La situación de los residenciales o establecimientos de larga estadía para personas mayores (Elepem) en Salto atraviesa un escenario complejo. Aunque la mayoría de los centros continúa funcionando, las evaluaciones realizadas por las autoridades muestran distintos niveles de criticidad y mantienen en alerta a los organismos encargados de su supervisión.
Para conocer el estado de situación en el departamento, la diaria conversó con el director departamental de Salud, Luis Rodríguez, quien explicó que una de las principales funciones de la Dirección Departamental de Salud, dependiente del Ministerio de Salud Pública (MSP), es la fiscalización de estos establecimientos en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Social (Mides).
Actualmente, hay 33 residenciales registrados en Salto. Según detalló Rodríguez, cada uno es evaluado mediante un sistema de clasificación que utiliza los colores de un semáforo para identificar su nivel de criticidad: “verde, amarillo y rojo”. Al día de hoy, cuatro establecimientos se encuentran en la categoría roja, 15 en amarilla y 14 en verde.
El jerarca aclaró que esta clasificación surge de una evaluación integral realizada en conjunto por el MSP y el Mides, que permite determinar el grado de riesgo y definir las acciones de seguimiento necesarias en cada caso.
Rodríguez señaló que recientemente mantuvieron reuniones con los responsables de la división encargada de supervisar los Elepem, en un contexto marcado por la preocupación generada tras el operativo realizado en un residencial del barrio la Unión, en Montevideo, donde 20 personas mayores fueron rescatadas.
No obstante, aclaró que la coordinación entre ambos organismos ya venía desarrollándose con anterioridad para fortalecer los mecanismos de control de los residenciales en Salto. En ese marco, agregó que también recibieron la visita de equipos inspectivos de nivel central del MSP y del Mides.
En cuanto a los aspectos que se analizan durante las inspecciones, el director explicó que la evaluación abarca tanto las condiciones edilicias como el funcionamiento general de cada residencial.
Entre los criterios considerados figuran el estado de la infraestructura, la calidad y conservación de los alimentos, las condiciones de los aislamientos, la existencia de situaciones de hacinamiento y la presencia de una dirección técnica, es decir, de un médico responsable del establecimiento. Todos estos elementos integran la valoración que determina la categoría asignada a cada Elepem del departamento.
Rodríguez subrayó que la fiscalización de los Elepem es una tarea que la Dirección Departamental de Salud desarrolla desde hace varios años y que constituye una de las principales líneas de trabajo del organismo, junto con otras inspecciones que realiza de forma habitual.
Explicó que, una vez finalizadas las inspecciones, los establecimientos reciben notificaciones en las que se detallan las observaciones detectadas y los plazos para corregir las irregularidades. “La idea es que puedan regularizar su situación de acuerdo con las problemáticas que presentan”, señaló.
El director recordó, además, que unas 500 personas mayores residen actualmente en los Elepem del departamento. Del total de establecimientos registrados, el 43% fue clasificado en la categoría verde, lo que indica que se encuentran en buenas condiciones; el 45% quedó en la categoría amarilla, correspondiente a un estado regular, mientras que el 12% restante fue catalogado en rojo, por presentar mayores niveles de criticidad.
Rodríguez indicó que tanto los residenciales clasificados en amarillo como aquellos ubicados en la categoría roja fueron notificados y deberán implementar las medidas necesarias para regularizar su situación, bajo el seguimiento de los equipos técnicos del Ministerio de Salud Pública y del Ministerio de Desarrollo Social.
