En la madrugada del 20 de marzo de 2006, 1.200 personas recibieron en la puerta de su casa un diario que recién empezaba a editarse. Bueno, en realidad fueron algunas menos, ya que el flamante sistema de distribución propio tuvo algunas fallas. Pero allí comenzó a gestarse, para muchos de ellos, un vínculo de cercanía y un sentimiento de pertenencia a una comunidad que en estos años ha crecido ininterrumpidamente. Durante años fue el diario papel durante el desayuno, en el ómnibus, en alguna sala de espera. Hoy también es la lectura en el celular, en cualquier instancia en la que se sienta la necesidad de estar informados.

Hay personas que permanecen suscriptas a la diaria desde el primer día, y a ellas acudimos en nuestro aniversario para tratar de poner en palabras de qué hablamos cuando hablamos de “comunidad”.

¿Qué significa la diaria para vos?

la diaria es un ingrediente clave en el ordenamiento del caos. Cuando el mundo de la información y, en particular, el de la noticia resulta biológicamente imposible de asimilar, la diaria propone una ponderación paciente para facilitarnos el trabajo. Para mí, la diaria es eso, y también es un estímulo del ejercicio crítico con la realidad y a veces con el propio medio. Esto último habla muy bien del periodismo que hacen”. (Claudio Invernizzi)

“El esfuerzo de mucha gente que intenta hacer periodismo en libertad. También un lugar donde encontrar artículos que profundizan en los temas, que suelen ser muy interesantes.  Una mirada seria a lo internacional, así como a los temas políticos y sociales a nivel nacional e internacional, con buenas columnas editoriales y otras de colaboradores, como por ejemplo Posturas. Una fuente de información confiable y seria”. (Amelia Porteiro)

la diaria es algo más que un simple periódico. En mi caso, es parte de mi rutina cotidiana; es lo primero que veo cuando desayuno (me refiero al objeto diario). Y sin dudas, por más que en el día se van viniendo distintas fuentes de información, es mi primera fuente de información, es la fuente que yo privilegio. En algún sentido diría que forma parte de mi universo afectivo tener el diario, encontrarlo, saber que está allí”. (Magdalena Broquetas)

la diaria para nosotros significa una fuente de información diaria, nacional e internacional, confiable, creíble”. (Juan José Carriquiry)

la diaria es el ruido de la moto que la entrega todos los días anunciando el comienzo del día; es el mate con tostadas a primera hora; es la columna obligada de Apuntes; es la carcajada con El faro del fin del mundo. Es una activación neuronal para despertarme, informarme y pensarme. Es un punto de partida y un punto de vista del mundo, que contrasta y se complementa con otros”. (Elisa Lieber)

“Ni bien salió la diaria, nos suscribimos. Motivos varios: querer que nuestros hijos se acostumbraran a estar informados, que fuera un medio serio y no un pasquín, un medio creíble”. (Gerardo González)

“Soy suscriptor de la diaria desde el primer día, y quiero transmitir que para mí, para mi familia, para Alicia, mi esposa, ha sido muy importante en estos 19 años, porque ha significado la posibilidad de encontrar información que no había en otro lado, de encontrar enfoques, una apertura de visiones, de pensamientos, una mirada más estructural y estructurada de los datos, de lo que pasa, más amplia, más plural, no concentrada en las visiones hegemónicas. Todo eso hace de la diaria un diario especial, y en estos 19 años ha sido para nosotros una fuente de información y de mirada permanente”. (Daniel Olesker)

“Yo soy muy afín a los diarios en papel y me anoté con esa ilusión, de que tuviera lo que a mí me gustaba de un diario o lo que yo pretendía que trajera un diario, y no noticias que no me significaran nada o que tuvieran una línea totalmente opuesta a mi pensamiento y a mi filosofía de vida. ¿Por qué me mantengo? Bueno, porque no me desilusionó, sino que fue en la misma línea que yo tenía en la ilusión y se mantuvo. En el fondo, los del diario, todos los que participan en las distintas notas, por los temas de interés que ponen y por las opiniones que ponen, son de mi total confianza”. (Mabel Pena).

¿Qué tiene en común la comunidad de la diaria?

