La misión oficial uruguaya a la República Popular China encabezada por el presidente Yamandú Orsi en febrero de este año tuvo como resultado la firma de una treintena de acuerdos y memorandos de entendimiento, orientados a profundizar la relación entre ambas naciones. Entre ellos se cuentan los protocolos sobre los requisitos de inspección, cuarentena e inocuidad alimentaria para la importación y exportación de carne aviar, de cálculos biliares bovinos y equinos de competencia.
Este fue el disparador de la charla con Marcelo Rodríguez, titular de la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG), del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), en tanto esta unidad ejecutora tiene un rol protagónico en la sanidad animal, y en parte, en la salud humana.
En este sentido, Rodríguez explicó que la DGSG, a través de sus tres divisiones, cada una con sus competencias específicas (ver recuadro), debe velar por la salud de los animales de producción –ovinos, bovinos, equinos, suinos, conejos, aves de corral, etcétera-, y garantizar y certificar la inocuidad de los alimentos de origen animal que se exportan y de los que se consumen en nuestro territorio, ya sean de origen nacional o importado. Cita a modo de ejemplo, “Fiscalizamos la exportación de carnes y sus subproductos. Como sabemos, entre el 75% y el 80% de la carne y derivados producida va para el mercado exterior. A eso hay que sumarle los lácteos, que son un importante componente de la canasta exportadora uruguaya”.
Las exportaciones de carne bovina de Uruguay en 2025 alcanzaron un máximo histórico, con ventas cercanas a los 2.680 millones de dólares. Por su parte, en 2025 las exportaciones de productos lácteos retomaron la senda de crecimiento y sumaron unos 928 millones de dólares. Las ventas de ganado en pie al exterior el año pasado alcanzaron los 382 millones de dólares. Para dar contexto a estas cifras, cabe desatacar que en 2025 las exportaciones uruguayas de bienes alcanzaron un valor total de 13.493 millones de dólares, siendo este el registro más alto de la última década, según datos relevados por el Instituto Uruguay XXI.
Garra para China
La firma de acuerdos entre Uruguay y China abre la posibilidad de introducir en el país asiático nuevos productos. Rodríguez destacó la firma del protocolo sanitario que habilita la comercialización de carne aviar y subproductos, con alto interés en las garras de pollo, muy valoradas en ese mercado. Este protocolo sigue el mismo curso que cualquiera de los acordados con otros países. Los estados parte, por medio de sus organismos competentes, definen un marco y normas sanitarias que deben cumplirse para que puedan concretarse las operaciones comerciales, y es la institucionalidad oficial del país exportador la que garantiza que en el proceso productivo, de faena y procesamiento se cumplan los términos de ese acuerdo.
Marcelo Rodríguez. Foto: Alessandro Maradei
“Ojalá se pueda establecer una corriente de exportación, porque si bien nuestro mercado es interesante para los productores de pollo, abrir el espectro a un país como China nos parece que es fundamental. Sobre todo por el impacto que genera más allá de lo meramente productivo, por ejemplo, en el empleo, en la mejora de la calidad del trabajo. Nos espera un lindo desafío”, añadió. Ahora viene la faz operativa, en la que el sector privado debe demostrar en la práctica lo acordado y avanzar en las inspecciones y la habilitación de plantas de faena para la exportación.
Rodríguez recordó que también “se acordó con China el protocolo para exportación o intercambio de equinos para uso deportivo, lo que nos parece importante, porque tenemos una buena genética, de hecho, animales de nuestro país han salido al exterior y han tenido buen éxito. China está en un proceso de desarrollo de nueve o diez hipódromos muy grandes, que son puertas de entrada para una producción a la que a veces no le damos tanta importancia. Nos gustan mucho los caballos, pero quedan bajo el radar”. En ámbitos oficiales se estima que Uruguay cuenta con un sector ecuestre diversificado y con bases sólidas para su expansión productiva y comercial. El país se ubica entre los principales productores de equinos a nivel mundial, con un stock cercano a las 400.000 cabezas y una de las mayores relaciones de caballos por habitante a escala internacional, lo que refleja una fuerte inserción cultural y económica del caballo en el territorio. Entre 2023 y 2025 se exportaron reproductores equinos a Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Austria, Brasil, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Italia y Paraguay.
