El Sindicato de Trabajadores de Devoto, Devoto Express y Afines del Comercio y Servicios denunció a través de un comunicado que en el conflicto que lleva adelante con Devoto Hermanos, tras la adquisición de supermercados Vital/Central, mayorista en Lagomar, y Mercadito Rivera, en Pocitos, la empresa “mantiene como rehenes” a los trabajadores de esas sucursales, negándose a otorgar los mismos beneficios que a los empleados de Devoto.

Tras el reclamo del gremio para que los funcionarios de los dos supermercados adquiridos tengan igualdad de condiciones en cuanto a sus derechos, el sindicato señala que los beneficios “fueron conquistados a lo largo de diversas luchas laborales. Estos logros, que hemos defendido y mejorado con el esfuerzo del movimiento sindical, no se les reconocen a los trabajadores de estas nuevas sucursales”.

Sobre el tema, el secretario general y vocero del sindicato, Carlos Baiz, dijo a la diaria que “estamos en este conflicto que no queríamos abordar, dado que se inician también los consejos de salarios”. “Creíamos que la empresa no iba a ingresar en este conflicto. Es un tema que genera incertidumbre y malestar en los trabajadores. Por eso pedimos a la población y a los clientes el abrazar a los trabajadores, en el sentido de que es una reivindicación justa”, agregó.

El dirigente sostuvo que “la decisión de no vincular a las empresas por las exoneraciones fiscales y que, por otro lado, no les den los beneficios a los trabajadores no es justa. Además, no le mueve demasiado la aguja en lo económico a Devoto, ya que son 40 trabajadores de Súper Vital y 30 de Mercadito Rivera”. Baiz comentó también que en reuniones bipartitas se negoció durante seis meses y que luego se negoció en las instancias tripartitas, pero sin los resultados esperados. “La empresa rechazó varias propuestas, se cerró a responder no, y hasta hoy es no”, contó.

Consultado acerca de la mediación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, respondió que “lo que plantearon es que observaban con buenos ojos que se hiciera el reclamo de los beneficios”, lo cual no coincidió con la postura de la empresa, que reiteró el argumento de no estar en condiciones de vincular a las empresas por las exoneraciones a las que accedía Devoto.

Baiz consideró que “es un tema político, porque la compra fue realizada por el Grupo Callejas, de El Salvador, del empresario Carlos Calleja. Es también dirigente político, e incluso se postuló a presidente de su país, y perdió las elecciones. Cuando vino a Uruguay, planteó que no entendía por qué los trabajadores tenían incidencia en las empresas ni por qué los sindicatos podían negociar salarios, entre otros derechos”.

Sobre la posibilidad de tomar acciones o medidas, dijo que el martes 3 de setiembre se reúne la coordinadora de sindicatos de supermercados a nivel nacional, y que allí se discutirá y resolverá un plan estratégico de acciones para este conflicto, con movilizaciones y otras medidas. Lo resuelto se ejecutará en el transcurso del mes entrante.

El comunicado expresa que el conflicto es “el mecanismo al que no queríamos llegar como trabajadores por entender que la empresa iba a ser empática y no iba a tener trabajadores categoría A y categoría B en un mismo local”. A modo de ejemplo, el gremio explica que un trabajador de la plantilla de Devoto trabaja un domingo cobrando doble su salario y un empleado de Vital trabaja a su lado, pero cobrando simple.