La empresa Ambev-Cympay (Cervecería y Maltería de Paysandú) comunicó este lunes a sus trabajadores que paralizará la producción por dos meses y que ese plazo comenzará a regir el 1° de marzo. La compañía dio a conocer en un comunicado que “ante un escenario de pérdida de competitividad, debido a los altos costos de producción y a la incidencia de un tipo de cambio desfavorable para la exportación, Ambev-Cympay realizará un paro de dos meses en la producción de Maltería Paysandú, con el consiguiente envío a seguro de paro de sus colaboradores”.

El texto agrega que la medida, que “se extenderá desde marzo hasta abril inclusive, también fue adoptada en 2025” y que, al igual que el año pasado, “el paro de dos meses en la planta se debe a que el negocio de malterías se enfrenta a un escenario desafiante por los altos costos de producción y logística, por un tipo de cambio a la baja que desalienta las exportaciones y por una caída en la demanda regional de malta”.

Sindicato: la planta de Paysandú “es la más cara de todo el grupo”

El dirigente del Sindicato de Obreros y Empleados de Norteña (SOEN) Eduardo Alza dijo a la diaria que la empresa convocó a una reunión urgente este lunes y comunicó la medida, que incluye al 90% de la plantilla, integrada por operarios de la planta, más algunos cargos de confianza, totalizando unas 100 personas.

Alza señaló que las razones son el sobrestock de malta en Brasil y el sobrestock de malta en cada una de las plantas que pertenecen a Ambev. Dijo que “la empresa tiene siete plantas, de las cuales dos están operativas en Uruguay –una en Nueva Palmira y otra en Paysandú–. La de Paysandú es la más cara de todo el grupo, unos 40 dólares por encima de la que le sigue”.

“El tema económico, y considerando que es más caro el producto que vendemos, es lo que hoy nos hace una planta poco atractiva para los clientes cerveceros, que son 100% del mercado brasileño, dentro de la misma compañía”, agregó.

El dirigente sostuvo que ante diversas consultas de los trabajadores, desde la empresa se explicó que la medida “en principio es por dos meses”, pero que se podría prolongar y que la producción podría estar parada dos meses más. Al respecto, sostuvo que eso “va en función de la evolución del mercado brasileño en cuanto al consumo”.

Alza añadió que los trabajadores preguntaron sobre la posibilidad de que la planta en Paysandú pueda cerrar, y la empresa “respondió que no, pero fue un ‘no’ tibio”. Por eso el sindicato viene “evaluando esas posibilidades, porque no es la primera vez que paran, no es la primera situación de estas características, Paysandú en un lugar logísticamente más caro, por más que hay un puerto en la ciudad, es un puerto que tecnológicamente y funcionalmente está devastado desde hace varios años”.

Consultado sobre si la empresa podría tomar medidas similares en Nueva Palmira, el dirigente dijo que está en contacto con delegados de la planta en esa ciudad, que informaron que “la producción estaba a full” y que el momento y la situación en Nueva Palmira “eran ajenos a Paysandú”, por lo que no “hay ni cambios o decisiones previstas” para ese punto de producción.

Con referencia a si está previsto solicitar reuniones con autoridades del Poder Ejecutivo o Legislativo, respondió que “se está evaluando nuevamente toda la situación, porque esta parada era esperada para los meses de junio, julio, agosto y setiembre. No se esperaba tan cerca del inicio del año, por lo que se está estudiando qué acciones y medidas tomar”. Adelantó que una de ellas será hablar con las autoridades de la Junta Departamental en Paysandú, y que también se solicitarán reuniones al ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, y la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona.