La iniciativa contraviene el artículo 47 de la Constitución, donde se establece que “el servicio público de saneamiento será prestado exclusiva y directamente por personas jurídicas estatales”.
Cabe esperar que tamaño escándalo termine judicializado y sea allí, en ese ámbito, donde se confirme o despeje la responsabilidad de funcionarios capaces de pergeñar tamaña entrega.
Es claro que el oficialismo armó un circo, se encontró con escasos elementos para sostener el espectáculo, salió a buscar nuevos motivos por fuera del objeto definido para la comisión investigadora.
La eficaz articulación y conjunción de las fuerzas sociales y políticas logró una “hazaña” con el viento en contra, la mayoría de los medios de comunicación masiva en el mejor de los casos indiferentes.
Una actitud divisoria por parte del gobierno, que dejó en el medio al GACH, que merecía un homenaje libre de sospechas de ser usado para el desvío de la atención de la movilización de entrega de las firmas del referéndum.
Mientras que en este año de “crisis pandémica” la lista Forbes de ricos batió récords incrementándose en más del 30%, al mismo tiempo se perdieron 140 millones de puestos de trabajo en el planeta.