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Salto Política
(Archivo). · Foto: Pablo Vignali

(Archivo).

Foto: Pablo Vignali

Gobierno de Salto proyecta transformar infraestructura en calles, barrios, caminería rural y edificios con apoyo del fideicomiso

El Director de Obras de la comuna confirmó que se trabaja en los proyectos ejecutivos de las principales obras viales y en un cronograma que pretende intervenir la totalidad del departamento antes de finalizar el gobierno.

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La Dirección de Gestión de Obras de la Intendencia de Salto comenzó a dar forma al plan de infraestructura que marcará la administración del intendente Carlos Albisu. Aunque los recursos del fideicomiso aún no fueron desembolsados, el equipo técnico ya trabaja en los proyectos ejecutivos de las principales obras viales y en un cronograma que pretende intervenir la totalidad de la ciudad antes de finalizar el período de gobierno.

Así lo confirmó a la diaria el director de Gestión de Obras, Juan Manuel Texeira Núñez, quien explicó que las intervenciones previstas sobre las avenidas Pascual Harriague, Rodó, Manuel Oribe, Gobernador de Viana y Concordia ya dejaron de ser una simple intención para convertirse en proyectos concretos en etapa de preparación.

Texeira indicó que desde comienzos de año se trabaja en la elaboración de los proyectos ejecutivos de Pascual Harriague y Rodó, “una etapa indispensable antes del llamado a licitación”. Explicó que estos documentos “incluyen todos los aspectos técnicos de la obra, desde el diseño del pavimento hasta la seguridad vial, la iluminación, la señalización, los cruces peatonales y demás componentes necesarios para ejecutar posteriormente los trabajos sin improvisaciones”.

El jerarca confirmó que las principales obras serán licitadas y ejecutadas por empresas privadas. Según explicó, la Intendencia tiene capacidad para realizar determinadas tareas, como movimientos de suelo o construcción de bases, pero no dispone de la infraestructura necesaria para producir mezcla asfáltica.

Además, sostuvo que en base a experiencias anteriores, donde una parte de la obra era ejecutada por la Intendencia y otra por empresas privadas, generaron dificultades posteriores para determinar responsabilidades frente a eventuales fallas. Por ese motivo, “la estrategia será adjudicar cada obra de manera integral a un único contratista, que además deberá asumir la garantía correspondiente”.

Texeira señaló que “las empresas adjudicatarias deberán responder por eventuales desperfectos que aparezcan luego de finalizadas las obras”. En el caso de las carpetas asfálticas, “las garantías habituales oscilan entre dos y tres años, período durante el cual cualquier bache o defecto de construcción deberá ser reparado a costos de la empresa responsable”.

Uno de los proyectos más esperados es la rehabilitación completa de avenida Manuel Oribe, desde el Obelisco hasta la ruta 3. El director aclaró que, “aunque técnicamente se hable de una rehabilitación, en la práctica la calzada será reconstruida en toda su extensión”.

El proyecto también contempla “reconstrucción de veredas donde hoy no existen, mejoras en iluminación, acondicionamiento de canteros, reorganización del tránsito peatonal y adecuación de las paradas de ómnibus”.

Los estudios realizados mediante un deflectómetro de impacto “permitieron determinar que la estructura inferior del pavimento aún conserva buenas condiciones”, por lo que no será necesario remover completamente la base existente.

Más allá de las cinco grandes avenidas, la Dirección de Obras elaboró un relevamiento completo del estado de las calles de la ciudad. Cada vía fue clasificada según su condición y, a partir de ese diagnóstico, se diseñó un plan de intervenciones que se extenderá hasta el año 2030.

Los equipos municipales comenzaron los trabajos en barrio Arralde, experiencia que, según Texeira, “permitió comprobar que únicamente con recursos propios sería imposible cumplir los objetivos planteados”. Por ese motivo “se resolvió complementar el trabajo municipal mediante licitaciones destinadas a intervenir los sectores más deteriorados de la ciudad”.

Una de ellas ya fue convocada para la zona comprendida entre las calles Rivera, Juan Harriague, Gobernador de Viana y el río, donde se concentran importantes problemas en los barrios Progreso, 25 de Mayo y Almagro.

También se prepara una nueva licitación para intervenir Malvasio, Mi Tío y La Tablada, utilizando recursos del Fondo de Desarrollo del Interior.

Finalizados los trabajos en Arralde, la planificación prevé trasladar los equipos municipales hacia barrio Burton. Texeira recordó que “se trata de un barrio histórico donde hace muchos años no se realizan intervenciones importantes.

Pensando también en localidades del interior

El director destacó la coordinación que mantiene con los alcaldes de todos los municipios y adelantó que “uno de los principales objetivos es llevar pavimentación a localidades que todavía no cuentan con calles asfaltadas”. Entre ellas mencionó Sarandí de Arapey, Mataojo, Biassini y Valentín.

En paralelo, “continúan los trabajos sobre la caminería rural mediante cuatro equipos municipales”, aunque reconoció que “aún existen carencias de maquinaria y personal que dificultan alcanzar un mayor rendimiento”.

Consultado por nuestro medio sobre las habituales críticas del sector agropecuario respecto al estado de los caminos rurales, Texeira aseguró que “los productores ya perciben mejoras”, aunque reconoció que “todavía resta mucho trabajo”.

También destacó las intervenciones realizadas por empresas privadas en caminos como Buey Negro, en la zona de Saucedo.

Respecto a la conectividad entre centros poblados, admitió que continúa siendo una de las principales deudas. Explicó que “muchos pasos siguen siendo vulnerables a las crecientes” y que actualmente “se trabaja en Paso del Horno para estabilizar sus accesos y reducir las interrupciones provocadas por las lluvias”.

Recuperación de edificios patrimoniales

Además del plan vial, la Dirección de Obras impulsa varias intervenciones en espacios públicos y edificios emblemáticos.

Entre ellas figuran proyectos para la Placita de Ayuí, la Plazoleta de los Recuerdos, el Museo del Hombre y la Tecnología y la recuperación integral de la Biblioteca Municipal.

También continúan trabajos en el Museo Gallino, donde la construcción de un sobretecho evitó nuevas filtraciones, mientras avanzan tareas similares en el Teatro Larrañaga para solucionar problemas históricos de humedad.

Con una combinación de planificación técnica, licitaciones privadas y trabajo de los equipos municipales, la Dirección de Gestión de Obras busca ejecutar durante los próximos años programas de infraestructura en el departamento, con el objetivo de mejorar la red vial urbana, fortalecer la caminería rural y recuperar espacios públicos y edificios patrimoniales.