En comunicación con la diaria, turistas provenientes de la región norte de Uruguay expresaron su sorpresa por el estado lamentable de algunas calles de Salto y cuestionaron el trabajo de mantenimiento de la ciudad. Señalaron que en distintos puntos pueden observarse pozos de grandes dimensiones, a los que calificaron como “verdaderos cráteres”.
Sin embargo, las críticas más fuertes estuvieron dirigidas al estado de los complejos termales y a la falta de propuestas para quienes llegan al departamento en busca de una oferta turística. Los visitantes señalaron que perciben un marcado “decaimiento” de estos espacios y reclamaron mayor actividad y propuestas que permitan aprovechar el potencial turístico de Salto.
A estos cuestionamientos se sumaron estudiantes del Polo Educativo Tecnológico, quienes manifestaron no conocer al actual encargado de Turismo de la Intendencia de Salto, Eduardo Sanguinetti. La falta de visibilidad de la gestión turística también quedó planteada a partir de otro aspecto: pese a que Salto es considerada una ciudad turística, actualmente no cuenta con una oficina de turismo destinada a la atención de visitantes.
Según la información recogida por este medio, Sanguinetti cuenta únicamente con una funcionaria que se encarga de las tareas administrativas, una estructura que resulta limitada para atender las distintas demandas vinculadas al sector y brindar información a quienes visitan el departamento.
La seguridad también apareció entre los aspectos negativos señalados por los turistas. Los visitantes hicieron referencia al aumento de los delitos y a la frecuencia de hechos de sangre, particularmente en la ciudad, una situación que, según expresaron, genera preocupación y puede incidir en la percepción que tienen quienes llegan a Salto.
Consultado por la diaria, Sanguinetti sostuvo que el desconocimiento sobre quién ocupa la responsabilidad de turismo puede estar relacionado con que se trata de “cargos políticos”. De todos modos, afirmó que se encuentra trabajando en el área y puso el foco en la necesidad de atraer visitantes.
“Estoy trabajando mucho porque los turistas que pretendemos que vengan a Salto no están en el departamento”, señaló el jerarca. La afirmación coloca uno de los principales desafíos de la gestión turística: no solo mantener y mejorar los espacios destinados a recibir visitantes, sino también generar propuestas, fortalecer la promoción del destino y lograr que quienes eligen otros lugares encuentren en Salto una oferta capaz de atraerlos.
