El Sindicato de la Industria del Medicamento y Afines (SIMA) y la Asociación de Laboratorios Nacionales siguen negociando un nuevo convenio colectivo para el sector, en el marco de los Consejos de Salarios. En la última instancia, el pasado jueves, la organización sindical presentó una propuesta de incremento salarial real, que no tuvo relación con un ajuste económico.

En encuentros anteriores, SIMA había recibido como respuesta del sector empresarial que sí había disposición a discutir un incremento salarial. Entre las partes se había acordado que la organización sindical debía presentar el pasado jueves una cifra de ajuste del salario real, pero esto no fue así, ya que el sindicato no presentó números, sino que manifestó su intención de que en el sector se aplique la reducción de la jornada laboral, de 44 a 40 horas semanales.

Durante la negociación, el sector empresarial presentó determinados puntos, entre ellos, reglamentar la libertad de huelga, algo que el sindicato dijo no estar dispuesto a discutir. La secretaria general de SIMA, Zoya Franco, dijo a la diaria que “se pidió que el incremento real del salario se vea expresado en la rebaja de la jornada laboral”. “Estamos dispuestos a que sea paulatino en el período que vaya a durar el convenio”, agregó.

Franco señaló que en la negociación también se ha abordado el tema de los cuidados y se ha solicitado a los empresarios la adjudicación de un “paquete de horas” para cuidados en internación de un menor o familiar a cargo, ya sea en hospital o domicilio. Además, se han pedido horas para traslados a emergencia de hijos o familiares a cargo, así como también horas para trámites y gestiones escolares, la mejora de los regímenes de licencia maternal y paternal y ajustes en las licencias por estudios.

“En resumen, se estuvo intercambiando opiniones con los empresarios sobre la posibilidad de la reducción horaria, pero ahí las empresas están más cerradas, mientras que los distintos puntos en materia de cuidados están dispuestos a discutirlos”, explicó.

La dirigente sindical dijo que otro punto que se quiere discutir con los empresarios es todo lo referente a la salud de los trabajadores en el sector. “Primero, hay que poner los números sobre la mesa, de cuántos trabajadores se habla, y segundo, las causales de las enfermedades de la industria. La industria del medicamento tiene un altísimo índice de certificaciones por temas de salud mental. Los ritmos y las formas de organización del trabajo en el sector profundizan los problemas de salud mental, y eso lo queremos discutir”, expresó.