Este martes, en el Ministerio de Salud Pública (MSP), se anunció una nueva etapa de Acción País, un proyecto a través del cual el gobierno busca la implementación de la Ley de Salud Mental aprobada en 2017.
De 139 propuestas recibidas, el MSP anunció que financiará 42, provenientes de 16 departamentos pero aplicables en todo el país, a lo que se destinó una inversión de 34 millones de pesos.
Los proyectos fueron evaluados considerando distintos criterios vinculados tanto a su calidad técnica como a su viabilidad de implementación. Se analizaron los aspectos formales como estructura de la organización, la claridad y legibilidad de la propuesta. También se valoró la fundamentación y relevancia de cada iniciativa, incluyendo la definición del problema abordado, la justificación de la pertinencia de la intervención y su alineación estratégica.
Otro de los criterios fue la adecuación del proyecto al contexto local, el impacto esperado en función de su alcance y la articulación con actores del territorio. Además, se evaluaron el diseño y la metodología de intervención, contemplando los objetivos, la población objetivo, la metodología propuesta y la coherencia global de la iniciativa.
La evaluación también incluyó la factibilidad y el financiamiento, considerando el plan de financiación, la viabilidad operativa, la sostenibilidad, la existencia de apoyos adicionales y las posibilidades de replicabilidad. Finalmente, se analizó el cronograma y el seguimiento, tomando en cuenta la planificación temporal y los indicadores previstos para medir resultados y monitorear el desarrollo de los proyectos.
Los proyectos presentados mostraron una amplia distribución territorial, aunque con una fuerte concentración en Montevideo. En total, se registraron 90 proyectos provenientes de la capital y 49 del resto del país, mientras que el departamento de Treinta y Tres no presentó postulaciones.
En relación con el alcance de las iniciativas, predominó el nivel departamental, que representó el 41,7% de los proyectos presentados. En segundo lugar, se ubicaron los proyectos de alcance nacional, con un 26,6% del total. Los proyectos de alcance regional y local representaron cada uno el 10,8%, mientras que las iniciativas que contemplaron intervención en varios departamentos alcanzaron el 10,1%.
La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, expresó que las iniciativas nacen “porque entendemos la política pública como la articulación de gobiernos, organizaciones sociales y actores comprometidos con las soluciones para los grandes desafíos del país. Nadie cuida mejor a la comunidad que la propia comunidad cuando cuenta con el apoyo, las herramientas y la financiación del Estado. Queremos conjugar los esfuerzos que ya existen en cada territorio; Acción País nace para fortalecer esa articulación entre el trabajo comunitario y las políticas públicas”.
La salud mental se atiende “en un club deportivo, centro cultural, colectivo de vecinos”, agregó. Además, señaló que las propuestas recibidas están dirigidas a distintas grupos y problemáticas: prevención del suicidio, uso problemático de sustancias, diversidad y disidencias, personas privadas de libertad, trabajadores de la salud y cuidadores.
Los actores comunitarios “no son actores periféricos, son parte de la política pública”, dijo la ministra, y valoró que desarrollan respuestas que el Estado, por sí solo, no podría generar. Por último, sostuvo que esta es la primera convocatoria a financiamiento y que espera que la segunda “sea mejor y de mayor alcance”.
Por su parte, la directora general de Salud, Laura Llambí, repasó la trayectoria del proyecto, que hoy culmina con la financiación de una parte de las propuestas.
El año pasado, “entre agosto y setiembre fue la primera convocatoria; en octubre, la segunda, con un estudio de todo lo que había funcionado desde la comunidad; en noviembre hubo un evento central y, finalmente, en diciembre se concretaron las postulaciones para financiamiento, lo que nos hace estar en la etapa 2”, repasó.
En enero de este año culminó la postulación y comenzaron dos o tres meses de evaluaciones. Llegaron 139 proyectos y las evaluaciones se realizaron en función de aspectos técnicos, factibilidad, calidad, adecuación de objetivos y territorialidad. En una segunda evaluación, un tribunal conformado por ordenanza tomó en cuenta lo técnico y le sumó una visión nacional. “De julio a diciembre empezaba la ejecución de fondos. Hoy, cumpliendo con el cronograma, anunciamos que hay proyectos ya seleccionados para financiar”, celebró.
Algunas propuestas
la diaria accedió a un resumen de los proyectos seleccionados por el ministerio que hoy recibieron la notificación de financiación. Uno de ellos es Mensajes que Abrazan, que tiene como objetivo promover el bienestar y fortalecer los vínculos intergeneracionales mediante el intercambio de mensajes, contribuyendo a disminuir la soledad y favorecer la inclusión social y afectiva. Está dirigido a personas mayores, niños, adolescentes, jóvenes y a la comunidad en general. La metodología se basa en talleres participativos, elaboración e intercambio de mensajes escritos, audiovisuales y artísticos, así como encuentros intergeneracionales y actividades comunitarias. Su alcance es de carácter nacional, con presencia en centros educativos, residencias y espacios comunitarios de distintos departamentos del país.
En tanto, el proyecto Salud Mental en Contexto de Encierro busca fortalecer el abordaje de la salud mental de personas privadas de libertad desde un enfoque de derechos humanos, promoviendo el bienestar y la reinserción social. La población objetivo son las personas privadas de libertad que participan en actividades educativas. La propuesta metodológica incluye espacios participativos y de promoción del bienestar, orientados a generar herramientas para la reinserción social. El proyecto tiene un alcance regional y se desarrollará en Montevideo y San José.
Poniendo Voz al Silencio tiene como finalidad brindar apoyo y contención a personas en duelo por suicidio, fortaleciendo las redes de apoyo y las estrategias de prevención. Está dirigido a personas de Tacuarembó y Rivera que estén atravesando un proceso de duelo por esta causa. La metodología contempla grupos de ayuda mutua, seguimiento individual, talleres, actividades comunitarias y acciones de capacitación en modalidad presencial y virtual. Su alcance es regional y abarca los departamentos de Tacuarembó y Rivera durante un período de 12 meses, con intervención tanto en zonas urbanas como rurales.
