Saltar a contenido
Salto Educación
Movilización de estudiantes y docentes (archivo, 2023)
Foto: Ernesto Ryan

Movilización de estudiantes y docentes (archivo, 2023) Foto: Ernesto Ryan

Fenapes convoca a paro nacional por 24 horas por mejor presupuesto

El sindicato docente cuestiona el “gasto cero” en educación y recuerda problemas edilicios y de salud mental en liceos salteños que hay que atender.

Nuestro periodismo depende de vos

Si ya tenés una cuenta Ingresá

La Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria (Fenapes) convocó a un paro nacional de 24 horas en rechazo a la falta de incremento presupuestal para la educación pública en el marco de la Rendición de Cuentas.

La medida surge luego de que el gobierno confirmara que no habrá aumentos en la asignación de recursos para el sector, una decisión que, según el sindicato, contradice el compromiso histórico del 6% del Producto Interno Bruto (PIB) para la educación y 1% para investigación y desarrollo.

Para conocer las razones de la movilización y la realidad que atraviesan los centros educativos de Salto, la diaria dialogó con Leonardo Dalmao, docente salteño que integra el Ejecutivo Nacional de Fenapes, quien sostuvo que “la plataforma reivindicativa no está centrada en reclamos salariales sino en la necesidad de fortalecer las condiciones de enseñanza y aprendizaje”.

Dalmao explicó que uno de los principales reclamos refiere a la situación edilicia de los centros educativos. Según señaló, los liceos continúan presentando importantes carencias que requieren inversiones significativas tanto en mantenimiento como en construcción de nuevos espacios.

“El planteo es romper con ese 0% de aumento porque las necesidades son evidentes. Basta recorrer los liceos para ver problemas de infraestructura, falta de acondicionamiento y la necesidad de nuevos espacios para trabajar mejor”, afirmó.

El dirigente sindical sostuvo que la inversión no debería limitarse a reparaciones puntuales, sino incluir planes permanentes de mantenimiento, reciclaje de edificios existentes y construcción de nuevos centros educativos. También remarcó la necesidad de generar más grupos para disminuir la superpoblación estudiantil en algunas instituciones.

A nivel local, señaló que los siete liceos de Salto presentan necesidades vinculadas al acondicionamiento edilicio, especialmente en aspectos eléctricos y de climatización. “En invierno y en verano las condiciones se sienten mucho más cuando hay grupos numerosos. Hay carencias importantes en liceos como el 3, el 5 y el Departamenal N.º 1 “Instituto Politécnico Osimani y Llerena” (Ipoll), entre otros”, indicó.

Aunque destacó como positiva la construcción del futuro Liceo 8, advirtió que el crecimiento demográfico de la zona este de la ciudad podría hacer necesaria la creación de un noveno centro de enseñanza media. “Hay un crecimiento sostenido hacia Barrio Artigas, Barrio Uruguay, Andresito y El Volcán. No sabemos si con el Liceo 8 va a ser suficiente para cubrir toda esa demanda”, expresó.

Otro de los aspectos planteados por Fenapes refiere a la disponibilidad de materiales didácticos. Dalmao señaló que las carencias abarcan desde elementos básicos para el trabajo cotidiano hasta equipamiento tecnológico y material especializado. “Cuando hablamos de materiales didácticos hablamos de pizarras, fibras, juegos de geometría, televisores, materiales de laboratorio y también todo lo relacionado con Plan Ceibal”, explicó.

En ese sentido, sostuvo que uno de los problemas recurrentes es la falta de renovación y reparación de equipos informáticos para los estudiantes. “Nos encontramos con que muchos jóvenes llegan a tercer año de liceo prácticamente sin computadoras operativas”, afirmó.

Salud mental: una problemática creciente

La salud mental de docentes y estudiantes ocupa un lugar central dentro de las preocupaciones del sindicato. Dalmao señaló que el aumento de situaciones de estrés, ansiedad y otros trastornos asociados a las condiciones de vida actuales también se refleja en los centros educativos.

“El docente no está por fuera de la sociedad. Los problemas de salud mental que afectan a la población también impactan en quienes trabajamos en la educación”, señaló.

Según explicó, muchos profesores atienden semanalmente entre 500 y 600 estudiantes, una carga laboral que se suma a las crecientes exigencias vinculadas a la atención de la diversidad y a las múltiples problemáticas sociales que ingresan a las aulas.

Frente a esta realidad, Fenapes reclama la incorporación de equipos multidisciplinarios en todos los liceos, además de “más cargos de adscriptos y funcionarios especializados que puedan atender aspectos sociales, emocionales y de acompañamiento estudiantil”.

Dalmao también planteó la necesidad de reconocer determinadas afectaciones psicológicas como enfermedades vinculadas al ejercicio de la profesión docente. “Hay situaciones que claramente tienen relación con la forma en que trabajamos. Si no se estudian y reconocen como tales, tampoco se generan mecanismos adecuados de prevención y contención”, sostuvo.

Consultado por la diaria sobre la convivencia en los centros educativos, Dalmao afirmó que el incremento de la violencia social también se refleja dentro de las instituciones de enseñanza. “Las formas de relacionarse han cambiado. Muchas veces las diferencias se resuelven inmediatamente a través de la violencia y eso inevitablemente llega a los centros educativos”, indicó.

Si bien aclaró que existen distintas realidades según cada institución, reconoció que “se han registrado situaciones de violencia que involucran a docentes” y que forman parte de una problemática más amplia presente en toda la sociedad.

Finalmente, Dalmao enfatizó que el paro nacional no tiene como eje principal una reivindicación salarial. Si bien recordó que los docentes no han registrado crecimiento del salario real desde 2020 y que tampoco existen proyecciones de recuperación para este período de gobierno, insistió en que el foco está puesto en el presupuesto educativo.

“Lo que estamos denunciando es la falta de inversión en educación. Mejorar las condiciones de trabajo implica mejorar también las condiciones de aprendizaje de los estudiantes”, afirmó.

El dirigente sostuvo que la participación de la educación en relación al PIB ha venido disminuyendo y reiteró la vigencia de la histórica consigna sindical del “6 más 1”: destinar el 6% del PIB a la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y a la Universidad de la República, y un 1% adicional para investigación y desarrollo.

“Sin producción de conocimiento, sin investigación y sin una educación fortalecida, es muy difícil pensar en un proyecto de desarrollo con justicia social. Por eso insistimos en que la educación debe ser considerada una prioridad estratégica para Uruguay”, concluyó Dalmao.