El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) presentó este miércoles un conversatorio sobre el empoderamiento económico de las mujeres, actividad que se enmarca en el Mes de la Mujer. De acuerdo a la presentación de la cartera, actividades como esta buscan “el camino hacia un mundo del trabajo más justo que requiere hacer frente a las desigualdades y brechas de género, fortaleciendo el diálogo, los compromisos y acciones para transitar hacia una verdadera autonomía económica”.

Como disertantes participaron Mariana Chiquiar, subdirectora nacional de Empleo; Marisol Fuentes, directora del Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop); Soledad Salvador, en representación de ONU Mujeres; y Leticia Benedet, adjunta a la directora de Inmujeres, del Ministerio de Desarrollo Social. El titular del MTSS, Juan Castillo, y el subsecretario de la cartera, Hugo Barretto, estuvieron presentes.

En su intervención, Chiquiar expresó que “la convocatoria nos conmueve, como pasó también en actividades anteriores. Es parte de una señal que hemos querido dar, de fortalecer y de jerarquizar estos temas, ya que es importante transversalizar la perspectiva de género en todas las políticas del MTSS”.

“El conversatorio nos convoca a pensar, reflexionar en torno al empoderamiento económico de las mujeres. Vaya si hay desafíos en ese sentido, y el empoderamiento pensado no únicamente desde la lógica de la generación de ingresos propios, que son importantes, pero el empoderamiento rescatando esa noción de poder. El poder para tomar y ejercer decisiones económicas tiene que ver con recursos, con el control sobre esos recursos que van a permitir construir una autonomía que además tiene que estar plantada desde la igualdad de condiciones con los hombres”, dijo Chiquiar.

En su oratoria resaltó que “la brecha en la tasa de empleo ha venido decreciendo, pero un dato importante es que a partir de 2021 esa brecha ha aumentado hasta alcanzar al menos 17 puntos porcentuales de diferencia entre hombres y mujeres”. Además, resaltó que en el último dato reportado, principalmente desde 2021, también hay una brecha en materia de subempleo.

“Hoy el 44% de 350.000 pobres son niños, niñas y adolescentes, en el total de hogares pobres hay 70% más o menos que tienen jefatura femenina, y de esos que tienen jefatura femenina, 83% más o menos tienen menores a cargo. Entonces, si pensamos políticas que tengan esta perspectiva y un foco en el empoderamiento económico de las mujeres, van a repercutir en los niños, niñas y adolescentes”, afirmó.

Trascendencia del cooperativismo para el empoderamiento económico de las mujeres

Durante su discurso, Fuentes destacó la trascendencia del cooperativismo como un camino para el empoderamiento económico de las mujeres y recalcó que tiene que ser impulsado mediante acciones concretas, coordinadas por diversas instituciones, entre las cuales Inacoop desea estar presente. Dijo además que, si bien el cooperativismo tiene en su base principios de equidad, solidaridad y participación democrática, aún se mantienen las desigualdades de género dentro del movimiento.

Comentó que 58,4% de las personas asociadas a cooperativas son mujeres, pero que sólo 35,8% desempeña cargos directivos. En ese sentido, hizo un llamamiento a fomentar el liderazgo femenino y a que las mujeres participen en la toma de decisiones en las cooperativas. Señaló que esos datos son de diciembre de 2023 y que “son pospandemia, y nos dieron una pauta de la realidad que vivimos”.

Entre las cifras proporcionadas, sostuvo que en todo el país hay unas 3.800 instituciones cooperativas en todo el país y que hay aproximadamente un millón de personas que están vinculadas a las cooperativas en distintas modalidades. Destacó que entre 2019 y 2023 en materia de trabajo en el movimiento cooperativo hubo un crecimiento, y que el número de personas ocupadas en cooperativas aumentó significativamente. Además, dijo que en ese crecimiento las que más participaron fueron mujeres, principalmente en la modalidad de cooperativas sociales.

Por su parte, Salvador hizo una presentación sobre “los escenarios de empoderamiento económico de las mujeres”, un proyecto que la ONU financia a nivel regional y que trata de visibilizar las brechas de género que existen “por falta de políticas”. “Lo que nos muestran habitualmente las encuestas es que en el país la reducción de las brechas es muy lenta y hay lentitud en los cambios”, afirmó.

Los objetivos del proyecto son “presentar los distintos puntos de partida de las mujeres para transitar hacia una autonomía económica” y “proponer un set de políticas a considerar para promover el empoderamiento económico”. “La desigualdad social y económica se genera por estructuras productivas que lo promueven y un mercado laboral que lo reproduce”, subrayó durante su exposición.

Salvador hizo hincapié en que no alcanza con que las mujeres accedan a empleos remunerados, sino que deben hacerlo “en igualdad de condiciones con los hombres”, teniendo en consideración factores relevantes como la carga del trabajo no remunerado y la segmentación del mercado laboral.

En tanto, Benedet explicó que Inmujeres tiene “un rol rector de la política, pero eso no quiere decir que las políticas de igualdad de género tengan que ser ejecutadas desde el Instituto Nacional de las Mujeres, sino que es una responsabilidad del Estado”.

Agregó que “todos los ministerios comprometieron 90 medidas para este año” y que “unas cuantas tienen que ver con la autonomía económica de las mujeres”. “Y por supuesto que entre ellas están las medidas que ha anunciado el MTSS”, agregó.

Mencionó que “este eje central de la autonomía económica está relacionado con la libertad”. No es posible que las mujeres seamos libres y podamos decidir sobre nuestra vida si no tenemos empoderamiento y autonomía económica. Y en este marco de políticas de igualdad de género hay, por supuesto, un liderazgo del Estado, pero también hay una articulación virtuosa de los actores de la sociedad. Ahí tenemos el trabajo mancomunado entre el Estado, el sector privado, las empresas, los sindicatos y las organizaciones de la sociedad civil”, planteó.

En el cierre, Castillo expresó que “de nada valen las más lindas y mejores medidas si luego salimos del MTSS y nos olvidamos de lo que dijimos. Las elaboraciones son colectivas o no lo son. Venimos a aportar nuestro grano de arena para cambiar la sociedad, para mejorar la calidad de vida”.

El secretario de Estado destacó la importancia que le da el gobierno “a trabajar por la equidad de género y la equidad de oportunidades, y que la mujer deje de ser vista como un objeto cada vez que se la menciona, como si fuera algo secundario. Está bien aportar datos, pero de lo que se trata ahora es de cambiar la situación y contexto. Esa es la realidad”.