El programa Uruguay Impulsa, llevado adelante por el gobierno nacional junto con las intendencias, busca fomentar la inserción y reinserción laboral de personas en situación de vulnerabilidad mediante una prestación mensual de 19.728 pesos y capacitaciones laborales.
La iniciativa es coordinada por una comisión interinstitucional integrada por el Congreso de Intendentes, los ministerios de Trabajo y Seguridad Social, y Desarrollo Social (Mides), el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop) y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).
En ese marco, incluye instancias de formación orientadas a mejorar la empleabilidad de los participantes. Se ha brindado entrenamiento en competencias transversales y herramientas para la búsqueda de empleo, como la elaboración de currículums, la preparación para entrevistas laborales, la comunicación y el trabajo colaborativo, además de cursos técnicos dictados por la UTU en áreas como administración, gastronomía, construcción y logística.
“Estamos viendo los resultados en perspectiva y haciendo un seguimiento de los beneficiarios de 2025”, aseguró el director de la OPP, Rodrigo Arim, en diálogo con la diaria. El jerarca evaluó los primeros resultados del programa y adelantó algunos desafíos para 2026.
Antecedentes y cambios reales
Arim señaló que Uruguay Impulsa retoma elementos de una política implementada durante la pandemia: el programa Jornales Solidarios. Según explicó, aquella iniciativa buscaba “generar posibilidades de trabajo” para personas que habían quedado fuera del mercado laboral en el contexto de la emergencia sanitaria de covid-19.
En ese momento, el Poder Ejecutivo transfirió recursos a las intendencias para financiar los jornales temporales y garantizar un ingreso mínimo a los beneficiarios. “Fue una respuesta razonable en un contexto extraordinario”, sostuvo. Según explicó el jerarca, esa experiencia permitió identificar la necesidad de sostener políticas de empleo dirigidas a personas que “no estaban accediendo” al mercado laboral.
A partir de aquel, el gobierno buscó encauzar la política hacia un modelo que, además de asegurar ingresos, contribuya a mejorar las posibilidades de inserción laboral a mediano plazo. Según Arim, el programa mantiene la lógica de coordinación entre el Poder Ejecutivo y las intendencias en materia de empleo, pero incorpora nuevas herramientas orientadas a mejorar la inserción laboral de los participantes. A su juicio, esto representa “un cambio real en la materia”.
En ese sentido, Uruguay Impulsa incorpora instancias de capacitación y busca atender “dificultades estructurales del mercado de trabajo”, explicó Arim. El objetivo es generar condiciones para que los participantes puedan “mejorar su empleabilidad a lo largo del tiempo”.
Resultados “promisorios y provisorios”
La iniciativa cuenta con 5.500 cupos que se otorgan por sorteo. El año pasado, Uruguay Impulsa recibió a 5.202 participantes. Según un informe interno de la OPP sobre los principales indicadores del programa en 2025, del total de participantes, 64% fueron mujeres y 35% varones.
Con relación a los cupos especiales, logró involucrar a 208 personas en situación de discapacidad, 42 liberadas del sistema carcelario, 33 de servicios de atención a personas en situación de calle del Mides y 104 mujeres atendidas por servicios de violencia de género.
El 49% de los participantes tiene hijos menores de 18 años y 18% tiene hijos de 0 a 3 años. “La proporción de mujeres con hijos supera ampliamente a la de los hombres”, detalla el informe. Arim destacó esta cifra y mencionó que “es un cuello de botella típico de los problemas de vulnerabilidad y pobreza infantil”.
En esa línea, comentó que el origen de la pobreza infantil tiene relación con las dificultades que poseen los adultos a cargo, en relación con las fuentes de ingreso estables en el mercado de trabajo, y comentó que “este programa les logró llegar, con un instrumento de política que es doble”, ya que “asegura un ingreso” y simultáneamente “brinda herramientas para mejorar su situación laboral en el futuro”.