Un tercer protocolo firmado refiere a la apertura del mercado chino a los cálculos biliares bovinos, lo que “es importante porque eso no tenía valor o, por lo menos, no se había gestionado bien. Así que nos parece buenísimo que podamos comercializarlos con China o con el que sea”. Uruguay no tenía regularizada ni aprobada la obtención y comercialización de este producto, lo que llevó a que en 2024 el Poder Judicial dictara media docena de condenas por contrabando de cálculos bovinos hacia Hong Kong, lavado de activos y asistencia al lavado de activos, entre 2020 y 2023.
El caso tuvo tal resonancia internacional que BBC Mundo publicó un informe en el que el fiscal de Lavado de Activos, Enrique Rodríguez, explicaba que “se los considera como una pepita de oro... el precio que se paga por ellos supera largamente el de dicho mineral, alcanzando los 200 dólares el gramo”, aunque la información disponible más reciente sitúa su precio en unos 250 dólares el gramo.
Este producto se obtiene en el momento de la faena de los animales, pero es muy escaso. Se estima que apenas alrededor del 2% de los vacunos faenados tienen cálculos en sus vesículas, a menudo pequeños. Son más frecuentes en ganado envejecido y no hay método que fomente su aparición.
Cometidos de la DGSG y su estructura funcional
Esta dirección del MGAP es responsable de salvaguardar la sanidad animal, asegurar la inocuidad de los productos de origen animal, certificar la calidad sanitaria para el mercado interno y la exportación, y gestionar el sistema de identificación animal y los movimientos ganaderos, además de proponer políticas públicas a la Secretaría de Estado a la cual responde.
La ejecución de las políticas y el contralor del cumplimiento de la normativa vigente la realiza por medio de sus tres divisiones: Industria Animal, Sanidad Animal y Laboratorios Veterinarios.
Industria Animal se ocupa de desarrollar la gestión que garantice la inocuidad de la carne, los productos cárnicos, los subproductos, los derivados y otros alimentos de origen animal, a efectos de otorgar la certificación sanitaria correspondiente. Sanidad Animal es responsable de mantener, proteger e incrementar la sanidad de los animales de importancia económica del país. Además, lleva a cabo el control y la certificación de las condiciones sanitarias e higiénico-sanitarias del ingreso, la importación y exportación de animales, el material genético, los productos y los subproductos de origen animal, de modo de satisfacer los requerimientos de los mercados internacionales.
Por su parte, Laboratorios Veterinarios tiene por cometido apoyar con recursos humanos, materiales y tecnológicos la evolución del sector agropecuario en las políticas relacionadas a la Salud Animal del MGAP con eficiencia, eficacia y calidad de los servicios, acorde a la evolución del conocimiento científico.
Cálculos biliares
China produce cerca de 1.000 kilos de cálculos biliares bovinos por año, según una asociación local de medicina china, pero el país tiene una demanda de 5.000 kilos anuales, por lo que debe adquirir el faltante en el exterior. Se utilizan como principio activo en la elaboración de medicamentos tradicionales en varios países asiáticos.
Foto: Gianni Schiaffarino (archivo, diciembre de 2025)
Por su parte, el titular del MGAP, Alfredo Fratti, dio cuenta de que, “según la información que me pasaron, [una empresa china] se va a instalar en Uruguay para procesar los cálculos biliares de Uruguay, Argentina y Brasil”.
Respecto del estatus sanitario de nuestro país, los indicadores son muy buenos, a pesar de los grandes desafíos a enfrentar. Rodríguez destacó que “la situación de la garrapata es crítica. Hoy está en todo el país. No voy a atribuir culpas, no me parece que sea una buena situación. Como administración nueva, nuestra posición es tratar de hacer algún aporte. La garrapata nos preocupa mucho, no solo por la difusión del parásito, sino por las consecuencias que conlleva su tratamiento”. Según un estudio de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria del MGAP, por la garrapata “el sector pierde unos 92 millones de dólares al año, lo que equivale al 3,4% de la producción primaria de carne. Hay un montón de otras cosas que no están contempladas, como por ejemplo, el costo de perder un mercado” si se detectaran residuos de garrapaticidas en las carnes exportadas.
Archivo Veterinario 2025
“Dilave [División de Laboratorios Veterinarios] consolida el primer registro nacional de enfermedades animales”, consignaba Presidencia de la República en su portal de internet el 13 de febrero de este año. La creación y gestión de esta herramienta –el Archivo Veterinario- es responsabilidad de la Dilave, dependiente de la DGSG, del MGAP.
