Nacional
Entre las tipificaciones que eliminó la Ley de Faltas vigente, debido a que están consideradas “en desuso” por juristas y legisladores, figura la “galantería ofensiva”, única barrera legal que podía frenar el acoso callejero que todos los días sufren miles de mujeres, homosexuales y trans. La ausencia de una norma que sancione esto termina alentándolo y legitimándolo. No importa que se le susurre “qué lindos ojos” o grite “por ese culo cagás bombones”: toda persona tiene derecho a caminar por la calle sin soportar esa violencia soterrada y tolerada.