Cómo alimentarse. Cómo tratar dolores en los huesos, granos, cicatrices o más. En pocos meses, muchas cuentas (algunas de ellas verificadas) de supuestos médicos, ancianos, sabios, monjes o consejeros naturistas proliferaron en redes sociales para vender productos y servicios de diferente índole: libros, pastillas, ungüentos y más.
El mecanismo es el siguiente: se difunden videos generados con inteligencia artificial (IA), en los que se promueven supuestos consejos médicos o hábitos saludables y algún llamado a la acción para obtener libros, recetarios o medicamentos de dudosa procedencia. Además, muchos cuentan con la verificación oficial de Meta, que es paga, y todos ellos trabajan con enlaces a Amazon, a través del que venden y cobran mercadería. La mayoría de las cuentas son de 2026, tienen pocos meses, crecimiento exponencial y corta vida útil. Algunas cambian de nombre. Otras son cerradas cuando reciben muchos comentarios negativos.
Si uno entra a las cuentas del Monje Chen, Zhen Medicine, de la Abuela Elena, la Abuela Mei o de Un Viejo Pablo, entre cientos de cuentas en Instagram o TikTok, encontrará personas ofreciendo consejos que, en el mejor de los casos, son inocuos. La mayor parte de estos videos generados con IA se replican en forma casi idéntica en otras decenas de cuentas. Una serie de investigaciones del sitio Maldita.es contabilizó y revisó más de 1.000 canales médicos falsos en Youtube, 50 en Instagram y más de 250 generadores de contenido basura con IA que ofrecen falsos consejos de salud y alimentación.
Entre los hallazgos, desmentidos por expertos en salud y tecnología, entre otros focos, se encontraron cuentas que venden suplementos alimenticios y material de lectura. La mayoría solicita un comentario para enviar enlaces de venta (en general palabras como libro y holístico) y también hay cuentas con enlaces en sus perfiles.
La mayor parte de las cuentas analizadas por la diaria Verifica, pero también por colegas de España y Estados Unidos, entre otros sitios, dan cuenta de una multiplicidad de actores elaborando material en cuentas localizadas fuera de donde dicen ser los perfiles, así como recreadas en distintos idiomas.
Si bien algunas cuentas poseen unos pocos miles de seguidores, hay otras que arañan o superan el millón, con cientos de comentarios y miles de usuarios que interactúan con ellas. Por lo general, además, siguen a otros perfiles –pocos– similares que también reproducen contenido apócrifo para engañar y vender productos y falsas soluciones.
Desde Maldita.es intentaron denunciar cuentas en Youtube e Instagram, pero en la mayor parte de los casos las cuentas permanecen activas, salvo excepciones que se han ido dando de baja y son reemplazadas por otras. Además, señalan el incumplimiento de estas cuentas de algunas políticas propias de Meta y Amazon en la venta cruzada de productos con engaños, pero que ambas plataformas incumplen en estos casos.