Aunque el Archivo Veterinario se crea en 2009, la información generada cada año por el Laboratorio Central en Montevideo y los regionales de Treinta y Tres, Paysandú y Tacuarembó, hasta 2024, se presentaba fragmentada. Recién en 2026 los miles de diagnósticos veterinarios generados durante 2025 dejaron de ser historias clínicas aisladas y se transformaron en un reporte único, de alcance nacional y estandarizado.
Tal como se explica en el prólogo de esta primera edición, “al integrar registros unificados y georreferenciados, el sistema trasciende la simple acumulación de datos y consolida una estrategia nacional orientada a mejorar la capacidad de diagnóstico y, en última instancia, aportar evidencia sólida para la toma de decisiones en el manejo, investigación y prevención de las enfermedades del ganado en Uruguay”.
“Nosotros hicimos varias cosas. Primero, generamos un plan de desarrollo de lucha contra la garrapata que abarca a toda la cadena, desde los productores, la industria, la institucionalidad agropecuaria, la profesión liberal, la academia, el Colegio Veterinario. Esa es la política de la DGSG e insistimos mucho en eso. En la elaboración de este plan están implicados todos los que tienen alguna partecita en el tema. El objetivo en primera instancia es tratar de utilizar lo mejor posible los productos para tratar de minimizar la resistencia a garrapaticidas. Además, se trata de estimular el uso de vacunas y de bioinsumos que sean una alternativa a los químicos. No se van a eliminar los químicos, van a tener su rol, esto lleva tiempo y ahora estamos con el agua al cuello”, expresó el titular de la DGSG.
Para Rodríguez, la erradicación de cualquier enfermedad, tanto parasitaria como vírica o bacteriana, “es compleja. Igualmente, erradicamos la aftosa”. El director de la DGSG anunció que “este año nos hemos propuesto hablar de aftosa. Posiblemente en abril se hará un taller con el sector privado, con apoyo del Instituto Nacional de Carnes”, que aportará los insumos para que la institucionalidad agropecuaria pública pueda hacer una síntesis y definir rumbos. “Hay que iniciar un proceso que al final dirá si seguimos vacunando o no. Nosotros estamos muy tranquilos vacunando, la vacunación ha sido exitosa, y podemos seguir así. El tema es que a nivel regional hay países que están dejando de vacunar”.
Rodríguez enfatizó en la necesidad de brindarles a los veterinarios y a los productores una correcta actualización, recordando que el último foco de fiebre aftosa registrado en el país fue en 2001, por lo que muchos “no han visto ningún caso”. Asimismo, destacó que es fundamental para preservar el estatus sanitario que todos los involucrados en la cadena denuncien ante la menor duda la aparición de un foco de parasitosis o enfermedades de alta difusión, “que lo antes posible tomen la muestra y la manden a analizar. En Uruguay se comercializan anualmente alrededor de siete millones de vacunos. O sea que un animal se comercializa más de una vez. Ese movimiento de animales va de arriba para abajo por todo el mapa”, lo que puede generar en poco tiempo un problema de alcance nacional. “Lo que necesitamos para que el sistema funcione rápido es que haya una conciencia en el productor y en los veterinarios de que tienen que denunciar, porque, en el caso de aparecer aftosa, los minutos y las horas son determinantes”.
La vianda fallida de Boric
Cuando Gabriel Boric como mandatario chileno vino a Uruguay invitado a la asunción del presidente Yamandú Orsi, al igual que otros gobernantes e integrantes de delegaciones extranjeras fue agasajado con una degustación de diferentes tipos de carne asada. En esa ocasión, Boric se acercó a la parrilla, le manifestó al chef cuánto le había gustado el asado y le preguntó cómo conseguir esa carne. El profesional de la parrilla le obsequió un paquete de carne de corte intercostal cruda, cerrado al vacío, para que pudiera disfrutarlo en su propia casa.
Al declararlo en su regreso a Chile, el personal del Servicio Agrícola y Ganadero –responsable de la barrera sanitaria- aplicó estrictamente la normativa que prohíbe el ingreso de productos cárnicos sin autorización y se lo decomisó sin más trámite. Boric, con buen humor y orgullo, felicitó al SAG por el rigor en el cumplimiento de la norma, a pesar de haberse quedado sin la vianda.
Mosca de la bichera
El combate a la mosca de la bichera es otra de las prioridades de esta unidad ejecutora. Actualmente, el MGAP, mediante la DGSG, trabaja en coordinación con la Facultad de Veterinaria y otras instituciones nacionales en la etapa preparatoria de los ensayos, que incluirán la participación de estudiantes de grado con trabajos de tesis y la incorporación de una docente responsable de la coordinación académica junto con la Cátedra de Parasitología.
