A mediados de enero, el Poder Ejecutivo anunció que el criterio de ajuste de la Base de Prestaciones y Contribuciones (BPC) volvería a ser el Índice de Precio al Consumo (IPC), que regía hasta 2021, cuando el gobierno anterior había establecido que se ajustara por evolución del Índice Medio de Salarios, una opción establecida por el artículo 3 de la Ley 17.856. En ambos casos, las autoridades tienen la posibilidad de “modificar la tasa de variación que surja del índice elegido, en defecto o exceso de hasta 20% sobre el porcentaje resultante”.

Con la resolución actual de utilizar el IPC, el gobierno decretó un aumento de 4,38% de la BPC, equivalente a la evolución de la inflación más el margen del 20% permitido. Esto afecta a las alícuotas establecidas para el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) así como del Impuesto de Asistencia a la Seguridad Social (IASS), ya que se rigen por esa unidad monetaria.

Abandonar el ajuste por IMS, criterio utilizado desde 2021, y utilizar el IPC con un margen de 20%, implica un aumento del límite establecido para el mínimo no imponible, es decir, la franja de ingresos exonerada de ese tributo, así como de las franjas subsiguientes. Esto significa un incremento en los montos a abonar para todos aquellos quienes tengan ingresos por encima del mínimo no imponible, que pasará a estar fijado en 48.048 pesos nominales mensuales, así como el ingreso de nuevos contribuyentes de este impuesto, quienes se encontraban hasta ahora exonerados.

El ajuste por IPC fue defendido por el economista Gustavo Viñales, quien explicó a la diaria Verifica que “en la medida que aumentan los ingresos reales de una sociedad, aumenta la participación del IRPF”, ya que “ante ingresos más altos se sube en la escala”. “Si me duplicaran el sueldo, obviamente pagaría más IRPF, pero tendría mucho más ingreso real. El espíritu del sistema es que, en términos de crecimiento del ingreso real, el impuesto crece más que proporcionalmente. Por otra parte, cuando hay decrecimiento, en momentos de crisis, el impuesto también cae, porque menos gente es abarcada por el impuesto, además de que algunas personas pasarían a pagar a tasas más bajas”, explicó. Y opinó: “Enojarse porque la gente entra al IRPF es no entender cómo funciona”.

Entre las voces críticas a la medida, emergió la opinión del senador por el Partido Colorado Pedro Bordaberry, quien en un posteo de X señaló que el cambio implica 100 millones de dólares más de recaudación. Asimismo, señaló que “por el efecto de progresividad de las tasas de IRPF-IASS, la acumulación de brechas IMS-IPC genera un efecto en la recaudación obtenida exponencial”. Desde este medio se contactó al senador colorado y su equipo para conocer sobre la metodología utilizada para la proyección, pero no se obtuvo respuesta.

Foto del artículo 'Recaudación extra de IRPF: diferencias de cálculos con la oposición y la proyección de los economistas'

Por su parte, Ramiro Correa, economista del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), afirmó en entrevista con Radio Sarandí que la recaudación aumentaría unos 45 millones de dólares y que implicaría un aumento de 8.500 nuevos contribuyentes.

En consulta con la diaria Verifica, Correa explicó que a la estimación se llega a partir de calcular la diferencia entre la evolución interanual del IMS, que a noviembre de 2025 fue de 5,76%, y el aumento definido en el decreto del ejecutivo, lo que arroja una diferencia de 1,56%. De acuerdo al último informe de la Dirección General de Impositiva, el año pasado el Estado percibió 104.277 millones de pesos por concepto de la categoría II de IRPF (rentas de trabajo), equivalente al 14,9% de los ingresos totales, y otros 15.351 millones de pesos de IASS, que representa 2,2% del total. Por lo tanto, de hacer una proyección inicial, los ingresos por el cambio de criterio se incrementarían en 1.866 millones de pesos, equivalente al 0,3% de la recaudación total de 2025.

Efectos del cambio en 2021

Entre las figuras de la oposición que vertieron públicamente críticas sobre la medida, la excandidata a la vicepresidencia por el Partido Nacional, Valeria Ripoll, a través de un mensaje de X, dijo que el “aumento de las franjas de IRPF” perjudica a “miles de familias de trabajadores”, lo que sería “todo lo contrario a lo que hizo el gobierno liderado por Luis Lacalle Pou, que lo había bajado”.

Foto del artículo 'Recaudación extra de IRPF: diferencias de cálculos con la oposición y la proyección de los economistas'

Sin embargo, la modificación de 2021 definió el ajuste de BPC por la evolución del IMS, que hasta entonces se regía por el IPC. Ese año, el IMS aumentó 6,03%, por debajo del IPC, que cerró en 7,96%. Esto representó una brecha aún mayor a la actual, de 1,93%, y que derivó en una recaudación mayor a la que hubiera resultado de mantenerse el criterio vigente hasta entonces. Ese aumento se dio en un contexto de caída del salario real, por lo que a la reducción de la capacidad de compra se sumó el aumento impositivo.

Un artículo del economista Carlos Grau, publicado por el Centro de Investigaciones Económicas (CINVE) en 2022, estableció entonces que la recaudación adicional de IRPF había sido de 50 millones de dólares, además de otros 15 millones de dólares correspondientes al IASS.