Venezuela atraviesa el estado de emergencia decretado luego de que en la noche del miércoles se produjeran dos sismos simultáneos, de 7,5 y 7,2 de magnitud en la escala de Richter. El gobierno venezolano ha informado que hasta el momento la cifra oficial de muertos asciende a 1.719 y a 5.034 el número de heridos. Se desplomaron 189 edificios y otros 585 sufrieron daños parciales, además de 38 hospitales, 44 centros comerciales y 1.645 estructuras de “otra índole”. Todo este daño derivó en 1,25 millones de toneladas de escombros.
De acuerdo con una evaluación del “impacto potencial” elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), aproximadamente 8,6 millones de personas y 1,7 millones de edificios estuvieron expuestos a intensidades sísmicas “moderadas a severas”. Por otra parte, el costo de las pérdidas fue estimado entre 4,7 y 8,7 millones de dólares, equivalentes al 6% del producto interno bruto.
En este contexto, las redes sociales fueron el principal medio de circulación de contenido de la catástrofe, donde los videos caseros, posteos de víctimas y pedidos de información de desaparecidos colmaron las plataformas. Sin embargo, buena parte de las publicaciones correspondieron a contenido desinformador o fuera de contexto, que en algunos casos alcanzaron una amplia viralidad.
Tal fue el caso correspondiente al registro del desplome de un edificio de tres plantas, en el que se ubicaba un local de comida rápida y que colapsó pocos segundos después de que salieran las últimas personas que se encontraban dentro. En realidad, el video correspondió al terremoto de Filipinas del 8 de junio de 2026, que afectó a la ciudad de Mindanao, de acuerdo con lo informado por la Agencia Reuters.
Situación similar ocurrió con una serie de publicaciones que muestran la caída de un edificio de 15 pisos en la zona costera, varias horas después de los movimientos. Los videos corresponden en realidad a la demolición controlada de una construcción afectada por el terremoto de Turquía de 2023, según lo consignado por Efe Verifica.
Otra de las publicaciones muestra una formación del Metro de Caracas siendo evacuada por los usuarios, supuestamente en el transcurso del sismo. No obstante, las escenas no son actuales y corresponden a una explosión en la estación de Parque Carabobo ocurrida producto de una falla eléctrica, informada por la prensa venezolana en setiembre de 2021.
A la par de las alertas de terremoto, se extendió una advertencia respecto de la posibilidad de tsunami en las costas de La Guaira, zona próxima a la capital caraqueña sobre el mar Caribe. Esto fue verificado por el Observatorio Venezolano de Fake News, que informó que el video divulgado correspondía al terremoto y posterior tsunami de Japón de 2011.
La divulgación tuvo como consecuencia que parte de la población decidiera alejarse de las zonas costeras, lo que coincidió con las primeras horas de trabajo de rescate en el área más afectada por los desplomes. Esto obligó a las televisoras venezolanas a emitir un comunicado desestimando las versiones.
Además de imágenes fuera de contexto, también se generó contenido falso mediante inteligencia artificial (IA). Por servicios de mensajería móvil circuló la imagen de un edificio derruido, señalado de estar ubicado en la zona de Acarigua, ciudad de 400.000 habitantes localizada dentro del área afectada, pero de menor intensidad respecto de otras ciudades, como el área metropolitana de Caracas o la costa venezolana. Sin embargo, la fotografía presenta signos de haber sido creada con IA. Al ser analizada mediante Gemini, plataforma de IA de Google, la imagen contiene la marca de agua invisible de “SynthID”, presente en el contenido artificial.
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