Este parásito genera pérdidas por unos 40 millones de dólares en el sector ganadero y presenta más de 1.000 casos por año en humanos. Para combatirlo se implementará un plan de control biológico consistente en liberar al ambiente moscas macho esterilizadas. Los recursos para su implementación provienen de un fideicomiso, votado por todos los partidos políticos en 2022, pero que por diferentes causas no pudo aplicarse en su total dimensión. Una de ellas fue la dificultad para obtener los especímenes, que originalmente vendrían desde Centroamérica y luego desde Argentina. En este momento se analiza la posibilidad de producir los machos infértiles en el país. “La definición estratégica de esta administración es generar capacidades nacionales” que permitan llevar adelante el control de la mosca de la bichera, afirmó Rodríguez.
Foto: Ernesto Ryan
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “las enfermedades zoonóticas son un grupo de enfermedades infecciosas que se transmiten de forma natural de los animales a los seres humanos. El mayor riesgo de transmisión se produce en la interfaz entre el ser humano y los animales a través de la exposición directa o indirecta a los animales o el consumo de los productos derivados de estos (por ejemplo, carne, leche, huevos) o su entorno”.
En la actualidad, “tenemos dos enfermedades que son muy importantes, la tuberculosis y la brucelosis”, que cuando pasan de especies animales a humanos “se generan problemas”. Al respecto, la DGSG tiene protocolos de aplicación inmediata y obligatoria para evitar que la ocurrencia de un caso en un predio pueda comprometer la sanidad en otros establecimientos o la salud pública.
Otro punto importante en el cuidado del estatus sanitario del país es la toma de conciencia de la población en lo que refiere al respeto de la normativa uruguaya sobre la introducción de alimentos al regreso de un viaje al exterior o a la compra de productos alimentarios de contrabando. Aunque el control de frontera no es competencia de la DGSG, coordina esfuerzos “con quienes controlan el contrabando y la entrada de productos ilegales. Además de la Dirección Nacional de Aduanas está la Dirección de Bioseguridad del MGAP, que está a cargo de mi colega Fernando Gutiérrez. Es un tema que nos preocupa y que creo que está funcionando relativamente bien, que se está haciendo un gran esfuerzo para mejorar”.
Finalmente, Rodríguez aseveró que “la inversión pública en sanidad animal es importante”, tanto para la economía del país como para los integrantes de los distintos sistemas de producción animal, los elaboradores e incluso los consumidores finales de estos productos. “Todo lo que se invierta en prevención, combate, análisis, tratamiento y contralor contribuye también a mejorar la seguridad laboral, la calidad de vida, y ni hablar de la tranquilidad de saber que el producto de origen animal que cualquiera consuma va a ser sano, que no vas a provocar problemas de salud”.
Comercio Uruguay-China 2025
China se mantuvo como el principal mercado en volumen y segundo en valor: las cantidades embarcadas se mantuvieron estables, pero el valor exportado aumentó 16%, lo que refleja la mejora de precios en ese mercado.
En 2025 China fue el principal destino de exportación de bienes uruguayos, con compras por unos 3.493 millones de dólares, lo que implicó un aumento cercano al 12% respecto de 2024. La canasta hacia este mercado estuvo liderada por la soja, que representó el 35% del valor exportado y creció un 31% interanual, acompañada por un salto del 45% en los volúmenes embarcados. La celulosa se ubicó en segundo lugar, con alrededor del 30% del total y una leve caída en valor (-1%), pese a que los kilos enviados aumentaron en torno a 12%.
La carne bovina se consolidó como tercer rubro, con ventas cercanas a los 724 millones de dólares y un incremento del 16% en valor, con volúmenes prácticamente estables, mientras que subproductos cárnicos, lana y productos de madera también mostraron avances.
China se consolidó como el principal socio comercial para Uruguay, representando en 2025 el 26% del total exportado, frente al 24% del año anterior. También fue el principal origen de las importaciones, con un total aproximado de 2.976 millones de dólares, lo que representó cerca de 26% del total importado. La canasta proveniente de este origen estuvo dominada por maquinaria y equipo electrónico (920 millones), vehículos y partes (572 millones) y productos químicos (364 millones). También se registraron importaciones relevantes de madera, papel, caucho y plástico, así como de productos manufacturados NCOP (no comprendidos en otra parte), que en Uruguay corresponden a una categoría residual en el comercio exterior que incluye diversos bienes elaborados no clasificados específicamente en capítulos principales.
Fuente: Instituto Uruguay XXI.
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