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Trabajo Conflictos laborales
Manifestación del Sindicato de Trabajadores de la Industria Química (archivo, agosto de 2021). · Foto: Federico Gutiérrez

Manifestación del Sindicato de Trabajadores de la Industria Química (archivo, agosto de 2021).

Foto: Federico Gutiérrez

La empresa Vibrantz Color cerró su producción en Uruguay y despidió a 20 trabajadores

La Confederación de Sindicatos Industriales afirma que la resolución va “a contrapelo del plan de desarrollo productivo en el cual estamos inmersos y comprometidos los y las trabajadoras uruguayas”.

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El Sindicato de Trabajadores de la Industria Química expresó este sábado mediante un comunicado “su más enérgico rechazo al atropello cometido contra los trabajadores de Vibrantz Color Soluciones SA”. Según informó el sindicato, el viernes la empresa anunció el cierre de su planta productiva en Uruguay –ubicada en Montevideo– y “procedió a desalojar de manera violenta a los 20 trabajadores de su lugar de trabajo, dejándolos sin su fuente laboral, sin consideración [hacia] las personas que durante años sostuvieron la producción de la empresa”. De los 20 trabajadores, nueve están afiliados al sindicato.

Vibrantz, que se dedica a la fabricación y suministro de soluciones de color, aditivos y pigmentos, “pertenece a una corporación global con sede central en Houston”, Estados Unidos, “con operaciones en seis continentes y más de 4.500 trabajadores en todo el mundo”. Desde el sindicato se sostiene que “una empresa de esta dimensión no puede escudarse únicamente en el cumplimiento de las obligaciones legales para desentenderse del profundo impacto social que generan sus decisiones”.

En el comunicado se afirma que “la responsabilidad social empresarial se demuestra precisamente en momentos como este y no cuando resulta conveniente para la imagen corporativa”. “Retirar su producción de Uruguay dejando a decenas de familias sin su sustento refleja una lógica exclusivamente económica, completamente alejada del compromiso social que una compañía de alcance internacional debería asumir con los trabajadores”, se agrega.

El sindicato también advierte que “esta decisión representa un nuevo golpe para la industria nacional y para decenas de familias”. Agrega que, “en solidaridad con los compañeros y compañeras, y en defensa del derecho al trabajo”, se convocó a un paro general de 24 horas, desde las 22.00 del viernes hasta las 22.00 del sábado.

“Exigimos la intervención urgente del Estado para defender las fuentes de trabajo, preservar la industria nacional y evitar que continúe profundizándose una historia de cierres de plantas industriales, pérdida de empleo y deterioro del aparato productivo del país”, expresó el sindicato en el comunicado.

“Defender el trabajo, la industria nacional y la producción es defender el futuro de Uruguay. Llamamos a toda la sociedad, a las organizaciones sociales, al movimiento sindical y a las autoridades nacionales a acompañar esta causa. La defensa del empleo, de la producción nacional y de la dignidad de quienes viven de su trabajo no admite indiferencia”, se añade.

“La indiferencia de Vibrantz no puede ni debe pasar inadvertida”

Por su parte, la Confederación de Sindicatos Industriales expresó en un comunicado su solidaridad y respaldo a los trabajadores que fueron despedidos el viernes y cuestionó la resolución de Vibrantz de “cerrar de forma sorpresiva y absolutamente violenta su planta productiva en Uruguay”. “Una vez más, nuestro país es testigo de decisiones unilaterales, de espaldas a las y los trabajadores y sin agotar instancias de diálogo y negociación, golpeando y atropellando duramente a la clase trabajadora”, lamentó la confederación.

En el comunicado se sostiene que la decisión de Vibrantz va “a contrapelo del plan de desarrollo productivo en el cual estamos inmersos y comprometidos los y las trabajadoras uruguayas”, en referencia a la elaboración de la Estrategia Nacional de Desarrollo. “Nuestra confederación interpelará las veces que sean necesarias estas prácticas que, lejos de contribuir al desarrollo nacional, impactan severamente en una industria que necesita de todas y todos con responsabilidad y justicia social”, se agrega.

Por otra parte, la confederación exhortó a las “autoridades competentes” a posicionarse en defensa de “los derechos de una vida digna de decenas y decenas de familias que hoy pierden su fuente de empleo de forma absolutamente abrupta y agresiva”. “El Estado uruguayo debe cerrar filas detrás de la clase obrera. La indiferencia de Vibrantz no puede ni debe pasar inadvertida”, se afirma en el comunicado.