Nacional
No sé si soy hijo de otro tiempo, de éste o de ambos. Lo cierto es que hay una actitud suicida en mí, o kamikaze, que me indica que las cosas tienen que morir (o uno las tiene que matar) antes del hastío, la rutina, la repetición, o asesinarlas cuando aún gozan de cierta salud pero de un día para el otro pueden mostrar signos de decrepitud, de lugar cómodo, de hartazgo para uno y los demás. Como con una pareja, una amistad, la familia. Hay que apuñalar los pactos antes de que se transformen en ancianos con pañales. Para uno, para los lectores.