Una delegación de la Confederación de Sindicatos Industriales (CSI) se reunió con el titular del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Juan Castillo, para hablar de la situación de la industria en el país, el cierre de empresas y las repercusiones que puede tener a nivel nacional la ejecución del acuerdo alcanzado entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). La reunión se celebró el miércoles en la sede de la cartera.

Sobre estos temas, el presidente de la CSI, Danilo Dárdano, dijo en rueda de prensa que el Comité Ejecutivo Nacional de la confederación había solicitado audiencia al MTSS, al Ministerio de Industria, Energía y Minería, y al presidente de la República, Yamandú Orsi, y que en la reunión con Castillo “se estuvo intercambiando sobre varios temas y preocupaciones, no solamente el cierre de fábricas, sino también el impacto negativo que habrá sobre la industria, especialmente manufacturera, cuando entren en vigencia los acuerdos con la Unión Europea y con Singapur”.

“Nos preocupa y ocupa esos impactos negativos, y lo que se trabaja con el gobierno nacional, con los sectores empresariales, es en minimizar esos impactos y trabajar en desarrollo nacional. Es que este acuerdo, como está, si no se alcanza alguna salvaguardia, estaría consolidando la primarización de la economía. Se nos va la vida en esto. No es que esto suceda ahora, ya hace más de una década que se viene asistiendo al cierre de fábricas”, dijo el dirigente.

Consultado sobre cuáles son las salvaguardas que entiende necesarias la confederación, Dárdano respondió que “por lo menos una asimetría a nivel teórico”. La Comisión Europea definió reglamentar las salvaguardas en el sector agrícola. Ellos lo defienden desde hace décadas, y ahora lo siguen manteniendo. Del lado del Mercosur, para la industria manufacturera en Uruguay, ¿qué medidas y salvaguardias concretas se instrumentarán? Es la pregunta que estamos haciendo sobre este tema”.

El dirigente sostuvo que el desafío de la Confederación es presentar propuestas, junto al gobierno y al sector empresarial, y definir una hoja de ruta que permita a mediano plazo la posibilidad de tener un cambio de la matriz productiva industrial.

Con referencia a los anuncios realizados por Orsi el lunes, vinculados al empleo juvenil, Dárdano respondió que “se comparte y acompaña lo que sea positivo para Uruguay. La confederación desea aportar ideas. En ese sentido se reconoce al presidente”, pero agregó: “No nos gustó y lo decimos públicamente. La casa no está en orden. Nos referimos al país. Los salarios sumergidos, el desempleo, la inseguridad, los problemas que tiene la gente. Ojalá que la casa estuviera en orden, pero realmente todavía falta. Han existido avances, y algunas cuestiones han mejorado, pero en algunos sectores postergados hay que seguir remando”.

Finalizada la reunión, Castillo no realizó declaraciones a los medios de comunicación.