La semana pasada, el ministro del Interior, Carlos Negro, compareció ante la Cámara de Senadores a instancias de una interpelación solicitada por la oposición en la que el jerarca debió defender la gestión de la seguridad pública del primer año del actual gobierno. Allí, Negro presentó una serie de indicadores favorables correspondientes a los primeros tres meses de 2026, entre los que destacó la evolución de los homicidios, delito que se redujo un 9,2% respecto al mismo período de 2025. Sobre esto, el ministro señaló el resultado como “una tendencia muy importante” a la que definió como “histórica desde la salida de la pandemia hasta ahora”.

Sin embargo, estos números están lejos de ser “históricos” como afirmó Negro, ya que el Área de Estadística de esa cartera registró resultados aún más favorables en la última década. Entre 2015 y 2019, los primeros trimestres de cada año arrastraron cifras a la baja respecto a igual período del año anterior. En los primeros meses de 2016 los homicidios consumados fueron 73, un 8,75% menos que el año anterior. La situación mejoraría aún más en 2017, con 73 homicidios (-5,4%), 2018 con 52 (-24,6%) y 2019 con 28 (-46,1%).

A partir de entonces se comenzaron a registrar cifras críticas a comienzos de 2020, con un aumento de 260,7% respecto al trimestre del año anterior, período en que se registraron 101 homicidios. Si bien en 2021 se registró una mejoría al reducirse los homicidios consumados a 70 (-30,7%), estos volvieron al nivel anterior, y llegaron a 100 en los primeros tres meses de 2022. Los homicidios durante el primer trimestre de 2024 fueron 81, una reducción de 17,3% respecto a los 98 registrados en el mismo período de 2023. Esta evolución continuó la tendencia del año anterior, cuando los homicidios registrados durante el primer trimestre de 2023 significaron una reducción de 44,2%.

Esto motivó declaraciones del anterior titular de esa cartera, Nicolás Martinelli, quien en entrevista con el programa La pecera, de Azul FM, señaló que la afirmación de Negro no es correcta y recordó que la baja que se dio entre los primeros trimestres de 2024 y 2023 fue superior. Asimismo, señaló que esa lectura de los datos es “bastante imprudente” por entender que el análisis de períodos breves de tiempo no permite determinar tendencias duraderas, y recordó que la cifra final de homicidios durante 2024 cerró igual al año anterior.

De hecho, si se analiza la serie anual durante la última década, solamente en cinco años la tendencia del primer trimestre acompaña la evolución anual. El ejemplo más extremo se dio en 2020, en el que se registró un aumento de 260% entre enero y marzo respecto a igual período del año anterior, pero que al cierre del año finalizó con una baja de 12,8%. Una situación contraria ocurrió en 2018, ya que mientras que en el primer trimestre se observó una baja de -24,6%, la cifra total del año alcanzó el récord histórico de 420 homicidios, un aumento de 47,3% respecto al año anterior.

Por su parte, el gerente del Área de Estadística, Diego Sanjurjo, opinó en el programa de streaming Campaña del miedo que los datos del primer trimestre de 2026, así como el cierre de 2025, “en general son positivos”, pero advirtió que los resultados de un período corto “no tienen la misma significancia estadística que los que tienen un semestre, un año o varios años”. No obstante, manifestó que “ojalá sea el comienzo de menos homicidios”, y afirmó que desde Interior se perciben “algunos indicios optimistas”, como la reducción de casos en ciertas zonas de Montevideo, aunque señaló que es “muy temprano para decirlo”.