Agregó también que, más allá de mejorar el bienestar de los adultos que acceden al programa, mejora el bienestar de la primera infancia: “Eso es un foco que nos gustaría profundizar desde el gobierno nacional, que tenemos que abordar con el Congreso de Intendentes” afirmó.
El informe señala que 747 mujeres con hijos de 0 a 3 años accedieron a una modalidad de cuatro horas diarias con la misma prestación. Arim destacó que el programa incorpora en su reglamentación las “cargas de cuidados” que tienen muchas mujeres jóvenes con hijos en la primera infancia: “Se dio una flexibilidad en la formación que no tienen otros programas”.
Además, el director de la OPP destacó que, para él, los resultados son “promisorios y provisorios”, gracias al ingreso y a la capacitación que se brindó en colaboración con el Inefop, que puede continuar desarrollándose en 2026 si así lo desean los participantes que acudieron el año pasado.
De la educación al sistema laboral
Según el informe de la OPP, en relación con el nivel educativo, 11% de los participantes no terminó la primaria, mientras que 36% tiene primaria completa. El 35% finalizó el ciclo básico y el 14% completó bachillerato, y el 3% tiene estudios terciarios. En cuanto al género, el informe describe que “no se encuentran diferencias significativas en la estructura del nivel educativo”.
“En la educación formal, todavía no tenemos un vínculo directo. Lo que incorporamos fue un vínculo indirecto”, declaró Arim respecto de cómo impacta el programa en el nivel educativo. Agregó que para ello existen otros programas como Yo Estudio y Trabajo que cubre a jóvenes estudiantes universitarios.
Según el jerarca, la “mala noticia” es que existen más de 100.000 uruguayos y uruguayas que se presentan a llamados de este tipo: “En Uruguay hay una aproximación razonable de personas que quieren trabajar y tienen dificultades para obtener una situación laboral razonable”, acotó.
Del total de participantes, 20% realizó su primera experiencia laboral, 50% son menores de 30 años y 73% menores de 40 años. Sobre estas cifras, Arim comentó que “es novedoso” que 20% de los participantes obtengan su primera experiencia laboral en el programa, porque significa que existe una cantidad significativa de jóvenes que “están esperando una oportunidad” y que se postulan a Uruguay Impulsa con el fin de concretarla. Sin embargo, aclaró que no hay que generalizar, ya que hay una diversidad de juventudes y vulnerabilidades, y sostuvo que es necesario saber diferenciarlas para “poder diseñar políticas adecuadas”.
El director de la OPP habló sobre el proceso educativo y aseguró que “Uruguay tiene muchos problemas de tránsito de la educación hacia el sistema laboral y de permanencia en el sistema educativo”.
Mencionó al programa Yo Estudio y Trabajo como un espacio de suma importancia en esta área y lo relacionó con Uruguay Impulsa: “No son contradictorios entre sí; son programas activos de empleo y relacionados con la educación formal y no formal”. El año pasado, este programa recibió inscripciones de 26.000 jóvenes y se sortearon 751 cupos en 59 localidades del país.
“La caja de herramientas que vamos construyendo”
“Tenemos una base de datos que es mucho más sistemática, entonces es hora de ganar eficacia en las políticas públicas”, aseguró Arim en relación con las personas que se postularon, pero no quedaron sorteadas, y reafirmó la importancia de tener un foco sistemático, más allá de los proyectos solidarios. También comentó la necesidad de “construir políticas que identifiquen” a la población más vulnerable y que puedan realizar un seguimiento para aproximarse a “los instrumentos de política que el gobierno presenta”.
En relación con 2026, el director de la OPP declaró que están trabajando en tener un nuevo proyecto de ley que le dé un marco a la nueva edición del programa: “Quizás con respecto a darle más seguimiento al programa y hacerlo más denso”, en vínculo con otras política, añadió. “En esa lógica de complementariedad tenemos que pensar nosotros, saber cuál es la caja de herramientas que vamos construyendo. Este es un punto de partida” reflexionó.