Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC), el sindicato de Pilsen y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) se reunieron este viernes, y la empresa comunicó que, luego de reunirse en los próximos días con los ministerios de Industria y de Economía, anunciará este mes (el 18 de agosto) si continúa con la producción en Uruguay —reestructura mediante— o si avanza hacia un esquema basado en la importación de productos.
Según planteó el sindicato, esta última alternativa implicaría una fuerte reducción de puestos de trabajo y dejaría una plantilla de unos 100 empleados en todo el país, considerando las plantas de Montevideo y Minas.
El sindicato, a pedido del gobierno, había suspendido este jueves las medidas tomadas el 31 de julio pasado, entre ellas la decisión de no retomar las tareas en la planta de Montevideo, previstas para el sábado 1° de agosto. El presidente del sindicato de Pilsen, Bruno Pastorino, dijo a la diaria que la empresa presentó información y planteó que “siguen pendientes algunas respuestas del gobierno, concretamente de los ministerios de Industria y de Economía”.
Pastorino señaló que “hoy hay dos escenarios posibles”. “Una opción es que, si las negociaciones con el gobierno no tienen resultados positivos, la firma se retira del país y queda una megaimportadora, lo que implicaría 100 puestos de trabajo en todo el país. La otra alternativa es mantener la industria, pero se discutiría una reestructura que significaría suprimir 80 puestos de trabajo, más algunas compensaciones extraordinarias por encima del laudo, que fueron conquistadas en negociaciones de acuerdos bipartitos”, explicó.
El dirigente comentó que la empresa “no puso en cuestión ninguna de las plantas ni la viabilidad”, pero señaló que todo está supeditado a las reuniones que mantendrá con los ministerios. Según esas instancias, FNC comunicará la respuesta a los trabajadores. Agregó que en los próximos días la empresa deberá presentar su plan definitivo tanto al gobierno como al sindicato.
En caso de que la empresa continúe en Uruguay, también deberá explicar cómo y dónde ejecutaría la reestructura. Actualmente, en Montevideo, considerando las líneas de producción, el centro de distribución y la logística, trabajan unos 400 trabajadores, mientras que en Minas hay 59 empleados, todos actualmente en seguro de paro hasta el 31 de agosto inclusive. Si FNC continúa en el país, la planta de Minas debería retomar la producción el próximo 1° de setiembre.
Consultado sobre el análisis que realiza el sindicato de la reunión de este viernes, Pastorino afirmó que, más allá de que FNC aguarda las negociaciones con los ministerios, la instancia cumplió con un planteo realizado por los trabajadores en las últimas reuniones tripartitas. “Habíamos pedido que se presente información y un hipotético escenario. Hoy sentimos que fuimos escuchados por la empresa y por el gobierno”, expresó.
En ese sentido, indicó que la empresa “dejó claro que es muy complicada la viabilidad de las plantas”. “Depende de las reuniones si alguna de las plantas se verá afectada. Es una situación bastante compleja”, sostuvo.
Desde el sindicato entienden que será difícil eliminar los 80 puestos planteados en la eventual reestructura por la forma en que opera la fábrica, salvo que exista “alguna inversión o intervención del extranjero” o que parte de la producción pase directamente a ser importada, una alternativa que tampoco descartan.
Pastorino señaló además que “la importación de latas es factible” y que se trata de una posibilidad que el sindicato no quisiera negociar. Según comentó, FNC informó que las conversaciones con los ministerios de Industria y Economía “vienen bien encaminadas”, aunque aclaró que, hasta que la empresa no obtenga respuestas sobre lo que está negociando, no puede asegurar que continuará en Uruguay.
En referencia a las medidas que venía aplicando el sindicato, Pastorino indicó que comenzó a regir una cláusula de prevención de conflictos por un plazo de 45 días. Por ese motivo, la planta de Montevideo retomará sus actividades el próximo lunes. Además, desde el lunes 10 comenzará una negociación entre las partes sobre distintos puntos, entre ellos excedentes del convenio firmado en 2018, topes de antigüedad, licencias y compensaciones extraordinarias.
Comunicado de FNC
A través de un comunicado difundido este viernes al que accedió la diaria, FNC sostuvo que “elaborar una cerveza en Uruguay cuesta el doble que elaborarla en Argentina o Brasil”. La empresa atribuyó esa diferencia principalmente a “los altos costos logísticos, laborales, de mano de obra e impositivos”.
La compañía explicó que, por ese motivo, a fines de junio anunció una revisión del negocio en el país con el objetivo de “buscar alternativas que hagan viable la producción nacional”. En ese marco, informó que inició reuniones con distintos ministerios para analizar posibles soluciones vinculadas a costos impositivos, energéticos y a los encuadres sindicales en los Consejos de Salarios.
Mientras aguarda respuestas del gobierno, FNC señaló que planteó al sindicato “la necesidad de realizar una reestructuración que incluye reducción de personal y eliminación de algunos beneficios otorgados de forma bipartita por encima de los laudos establecidos”.
La empresa informó además que durante la reunión de este viernes se firmó un documento mediante el cual el sindicato se compromete a no realizar medidas durante los próximos 45 días, y que habrá una nueva instancia el 18 de agosto para continuar avanzando en las negociaciones.
“El objetivo de todo este proceso es poder continuar realizando la producción de cerveza en el país, poder ofrecer a nuestros consumidores las mejores opciones a un precio accesible y continuar así con los 160 años de historia que tiene FNC en Uruguay”, concluyó el comunicado.
