En febrero de 2025, la empresa Lactalis, de origen francés, en conjunto con Granja Pocha, industria láctea radicada en Juan Lacaze, anunciaban el inicio de “un proceso de asociación estratégica, que, una vez completado, resultará en la transferencia de las acciones de Granja Pocha al Grupo Lactalis”, algo que ocurrió oficialmente a fines de abril.
Este movimiento empresarial traía consigo el cierre de la planta industrial que Lactalis mantenía en Cardona, en la que previamente funcionó Indulacsa, con el objetivo de concentrar la actividad en Juan Lacaze.
En ese marco, “y con los antecedentes que mantenía la empresa en Uruguay”, el Sindicato de Obreros de Granja Pocha (Sograp) “siguió avanzando en las negociaciones siempre con la cabeza puesta en conservar el trabajo de los obreros”, dijo a la diaria Pablo Sesini, presidente de ese gremio afiliado a la Federación de Trabajadores de la Industria Lactea (FTIL).
Sesini remarcó que “desde que asumió Lactalis no hemos tenido grandes conflictos ni tuvimos que trancar alguna cuestión, sino, por el contrario, nos venimos manejando de buena manera, tratando de buscar soluciones y aportando desde nuestro lado”, y destacó que “es fundamental mantener buen diálogo y conversar sobre todos los temas”.
En esa línea, el presidente del gremio comentó que “todos los meses mantenemos una reunión bipartita con la gerencia” y, además, “tenemos subcomisiones de Género y de Seguridad Laboral que también mantienen reuniones mensuales”, por lo tanto, “el diálogo existe”, afirmó.
No obstante, el dirigente comentó sobre una brusca caída en la remisión de leche por parte de los productores a la planta industrial. Sesini dijo que “en estos meses pasamos de trabajar con un máximo de 500.000 litros diarios de leche con 180 trabajadores a estar en 140.000 litros con una plantilla de 260 personas”. Del total de personas ocupadas actualmente por Lactalis, existe “un grupo grande de administrativos” que también trabajan para otras plantas que posee la empresa. “En la industria es preocupante por la cantidad de personas que trabajan con relación a los litros diarios de leche, y también sabiendo cuáles son las posiciones históricas de los tamberos en la zona”, comentó. La empresa apunta a procesar unos 250.000 litros diarios en primavera, en caso de poder reclutar nuevos productores remitentes.
Sesini explicó que al comprar Granja Pocha y al cerrar su planta en Cardona, Lactalis “se quedó con las cuencas lecheras de Cardona y Juan Lacaze y viene toda la producción para una planta”. “Estas son situaciones cambiantes que desde el sindicato las vemos con preocupación, como sucedió con el cierre de la quesería a principios de febrero”, explicó el referente sindical. En ese sentido, dijo que “la planta quesera estuvo seis semanas parada y arrancó nuevamente, pero en condiciones no tan favorables”, porque “hay tareas que se iban a realizar durante la parada y no se pudieron hacer”.
“Esta y otras preocupaciones las trasladamos al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) basándonos en lo que había sucedido con esta misma empresa cuando compró Indulacsa en Salto y Cardona, cuando lo primero que cerró fueron ambas queserías”, manifestó Sesini.
El presidente de Sograp consideró que, “ante estos antecedentes de la empresa que no apuesta a ese producto, tomamos recaudos para asegurar el trabajo de la gente y alertar sobre la situación”. No obstante, dijo que “la empresa nos asegura que por el momento no cerrará ese sector”.
Sessini evaluó que “a nivel sudamericano las queserías no son viables y que el mercado internacional “apunta hacia otros lados”. “Los grandes consumidores de quesos que tenía Uruguay no siguen estando, ya que China y los países árabes hoy se autoabastecen y el tratado de Mercosur-Unión Europea repercutirá ineludiblemente por esta zona”, advirtió.
Negociaciones bipartitas
Sesini dijo que en relación con la situación del sindicato de trabajadores de la planta “podemos hacer una evaluación positiva”. “Seguimos siendo un sindicato dialoguista, más allá de las diferencias que podemos tener”. “Siempre vamos por ese camino y nuestra función es marcar las diferencias, y siempre hemos tratado de mantener los puestos de trabajo lo mejor posible”, comentó.
La industria láctea sigue creciendo, dado que el año pasado batió récord en remisión de leche, llegando a 6,3 millones diarios en Uruguay. “Debemos cuidar el trabajo y siempre evaluar las situaciones que se nos presentan”, remarcó.
“Nuestra visión es trabajar en pos de las fuentes laborales; es nuestra necesidad para seguir creciendo”, expresó Sesini, y continuó: “Primero hay que enderezar el barco y luego crecer para que todos juntos vayamos hacia adelante. Hoy las cosas están cambiando y sabemos que van a seguir así. Debemos estar preparados para lo que se viene, pero está bueno remarcar que estamos lejos de una zona de guerra con la empresa”, concluyó.