. El sistema puede identificar situaciones consideradas vulnerables y detectar la presencia de personas desconocidas. Ante una eventual situación de riesgo, puede bloquear la vivienda, reducir la iluminación y generar una alerta que permita dar aviso a la Policía.
La propuesta de la cooperativa busca así integrar distintas tecnologías (cámaras, drones, sensores, reconocimiento facial y automatización) en sistemas capaces de adaptarse tanto a las necesidades de una vivienda como a las de un establecimiento rural.