“Nos parece que a los suscriptores del diario, a la comunidad de la diaria, nos une o tenemos en común un interés por el bien común, por la ciudadanía, por el otro en general y la justicia social. También nos une un interés por la verdad y la seriedad de las noticias y somos capaces de cuestionarnos y tener espíritu crítico. Siento que creemos en la construcción de un mundo más justo, más verdadero, en definitiva, más humano”. (Juan José Carriquiry)

“Creo que lo que nos une a los lectores del diario es que tenemos intereses comunes que el diario ha sabido detectar y atender. Los seguidores del diario, hasta donde puedo percibir, somos gente inquieta, que nos interesan los temas sociales, políticos, culturales, y que tenemos una concepción progresista del mundo. Nos interesa que nos ayuden a pensar, pero en libertad y con pensamiento propio”. (Amelia Porteiro)

“Quizás hay un sentimiento de apoyo a un proyecto periodístico independiente, que nació independiente, que se mantuvo independiente, que hace que, más allá de las diferencias, los suscriptores se sientan parte. Creo que hay una idea de comunidad lectora que es linda y que caracteriza a la diaria”. (Magdalena Broquetas)

“Pienso que tenemos en común una idea de progreso social en los planos nacional e internacional”. (Daniel Vigna)

la diaria significa para mí el único diario creíble; creo que a todos nos une esa confianza”. (Rosa Curbelo)

“Es una comunidad que busca enfoques diferentes que nos permiten informarnos, identificarnos, cuestionarnos, reafirmarnos, contradecirnos y rearmarnos” (Elisa Lieber).

“Creo que hay una forma de interpretar el mundo y no solamente de usarlo. Eso es lo que hay en común entre los lectores de la diaria, la necesidad de procesar lo que sucede, de comprenderlo o intentar comprenderlo, de asimilarlo o de buscar cambiarlo. Quebrar el confort intelectual es el interés común de los suscriptores de la diaria, creo yo, o quiero creerlo”. (Claudio Invernizzi)

¿Cómo fue cambiando la diaria en estos 19 años?

“Creo que lo interesante de la diaria es que mantiene esa forma independiente, pero a la vez compleja de mirar las cosas. Y claro, ha seguido en el tiempo la evolución de la propia sociedad, enriqueciendo y mirando desde distintas perspectivas lo que va pasando en nuestra sociedad uruguaya, en la región y en el mundo. En esta complejidad yo me siento muy representada en general por los análisis que hace la diaria, que no me pasa con otros medios”. (Margarita Percovich)

“Sin duda destacaría la búsqueda permanente del rol de la prensa ante los avances tecnológicos y el desplazamiento que han tenido las formas tradicionales de la información. Eso ha sido el motor del cambio de la diaria durante estos 19 años. Nació diferente y su desafío fue mantener el protagonismo que le dio esa diferencia inicial. Lo único inamovible, justamente, fue la convicción respecto al papel del periodismo en una sociedad democrática”. (Claudio Invernizzi)

“Ha ido creciendo y ampliando su alcance. Nos parece bueno destacar la edición de los sábados, que va un poco más en profundidad en los distintos temas, también en lo diario, que se concentra cada día en algún tema en especial, en economía, o en cultura, o en deporte, y también los Apuntes del día, que es otra cosa que nos resulta una incorporación interesante. Por otro lado, ha logrado abrirse a necesidades de grupos de lectores, a través de Gigantes, o en política internacional, a través de la suscripción a Le monde Diplomatique. La Usina de Percepción Ciudadana, con sus encuestas y su proyección de escrutinio, también ha sido un avance. Siempre atentos a la digitalización y otras ventajas para los suscriptores, como la diaria 2x1”. (Juan José Carriquiry)

“Olivia ahora tiene diez años, pero hace como tres o cuatro que está con Gigantes y lo compramos desde el primer número. Lo espera con una ansiedad bárbara, a ver qué le trae. Para mí Gigantes es un valor importantísimo, que desde chicos se acostumbren a tener un diario, la costumbre de un diario, y que interactúen con él me parece trascendente”. (Mabel Pena)

“Me parece que cambió en su extensión, que cambió en diversificar sus secciones, en sus suplementos, pero también me parece que mantiene como una especie de marca de origen, que tiene que ver con el contenido, que tiene que ver con la manera de informar, que tiene también mucho que ver con la imagen, con el lugar que la fotografía tiene en cada número”. (Magdalena Broquetas)

“Creo que hay cambios cuantitativos y cualitativos. Hay cambios cuantitativos porque se ha expandido la red sobre la que llega la diaria y se ha expandido la oferta que ofrece. Todos mis nietos leen Gigantes. Está la diaria fin de semana, que no estaba en el origen, de la que también soy suscriptor. Pero también se ha expandido cualitativamente, porque ha puesto la mirada en cosas que no estaban en el comienzo. Porque la vida misma iba generando nuevos desafíos. Los temas ambientales, los temas internacionales, el editorial, que cada vez fue mirando con más brújula, con más firmeza, los temas centrales de la vida pública. Creo que en este tiempo se consolidó como medio de información alternativa y al mismo tiempo expandió su mirada cuantitativa y cualitativamente. Posturas es un ámbito privilegiado y muy importante de transmisión de miradas muy amplias, muy plurales. Tengo el honor de haber escrito allí, y siempre tuve la oportunidad y la libertad de escribir con el enfoque que yo entendiera más conveniente. Eso también es un valor de la diaria”. (Daniel Olesker).