Lo que parecería estar aconteciendo es el posible ocaso de lo que se denominó pensamiento ilustrado, que en buena medida contribuyó a delinear lo que conocemos como la modernidad.
Dejar de lado el falso conflicto entre competencias y contenido y aliviar a los/as docentes del trabajo burocrático para que puedan dedicarse más al trabajo pedagógico son dos buenas señales que pueden recuperar la motivación.
La historia reciente nos ha enseñado que cuando los gobiernos progresistas se muestran dubitativos, temerosos o complacientes con los poderes económicos, terminan defraudando a su base social.
Algunos científicos sociales han destacado la necesidad de rediseñar el Estado de Bienestar para adaptarlo a la nueva estructura de riesgos sociales, aproximándolo además a la naturaleza humana.
Uno de los principales retos para los países pequeños como Uruguay es la crisis que atraviesa el multilateralismo comercial, tanto por la dificultad de lograr consensos como por el debilitamiento institucional.
En los últimos años, la lucha contra el narcotráfico ha sido uno de los mayores desafíos para los gobiernos. Tal como afirmó el futuro ministro del Interior, Carlos Negro, esta guerra está perdida. Las cifras lo demuestran.
Es la hora de la regulación de los mercados ilícitos, del enfoque de derechos humanos y salud pública en políticas de drogas y de la articulación con el desarrollo humano.
El problema del instituto es estructural, entendiéndose por esto la forma en la que está diseñado. El modelo es sustentable hasta cierto punto, más allá del cual empieza a ser deficitario, o sea, el momento actual.
Proponemos la creación de una entidad pública de derecho privado responsable de la vigilancia sanitaria de los medicamentos, cosméticos, productos médicos, alimentos para fines especiales y otros productos.