Luego que la Junta Departamental de Salto autorizara al Ejecutivo a tercerizar por hasta 12 años la gestión de residuos, incluyendo la recolección de la basura y el vertedero municipal, la Asociación Civil Ambientalista de Salto (ACAS) expresó su rechazo a la decisión.
La presidenta de la organización, maestra Adriana Carabajal, sostuvo a la diaria que la posición de ACAS ha sido históricamente que “la recolección y gestión de residuos debe estar a cargo de la Intendencia. Ellos no pueden evadirse de cumplir con una función fundamental que es realmente propia de su carácter municipal”, afirmó.
Carabajal cuestionó que el gobierno departamental traslade a terceros la responsabilidad sobre un problema acumulado durante décadas. “Nos parece realmente una barbaridad que hayan decidido hacer esto, o sea, lavarse las manos”, señaló.
También cuestionó las condiciones actuales del vertedero municipal. “Son 30 o más años de estar en una ubicación incorrecta, con residuos de todo tipo; nunca hubo clasificación de ninguna clase. Ya la contaminación está hecha y esa contaminación va a seguir por los siglos allí”, sostuvo.
Uno de los principales cuestionamientos de ACAS está relacionado con la duración prevista para la contratación. “Este contrato que la Intendencia está llevando a cabo por 12 años y que la Junta Departamental de Salto colaboró y aceptó, realmente nos parece muy negativo porque la Intendencia está comprometiendo tres períodos de gobierno para adelante”, afirmó.
La presidenta de ACAS recordó que la organización había mantenido una reunión con el intendente Carlos Albisu, instancia en la que se planteó la necesidad de solucionar la situación del vertedero. “Nos dijo que él iba a solucionar el problema del vertedero porque él quería realmente solucionarlo. Y habló de un relleno sanitario. Nosotros le preguntamos dónde lo irían a hacer. No hubo respuesta”, relató.
Según Carabajal, se les planteó que no se trasladaría el vertedero y que se desarrollaría una planta de compostaje en el mismo lugar, alternativa que ACAS no comparte.
Carabajal también coincidió con los planteos de funcionarios municipales respecto a la falta de inversión en maquinaria para la gestión de residuos. “La Intendencia dice, y los funcionarios aparentemente también están en eso, que no hubo compra de maquinaria suficiente. Nunca.
“Y cuando se compró, se rompió”, afirmó. En ese contexto, puso en duda qué ocurrirá con la infraestructura y los trabajadores que actualmente participan de las tareas vinculadas a la gestión de residuos. “¿Acaso esta empresa Linaqua tiene la varita mágica? No creemos en varitas mágicas”, expresó.
También manifestó preocupación por los trabajadores vinculados al Plan Vale y por el destino de los funcionarios municipales que podrían ser redistribuidos.
La dirigente señaló que ACAS presentó un pedido de informes el 16 de agosto ante la Intendencia y posteriormente ante la Junta Departamental, sin recibir respuesta formal. “Yo insistí hace unos días, y el señor secretario me respondió por mensaje de texto y me dice que sabe que el expediente estaba en su oficina, pero no podía responderlo porque tenía muchas cosas que decidir y no tenía tiempo”, relató.
Carabajal indicó que la organización también intentó establecer contacto con el presidente de la Junta Departamental, Jonnathan Aramburo, para conocer si existe una comisión vinculada al ambiente que pudiera analizar el tema.
Desde ACAS también se cuestionó la ausencia de una política ambiental departamental de largo plazo. “La Intendencia no tiene un proyecto o un plan ambiental para nuestro departamento y no sé si en algún momento lo tuvo”, sostuvo Carabajal.
La ambientalista recordó que en 2022 existió un proyecto para construir un relleno sanitario y cuestionó que no se hayan explorado otras alternativas antes de avanzar hacia la tercerización.
También recordó propuestas realizadas por ACAS a anteriores administraciones departamentales para avanzar en la clasificación de residuos desde los hogares. “Siempre insistimos en que la gente debería tener en sus casas los contenedores más chicos para hacer esa clasificación en orgánicos e inorgánicos como mínimo”, explicó.
Como referencia, mencionó experiencias desarrolladas en Canelones y planteó que la gestión de residuos debe incorporar educación ambiental y explicar a la población cómo utilizar correctamente los contenedores. “La base de todo está en la educación ambiental”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó también la utilización de volquetones y señaló que existen barrios que todavía no cuentan con contenedores. Planteó además la necesidad de establecer mecanismos para disponer correctamente de residuos voluminosos, como heladeras, cocinas y otros objetos.
Preocupación por el control de la empresa privada
Otro de los aspectos que preocupa a ACAS es la capacidad de control que tendrá la Intendencia sobre la empresa que eventualmente asuma el servicio. “Ahora, a esta empresa, ¿usted cree que alguien los va a investigar, los va a controlar si hacen bien o no el trabajo?”, preguntó Carabajal.
La dirigente planteó además un eventual conflicto laboral que pueda afectar la continuidad del servicio. “Si deciden no juntar los residuos domiciliarios, ¿qué va a ser de Salto? ¿Un basurero?”, cuestionó.
Desde su perspectiva, la decisión fue adoptada con demasiada rapidez y sin suficiente participación de las organizaciones vinculadas a la temática ambiental. “Se apresuraron muchísimo para tomar esta decisión”, afirmó, y agregó que “ACAS no fue consultada” pese a su trayectoria como organización ambientalista con personería jurídica.
Frente a la decisión de la Junta Departamental, Carabajal aseguró que ACAS continuará reclamando ser escuchada por las autoridades. “Vamos a seguir insistiendo en ser recibidos por el señor intendente y en ser recibidos también por el señor presidente de la Junta Departamental”, afirmó.
La organización pretende conocer cómo se instrumentará el proceso de tercerización y cuáles serán sus consecuencias para los trabajadores, el funcionamiento del servicio y la gestión ambiental del departamento. “Creemos que nos merecemos escuchar de la boca de ellos a ver qué opinan de todo esto”, concluyó.
