El Centro Comercial e Industrial de Salto presentó los resultados del sondeo de clima empresarial correspondiente al tercer trimestre de 2026, elaborado por el economista Pablo Cortondo, integrante del Departamento Económico de la institución. Según el informe, al que accedió la diaria, la actividad empresarial del departamento continúa en contracción, aunque muestra una moderación respecto del trimestre anterior.
El Índice de Actividad Empresarial de Salto (IAES) registró una caída real de 3,51% en el tercer trimestre, frente al retroceso de 6,34% del período anterior. Si bien la contracción perdió intensidad, el comercio, los servicios y la industria mantienen resultados negativos.
En el comercio, las ventas reales cayeron 5% y completaron siete trimestres consecutivos de retroceso. No obstante, el resultado representa una mejora frente al segundo trimestre, cuando la caída había alcanzado 8,1%.
Uno de los cambios más relevantes del período se observa en la incidencia del tipo de cambio argentino sobre el comercio local. La proporción de empresas que percibe un impacto negativo descendió a 38,7%, frente al 50% registrado en el trimestre anterior.
Esta evolución coincide con una mejora de la competitividad relativa de Uruguay frente a Argentina. El tipo de cambio real con ese país aumentó 12,8% interanual y se ubicó en 125,9 puntos, en niveles cercanos a los de 2017 y 2018. De acuerdo con el informe, Argentina dejó de representar el destino barato que había sido durante 2022 y 2023.
Mientras disminuye la presión proveniente de Argentina, Brasil adquiere mayor relevancia como factor de preocupación para las empresas salteñas. El impacto del mercado brasileño alcanza al 35,5% de los comercios, al 31,7% de las empresas de servicios (frente al 16% del trimestre anterior) y al 57,1% de las industrias.
El escenario se explica, en parte, por la persistencia de una desventaja cambiaria frente a ese mercado. El tipo de cambio real con Brasil se mantiene por debajo de los 100 puntos y se ubicó en 81,6, un indicador de que Uruguay continúa siendo relativamente caro para los consumidores brasileños.
La recuperación nacional todavía no llega a Salto
En el plano nacional, los indicadores muestran señales de recuperación de la actividad. El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) creció 1,7% interanual en julio, mientras que el Índice de Volumen Físico (IVF) de la industria manufacturera registró un aumento de 4,8% en agosto. Sin embargo, al excluir la actividad de la refinería, el crecimiento industrial se reduce al 1%.
Esta mejora todavía no se refleja en las ventas de las empresas salteñas. A su vez, la aceleración de los precios constituye otro factor de presión: la inflación alcanzó 4,49% en el Interior, mientras que el salario real aumentó 1,3%, lo que limita la recuperación del poder adquisitivo.
Los costos empresariales también continúan al alza. Ocho de cada diez comercios señalaron que tuvieron incrementos durante el período, una situación que condiciona sus márgenes y dificulta la recuperación de la actividad.
El deterioro también comienza a reflejarse en la estructura empresarial del departamento. Según los indicadores correspondientes al segundo trimestre de 2026, la creación neta de empresas comerciales pasó a terreno negativo por primera vez desde 2020, con una tasa de crecimiento neto de empresas (TCNE) de -0,60%. A esto se suma una pérdida neta de puestos de trabajo en el sector, que registró una variación de -0,49%.
Pese al escenario adverso, los indicadores de confianza empresarial conservan algunas señales positivas, aunque con menor intensidad que en el trimestre anterior.
El balance de inversiones del comercio continúa siendo favorable, con un saldo de 17,7 puntos porcentuales, frente a los 25 puntos del período previo. Por otra parte, entre el 71,4% y el 85,5% de las empresas, según el sector, prevé mantener su plantilla de trabajadores.
Las expectativas de ventas también muestran cierta estabilidad: la mayoría de las empresas espera mantener sus niveles actuales o registrar un aumento en los próximos meses. Estos datos sugieren que, por el momento, la contracción de la actividad no se ha traducido en un ajuste generalizado del empleo ni en un freno de las decisiones de inversión.
Los hurtos a comercios alcanzaron un máximo histórico
El informe también dedica un apartado a la seguridad, con indicadores que muestran un deterioro significativo en el departamento. Durante el primer semestre de 2026, los hurtos a comercios en Salto alcanzaron una tasa de 249,8 cada 100.000 habitantes, el registro más alto desde el inicio de la serie estadística, en 2013.
La cifra representa un aumento de 39,9% en las denuncias respecto del mismo período del año anterior y supera por primera vez desde 2017 la tasa nacional, que se ubicó en 213,4 cada 100.000 habitantes.
La tendencia se repite al considerar el total de hurtos: Salto registró una tasa de 1.803 cada 100.000 habitantes, frente a los 1.413 del promedio nacional.
En cambio, las rapiñas presentan un comportamiento diferente. En este delito, la tasa departamental fue de 67,6 cada 100.000 habitantes, muy por debajo de los 223 registrados a escala nacional.
En síntesis, el sondeo del tercer trimestre de 2026 describe un escenario de contracción económica en Salto, aunque a un ritmo menor que en los meses anteriores. La presión cambiaria se desplaza de Argentina hacia Brasil, mientras que la recuperación de la economía nacional todavía no logra trasladarse al desempeño comercial del departamento.
Las empresas continúan enfrentando costos crecientes y un deterioro en la creación de emprendimientos y puestos de trabajo. Sin embargo, la mayoría mantiene sus plantillas y proyecta ventas estables o en aumento. Por ahora, esa cautela convive con la resistencia a profundizar los ajustes, en un contexto en el que la recuperación de la actividad local sigue siendo una asignatura pendiente.
