Durante fines de 2025, UTE llevó adelante una investigación que consistió en consultarle directamente a sus grandes clientes acerca de la satisfacción que tienen con el servicio de energía eléctrica que la empresa pública les brinda, ahondando en aspectos como la calidad de la energía suministrada, la atención que reciben por parte de sus operadores, la capacidad de respuesta y solución que la empresa brinda frente a posibles problemas, y el precio que se paga por la energía, entre otros.
Para esto, y desde el año 2019, UTE solicita la investigación a la Comisión de Integración Energética Regional (CIER), quien formula un exhaustivo cuestionario y aplica una idéntica metodología para realizar el mismo estudio en todos los países de América Latina y el Caribe.
Según el informe elaborado recientemente por UTE al que accedió la diaria, el 91,2% de los clientes que respondieron el cuestionario están satisfechos con el servicio que brinda el ente público, 89,5% muestra un alto grado de satisfacción al no verse afectado por interrupciones y el 87,1% está satisfecho con la actuación de UTE a la hora de restablecer el servicio en caso de interrupción. También, el 84,1% presenta altos niveles de satisfacción con el aviso anticipado de trabajos planificados en la red eléctrica que afectan su servicio y el 95% se encuentra satisfecho con la información contenida en la factura recibida, entre otros aspectos evaluados.
“Escuchar lo que opinan nuestros clientes es sumamente importante”
En conversación con la diaria, la presidenta de UTE, Andrea Cabrera, habló acerca del objetivo que persigue este estudio, el cual se realiza de forma anual. “La idea de esta encuesta es medir la satisfacción, tanto en la calidad del producto como en todos los servicios que presta la distribuidora, y de allí que nos parece importante seguir realizándola, porque también nos da elementos para ver dónde estamos mejor, dónde estamos peor, en qué podemos poner el foco, qué nos están reclamando nuestros grandes clientes, o qué expectativas hay de ciertos servicios o prestaciones que tal vez no están recibiendo como deberían”, aseguró.
Esto es un ida y vuelta, es trabajar en conjunto. También es importante tener en cuenta las no satisfacciones y ver qué oportunidades de mejora tenemos allí en cuanto a las necesidades particulares de cada cliente. Este ida y vuelta implica entender lo que está del otro lado para que UTE siga brindando un servicio con este índice de aprobación. Es un camino que ya lleva seis años y lo vamos a seguir transitando porque de todo se aprende, y escuchar lo que opinan nuestros clientes sin dudas es sumamente importante”, agregó.
La transparencia de la empresa y su valoración
En el informe final elaborado por la empresa pública, otro de los aspectos que también se detalla es que el 87% de los clientes consultados entiende que UTE es una empresa honesta, seria, transparente y ética al tratar de diversos temas.
Acerca de esto, Cabrera profundizó en algunas importantes acciones que la empresa lleva a cabo para ser completamente transparente ante sus grandes clientes y sus consumidores en general, lo cual considera como un “deber”. “Somos una empresa pública; por lo tanto, nuestros estados contables y nuestras actividades son auditables, públicas y quedan publicadas. Debemos transparentar con la población en qué gastamos, cómo gastamos, y es bueno que esa información esté al alcance de todos”, sostuvo.
“Tenemos un montón de mecanismos vigentes y activos que hacen a esa transparencia, que redunda en un mejor posicionamiento de la empresa, que es del Estado, es decir, de todos los uruguayos”, añadió.
Una de las acciones concretas que la presidenta también mencionó es el canal anónimo de denuncias, el cual considera como un “valor agregado de la empresa”. “Es un canal anónimo donde, si alguien entiende que hay algún tema que no es del todo transparente, puede hacer su denuncia. Esto, a su vez, tiene canales seguros a la hora de gestionar estas denuncias; solo muy pocas personas tienen acceso a este buzón y tienen la capacidad de derivar las denuncias internamente hacia los lugares donde se investiga”, subrayó.
Otro de los aspectos en los que Cabrera hizo hincapié a la hora de la transparencia que brinda el ente que preside es en el Comité de Auditoría Interna, en el cual la presidenta es integrante junto a otros dos directores de la empresa. De los cinco directores, somos tres los que integramos esa comisión, donde también nos reunimos varias veces en el año para hacer un mapeo de qué temas auditar, qué partes de la empresa o tipos de compras auditar, entre otras cosas. Se conversan temas variados que hacen a esa transparencia sobre asuntos que tal vez puedan no comprenderse cómo funcionan”, sostuvo.
Vamos poniendo el foco sobre distintos puntos, y se van haciendo informes a los que también se puede acceder. Esto sirve para darle una tranquilidad a la ciudadanía, y creo que es por esto por lo que nos valoran positivamente”, agregó.
Medio ambiente, naturaleza y seguridad
Otro de los aspectos más relevantes que se evaluó en la investigación es el cuidado del medio ambiente, la preservación de la naturaleza y también el compromiso de UTE con la seguridad de la población para que esta no corra riesgos en relación al manejo de la electricidad. Según el informe, el 90% de los grandes clientes encuestados considera que la empresa pública presenta un alto nivel de compromiso en estas materias.
Respecto a esto, Cabrera destacó la Gerencia de Ambiente que funciona en UTE desde la década del 90, cuando este tema aún no era tan visible: “UTE empezó a trabajar en esto porque trabajamos con residuos y algunos pueden llegar a ser peligrosos, por eso desde un principio se empezó a pensar cómo tratar todo esto de manera responsable”.
