Este lunes, la Junta Departamental de Colonia desarrollará una sesión ordinaria con varios puntos en el orden del día, entre los cuales se destacan la modificación del contrato plan de +Colonia para la refinanciación de la deuda existente por “contraprestaciones por concepto de retorno de valorizaciones” de las tierras en las que lleva adelante las obras, y el proyecto de decreto para la derogación de la ordenanza de cuidadores de vehículos en el departamento.

Con relación a la refinanciación de la deuda de +Colonia, la bancada del Frente Amplio (FA) reúne distintas opiniones. Fuentes de la coalición de izquierda consultadas por la diaria expresaron que esa bancada “aún no ha decidido si votar a favor o no de la modificación del proyecto” y agregaron que en la reunión previa a la sesión “se definirá qué opción tomar”.

El monto de la deuda que mantiene la empresa con la comuna asciende a 1,7 millones de dólares y debió haber sido cancelada a fines del año pasado. La nueva propuesta pospone hasta 2030 la cancelación de esas obligaciones mediante el pago de cuotas anuales.

La propuesta presentada por la empresa fue avalada por el ejecutivo comunal, y analizada por las comisiones de Hacienda y de Legislación de la Junta Departamental coloniense.

En la bancada frenteamplista hay ediles que se muestran partidarios de no votar en forma favorable la modificación y argumentan que si la comuna hubiera intimado el cumplimiento de esas obligaciones y, después de ello, negociado la refinanciación con las multas y recargos que “se le aplicarían a cualquier vecino, se hubiera acompañado”.

En tanto, otros ediles opinan que debido a la “difícil situación de empleo que atraviesa el departamento, cualquier señal que se pueda interpretar como un palo en la rueda a un proyecto que generaría puestos de trabajo es perjudicial”.

Derogación de ordenanza de cuidadores de vehículos

Otro punto relevante a tratar en esta sesión es el proyecto de decreto por el que se deroga la ordenanza de cuidadores de vehículos, que está vigente desde 2004.

Ediles de los tres partidos con representación en la junta coloniense sostienen que se trata de un “tema complejo”, que ha sido tratado desde hace varios períodos. Para el edil del FA Emmanuel Martínez, “la forma en que se cumple la normativa es problemática y hay que buscarle una solución, porque no es que esta gente esté trabajando por hobby, sino porque es la actividad que encontraron para el sustento diario”.

Según estableció en una entrevista con la diaria, la bancada del FA entiende que “no está bueno que de un plumazo se borre esto”.

“Con el argumento de que hay problemas a la hora de controlar esta normativa, los ediles nacionalistas le sacan una actividad de contralor a la intendencia y le cargan una cuestión social al gobierno nacional. Claramente es negativa y es una movida política para lavarse las manos y generar un problema social que hoy no existe”, manifestó Martínez.

En esa línea, el director del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) en Colonia, Maxi Olaverry, expresó que no acompaña la postura del ejecutivo departamental y añadió que lo mejor “es regular el servicio y trabajar con las 20 o 25 personas que están habilitadas, porque seguramente haya muchas cosas para corregir”.

No obstante, el funcionario dijo entender la postura de la intendencia, pero “como ciudadano de Colonia, veo diariamente cómo trabajan estas personas bajo el frío, la lluvia o las altas temperaturas, para poder conseguir una moneda diaria que cada persona les da de manera voluntaria, sin obligación”.

“En este momento crítico del mundo, de baja de empleo, con fábricas que cierran y con reestructuras de empresas, me parece que que 25 personas hagan su moneda diaria, sobre todo varones, es algo que ayuda a esas familias, que sin esa actividad no tendrían otra cosa”, advirtió Olaverry.

“Esta derogación traerá problemas”, porque “no están claras las consecuencias que traerá aparejado”, expresó el funcionario. “Estas tareas siempre se naturalizarán, porque son changas que históricamente han sido parte de la sociedad, y entiendo que con la derogación no se soluciona el tema, sino que se pretende borrar la situación”, opinó.

Para Olaverry, “lo mejor será regular y actualizar la ordenanza”. “Entiendo que ni siquiera es el trabajo ideal, bajo el sol, bajo lluvia, porque en el mundo ideal lo mejor sería que no existiera, porque tampoco quiero naturalizar su trabajo, pero en este momento de crisis laboral, esa actividad representa para ellos un ingreso de dinero diario”, finalizó.