Los y las personas que trabajan en la salud no están necesariamente libres de los estigmas y prejuicios que el trabajo sexual conlleva en la sociedad actual.
Es importante reconocer que no fue sólo la falta de lluvias la que trajo estos lodos. Hay decisiones políticas que, por acción o por omisión, adelantaron y agravaron la crisis.
La sociedad uruguaya necesita encarar en serio los problemas actuales y los escenarios futuros en materia de salud. Para ello es preciso incorporar a los actores sociales, ampliarlos, fortalecerlos.
No podemos esperar que las personas en África occidental y central obtengan un acceso equitativo a las vacunas con el actual escenario de monopolio de fabricación y dependencia de las donaciones de dosis de vacunas.