Saltar a contenido
Verifica Explicadores
María Fernanda Souza (archivo, setiembre de 2026). · Foto: Alessandro Maradei

María Fernanda Souza (archivo, setiembre de 2026).

Foto: Alessandro Maradei

¿“Ambientalismo ideológico”? Qué mide la encuesta sobre cambio climático que presentó el Ministerio de Ambiente

La directora de Cambio Climático, María Fernanda Souza, señaló que “las mujeres sufren más los impactos” del fenómeno, basada en una encuesta que mide percepciones, y despertó polémica entre distintos actores.

La presentación de la segunda “Encuesta sobre la percepción social del impacto y de las respuestas frente al cambio climático en Uruguay” abrió un debate político sobre uno de sus resultados. Durante la actividad, la directora de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente, María Fernanda Souza, afirmó que la afectación por el cambio climático es diferente según distintas variables sociales y sostuvo que “las mujeres sufren más los impactos en su vida cotidiana del cambio climático que los hombres”. Dicha afirmación generó cuestionamientos desde la oposición.

El diputado colorado Juan Martín Jorge anunció un pedido de informes al Ministerio de Ambiente para conocer la encuesta y los “criterios técnicos” utilizados para sostener que el cambio climático afecta de manera diferente a mujeres y hombres. En su publicación en X calificó el planteo como parte del “ambientalismo ideológico”.

Foto del artículo '¿“Ambientalismo ideológico”? Qué mide la encuesta sobre cambio climático que presentó el Ministerio de Ambiente'

Souza también fue cuestionada por el senador nacionalista Sebastián da Silva, quien en su cuenta de X compartió el recorte de las declaraciones de la funcionaria con una descripción peyorativa aunque sin consideraciones sobre el estudio realizado: “El peor Frente Amplio de la historia tampoco tiene recambio”.

Foto del artículo '¿“Ambientalismo ideológico”? Qué mide la encuesta sobre cambio climático que presentó el Ministerio de Ambiente'

Por su parte, también salió al cruce de Souza el doctor en Química y docente universitario Óscar Ventura, quien opinó a través de un mensaje en redes que “Uruguay no necesita una Dirección de Cambio Climático” y consideró que las afirmaciones de Souza fueron “exageradas”, además de discutir la metodología estadística utilizada. Asimismo, señaló que si bien “es cierto que a nivel mundial los efectos asociados al cambio climático afectan más a mujeres que hombres”, esto no se debe al género, sino que las catástrofes “suelen aumentar las desigualdades preexistentes”.

Esta última opinión remite a la literatura académica existente cuyos principales resultados coinciden en que la desigualdad de género –preexistente a los cambios climáticos– opera sobre las vulnerabilidades ante dicho fenómeno. Aunque Souza cruzó a Ventura sobre la cuestión metodológica y explicitó el porqué de su validez (en línea con lo señalado por Pereda en su hilo), le agradeció “por explicar el enfoque de género mejor” que ella misma. Y añadió: “El riesgo climático surge de la interacción entre peligro, exposición y vulnerabilidad en el marco del IPCC. Es el que usamos. Usted mismo dice que la vulnerabilidad depende de condiciones sociales”.

Foto del artículo '¿“Ambientalismo ideológico”? Qué mide la encuesta sobre cambio climático que presentó el Ministerio de Ambiente'

Una encuesta sobre percepciones

La primera precisión necesaria es metodológica. El estudio presentado por el Ministerio de Ambiente no buscó medir directamente cuánto daño físico, económico o sanitario provoca el cambio climático en hombres y mujeres, sino que se trata de una encuesta de percepción social.

Así lo recogió la economista Paula Pereda a través de una serie de posteos de X, en los que señaló que “antes de interpretar diferencias entre hombres y mujeres” lo prudente sería “separar qué mide la encuesta”, y explicó que el objetivo del estudio “es relevar la percepción social del cambio climático”, lo que incluye “creencias, preocupación, comportamientos, información y valoración de políticas”.

El informe fue elaborado por Equipos Consultores a partir de 1.500 entrevistas telefónicas a personas de 18 años o más, realizadas entre el 14 de enero y el 14 de febrero de 2026. De acuerdo con el cuadro metodólogico, la muestra fue seleccionada mediante marcación aleatoria de números telefónicos y posteriormente ponderada por sexo, edad, región y nivel educativo.

