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Trabajo Indicadores económicos
(Archivo). · Foto: Rodrigo Viera Amaral

(Archivo).

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Instituto Cuesta Duarte: salario real creció 1,4% interanual en el segundo trimestre de 2026 y 1,7% en el primer semestre

Para el cierre de 2026, indicaron que habrá un crecimiento del Salario Mínimo Nacional del 7,5% con respecto a inicios de 2026.

El Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT publicó un informe que analiza la evolución de los salarios durante el segundo trimestre de 2026. El documento subraya que en ese lapso el Índice Medio de Salarios (IMS) aumentó un 5,1% interanual y, aunque es “bastante menor” a la variación que se registró en el segundo trimestre de 2025, la inflación fue “sustancialmente más baja” –cercana al 3,7%– y por eso “el incremento del poder de compra en este trimestre fue más elevado”. Así, indicaron que en marzo-junio de 2026 creció 1,4% interanual y el aumento del salario real en la primera mitad de 2026 fue de 1,7% “con un alza algo mayor de los salarios privados que de los trabajadores públicos”.

Sobre su evolución, el documento consignó una pérdida de salario real en comparación interanual desde comienzos de 2020 hasta el último trimestre de 2022. La institución indicó que da cuenta de “la caída que tuvo el salario real en todo ese período, en el que en cada mes el poder adquisitivo del salario era inferior al del año previo”, y agregaron que el poder de compra recién comenzó a recuperarse en el último tramo de 2022, con su pico entre mediados de 2023 y comienzos de 2024: “Sin embargo, a pesar del cambio de signo en las variaciones del salario real, dada la importante caída previa, recién a mediados de 2023 el poder de compra del salario pasó a ubicarse por encima de su nivel medio del año 2019”.

Al margen de lo anterior, indicaron que la pérdida de ese periodo “aún no ha sido contrarrestada” y la catalogaron como “irrecuperable”.

Las gráficas asociadas con el documento también permiten visualizar como, después del fuerte crecimiento, el crecimiento “se ha ido moderando” con tasas de variación mensual interanual “en el entorno del 1,5%”. El documento consignó que en 2025 ese enlentecimiento del crecimiento del salario real “se acentúa” y en la mayor parte las tasas oscilaron el 1%, al tiempo que cerraron el año con “un crecimiento promedio anual del salario real de 1,1%”. No obstante, durante el primer semestre de este año, se detectó “un crecimiento algo mayor del salario real, vinculado a los ajustes acordados en el marco de la negociación colectiva y fundamentalmente, a una inflación efectiva menor a la esperada”.

El Salario Mínimo Nacional y las perspectivas de cara a 2027

Otro capítulo del informe refiere a la evolución del Salario Mínimo Nacional (SMN). La institución recordó que el primer aumento, en enero, fue de 4,1% y pasó de $23.604 a $24.572 mensuales por una jornada completa de trabajo. Por otro lado, el segundo rige desde comienzos de julio de este año, cuando aumentó 3,3% y pasó a $25.383.

“De esta manera, al finalizar el año, el SMN se ubicará 7,5% por encima de su nivel de comienzos de año. Si consideramos que la inflación se comporta de acuerdo con las estimaciones gubernamentales y cierra el año con un crecimiento de 4,5%, al cierre de 2026 el poder de compra del salario mínimo nacional habría aumentado algo menos de 3%”, planteó el informe del Instituto Cuesta Duarte.

Asimismo, en el promedio anual, el SMN se ubicaría 5,8% por encima de su valor en 2025 y, con la misma estimación respecto al comportamiento de la inflación, también implicaría un aumento en el poder de compra con relación al valor medio de 2025 aunque “en menor medida”. Con base en estudios previos, indicaron que “aproximadamente 1 de cada 3 ocupados, y una proporción algo más baja en el caso de los asalariados, percibió en 2025 ingresos laborales inferiores a los 28.700 pesos mensuales” por 40 horas semanales. Aunque consideran que los incrementos son “magros” como para generar un “efecto sustantivo en el bienestar económico” de los asalariados, la política es “bienvenida”.

Sobre la trayectoria del salario real para lo que resta de 2026, indicaron que dependerá “de lo que ocurra con el valor corriente de las remuneraciones y de la trayectoria de la inflación”.

Respecto al primer punto, indicaron que la mayoría de los trabajadores públicos ya recibió el ajuste de sus salarios y, en adelante, más allá de incrementos “menores o puntuales” no habrán aumentos relevantes generales. Por otro lado, entre los asalariados privados los ajustes se dan con mayor periodicidad y “en julio próximo corresponde un incremento salarial”, lo que se traducirá en “un nuevo aumento de relevancia en el salario nominal a mediados de este año, el que seguramente sea de menor entidad que el registrado a comienzos de año y decreciente con el nivel de ingresos”.

Sobre el segundo elemento, consignaron que los analistas consultados por el Banco Central del Uruguay (BCU) para elaborar sus proyecciones estiman que al cierre del año “la inflación se ubicará algo por encima de la meta puntual del gobierno, situada en 4,5%”. Eso implicará un “leve repunte del incremento de los precios al consumo” respecto a la actualidad, lo que a su vez implicaría un “crecimiento algo menor” del salario real.