Esta gerencia de ambiente trabaja puntualmente en estos temas de los residuos que ya sabemos que tenemos, su gestión y su disposición final, pero también nos acompaña en el día a día. Cuando se va a hacer una línea de transmisión o de distribución, se tiene que saber por dónde va a pasar esa línea, qué ambiente afecta: ¿pasa por un monte nativo, por un lugar donde hay fauna protegida, por algún lago? Todos estos estudios se hacen en conjunto y se respeta el ambiente existente, y se trata de tener un menor impacto sobre el ambiente, la biodiversidad y la fauna y la flora; entonces, por allí es donde está nuestro manejo responsable”, agregó.
Respecto a la seguridad de la población en el uso de la electricidad, la jerarca afirma que es algo en lo que “realmente se insiste” y se trabaja “fuertemente”, ya que, por ejemplo, el riesgo de tocar un cable puede ser muy alto, pudiendo provocar serios accidentes.
Tener alargues o enchufes en malas condiciones muchas veces puede terminar en un accidente o en que pase algo más grave aún. Entonces, en nosotros y en todo el funcionariado está muy incorporado el tema de las medidas en la seguridad, y también el trabajar en condiciones seguras. “Todos quienes ingresan como operarios, primero tienen un montón de meses de formación en seguridad, en cuidarse uno y en cuidar al compañero, porque de alguna mala maniobra que alguien haga puede terminar lesionado un compañero”, afirmó.
Más allá de las intervenciones puntuales que se realizan cuando, por ejemplo, se regulariza un barrio, Cabrera agregó que no solamente se va por el lado de un tendido especial en la calle con un tipo de cable especial para que no sea tan fácil engancharse de ese cable por el peligro que implica que a alguien le suceda esto, sino que también se realiza la instalación interior de las casas, la cual es una adecuación que consiste en instalaciones básicas con su tablero y con su llave diferencial, que generalmente esos hogares antes no tenían.
Durante 2025, UTE regularizó alrededor de 13.200 hogares en todo el país, y de estos, en unos 7.500 realizó una instalación interior segura, donde hay una llave diferencial que ante el menor indicio se baja o se corta, otorgando seguridad a las personas que allí viven.
“Cuando pasa algún accidente, lo primero que hace UTE es ir y desenergizar, y después se ve qué pasó, pero lo primero es que no haya energía en el local, en la industria, en la casa, y después vemos cuál es el problema”, afirmó.
Que el servicio sea seguro y que se trabaje, no solo a nivel industrial, sino también a nivel residencial, consiste también en brindar instalaciones eléctricas seguras a los hogares más vulnerables, porque entendemos que la energía eléctrica, además de un derecho, tiene que ser algo que otorgue seguridad. Esto es fundamental para nosotros y lo tenemos incorporado porque con esto nos va la vida”, sentenció.
El costo de la energía
Otro de los aspectos recogidos de la investigación, pero no presentados en el informe final, es la valoración que se tiene del costo de la energía eléctrica por parte de los grandes consumidores. Muchos de estos afirman que el precio que se paga por el servicio de energía que brinda UTE es “caro” o “muy caro”.
Además de todos los resultados positivos en los que concluyó el estudio, Cabrera considera que el reclamo por el costo energético es algo en lo que “también se trabaja para ver cuál es la mejor alternativa o el mejor asesoramiento que se les pueden dar a los clientes para que no se sientan asfixiados por lo que se paga en la factura”, pero no duda en afirmar que la tarifa que UTE cobra “no es cara”.
Si miramos todos los usos que se le da a la energía eléctrica, no es cara. Con esa energía eléctrica alguien cocina, se baña, se divierte, entre muchas otras cosas, porque hoy por hoy todo está alrededor de la energía eléctrica; entonces es importante llegar a poder poner en valor todo lo que es el servicio que hay detrás de esa tarifa”, afirmó.
En este sentido, la jerarca manifestó que en las tarifas de UTE no solo se debe remunerar el servicio; también debe ser remunerada la infraestructura, la cual no es solo la disponibilidad del recurso energético, sino también toda la infraestructura que hace que ese recurso esté disponible y al alcance de las personas. “En el precio de la energía se está remunerando toda la infraestructura de una planta más todas las líneas que hacen posible que a alguien le llegue la energía con la calidad adecuada, y sin tener interrupciones en el servicio”, sostuvo.
Tal vez, lo que queda desacoplado es la estructura que tenemos en las tarifas con la estructura que tenemos en los costos fijos que tiene UTE. Entonces, de alguna manera, el remunerar esos costos fijos, donde se logró bajar el costo de abastecimiento de nuestra demanda y estabilizarlo, tenemos un montón de costos fijos que tienen que ser remunerados. Estos se remuneran a través de la tarifa, entonces no alcanza con que cobremos solamente cuando se utiliza la energía y el consumo en un determinado momento; tenemos que cobrar también la infraestructura, porque es la que hace posible que esa energía llegue a los hogares, a las empresas y a los comercios”, añadió.
De la misma forma, Cabrera considera que muchas de las comparaciones que se hacen en los costos de la energía eléctrica uruguaya con otros países no son correctas, y se comparan cosas que “no son comparables”. Cuando se compara un precio con otro, se debe tener en cuenta a qué cantidad de población abastece, cuál es la calidad del servicio que da, cuál es la continuidad que se tiene de este servicio o si es una única tarifa en todo el país. La comparación muchas veces se hace con empresas chilenas, brasileras, argentinas o colombianas, y no nos da que somos más caros”, concluyó.