El objetivo del estudio fue conocer cómo la población uruguaya percibe el cambio climático, sus causas y consecuencias, qué comportamientos está dispuesta a adoptar, de dónde obtiene información y cómo evalúa las políticas y las instituciones vinculadas al tema. También busca comparar esos resultados con la primera encuesta nacional, realizada en 2021.

Por eso, cuando una persona responde que el cambio climático afecta mucho su vida cotidiana, el dato describe una experiencia o “percepción declarada” por esa persona. No permite concluir, sin información adicional, que el fenómeno climático haya provocado objetivamente una cantidad mayor de daños en su salud, sus ingresos, su vivienda o su empleo.

¿Qué encontró la encuesta sobre mujeres y hombres?

El informe analiza sus resultados según distintas variables sociodemográficas, como sexo, edad, región, nivel educativo e importancia atribuida al cambio climático. En el capítulo dedicado específicamente al impacto en la vida cotidiana identifica una diferencia por sexo. El informe señala que existe “una brecha de género” y que las mujeres perciben el tema de forma “más grave e intensa” que los hombres.

Ante la pregunta “Pensando en su vida cotidiana, ¿usted diría que el cambio climático le afecta: mucho, bastante, poco o nada?”, 57% de las mujeres respondió “mucho” o “bastante”, frente a 44% de los hombres. En el total de la población, esa respuesta alcanzó 48%.

La diferencia, por tanto, está explícitamente identificada en el propio informe y está en línea con lo afirmado por Souza. Además, los investigadores señalan en el informe que las mujeres, junto con las personas de mayor edad, son quienes dan mayor importancia al cambio climático y que el mismo perfil de género y edad se repite cuando se consulta por el impacto en la vida cotidiana.

Asimismo, el informe analiza distintas variables además del género, y también encuentra diferencias según el nivel educativo. Mientras que las personas con mayor educación se muestran más preocupadas por el cambio climático, son las personas con menor nivel educativo las que declaran mayores efectos directos sobre su vida cotidiana.

Por otra parte, la encuesta consultó si las personas habían experimentado determinados eventos durante los cuatro años anteriores. El 90% de los entrevistados afirmó haber vivido al menos uno de ellos. Las experiencias más mencionadas fueron las olas de calor, las sequías, las olas de frío y los vientos fuertes o tornados.

Entre quienes habían experimentado alguno de esos eventos, la encuesta preguntó además qué impactos concretos habían tenido. Las respuestas incluyeron efectos sobre la salud física, el calor extremo, problemas con el agua o las sequías, la salud mental, daños en viviendas e infraestructura y dificultades relacionadas con la alimentación. A su vez, 70% de quienes habían experimentado alguno de esos fenómenos consideró que el cambio climático había contribuido “mucho” al evento y otro 38% respondió “bastante”.

La diferencia por género en otros estudios

El estudio realizado en Uruguay no es una excepción, y a nivel internacional existe una línea que indaga sobre los llamados “impactos diferenciados por género” del cambio climático. El Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), en su Sexto Informe de Evaluación, señala que las desigualdades vinculadas al género, junto con otras como ingresos, edad, etnia o ubicación geográfica, pueden aumentar la vulnerabilidad frente al cambio climático.

Para América Central y del Sur, el organismo presenta evidencia de que los impactos no tienen el mismo alcance para hombres y mujeres y que estas últimas, especialmente las de menores recursos, pueden presentar una mayor vulnerabilidad. Al mismo tiempo, el IPCC advierte que el análisis no debería reducirse a una oposición binaria entre hombres y mujeres, porque las vulnerabilidades se cruzan con otras condiciones sociales.

La Organización Meteorológica Mundial publicó en 2019 una revisión de 18 estudios de caso de Asia, el Pacífico y África que analiza impactos físicos, materiales y psicológicos diferenciados según género. El trabajo también utiliza variables como edad, situación económica, ubicación geográfica, discapacidad y estado civil, y estudia específicamente sectores sensibles al clima, como la agricultura y la seguridad alimentaria.

En 2024, la FAO publicó un estudio que encontró que los hogares encabezados por mujeres registran, en promedio, pérdidas de ingresos 8% mayores por estrés térmico y 3% mayores por inundaciones que los hogares encabezados por hombres. El estudio también estimó que un aumento de 1 °C en la temperatura media se asocia con una pérdida de ingresos totales 34% mayor en los hogares encabezados por mujeres respecto de los encabezados por hombres.

¿Tenés algún aporte para hacer?

Valoramos cualquier aporte aclaratorio que quieras realizar sobre el artículo que acabás de leer.