El conflicto en el frigorífico Establecimiento Colonia de Tarariras continúa sin presentar avances, luego de que fracasara una instancia tripartita en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social entre delegados sindicales, empresariales y del gobierno.

Según informó Radio del Oeste y pudo confirmar la diaria con base en fuentes sindicales, en esa reunión la empresa mantuvo su postura de no retomar la actividad hasta alcanzar un acuerdo integral en torno a la reestructura planteada, lo que prolonga un escenario de incertidumbre para los trabajadores.

El estancamiento de las negociaciones se produce en un conflicto que comenzó semanas atrás, cuando los trabajadores rechazaron una propuesta empresarial que implicaba una reducción significativa de la plantilla laboral.

La situación actual tiene como antecedente inmediato la propuesta de reestructura presentada por Marfrig, que incluía la eliminación de alrededor de 115 puestos de trabajo en la planta de Tarariras.

En ese momento, el sindicato rechazó la iniciativa y reclamó la búsqueda de alternativas que permitieran sostener el empleo y garantizar la continuidad productiva.

Incluso, en una fase previa del conflicto, la empresa había llegado a plantear despidos de mayor magnitud, que luego quedaron en suspenso para dar paso a una negociación sobre la reorganización del trabajo.

En el escenario actual, la falta de avances se ve agravada por la decisión de la empresa de solicitar una extensión del seguro de paro por 90 días, lo que es interpretado por los trabajadores como una señal de que no existe urgencia por reabrir la planta.

El sindicato de trabajadores había propuesto una reapertura parcial como forma de destrabar el conflicto, pero esa alternativa fue descartada por la empresa en la última instancia de diálogo.

Sin acuerdo

Las diferencias entre las partes continúan centradas en aspectos clave de la reorganización productiva, como la dotación de personal en sectores estratégicos —desosado, carga y descarga—, la velocidad de las líneas de producción y las condiciones salariales.

Para los trabajadores, los cambios propuestos implican una pérdida sustancial de puestos de trabajo y un deterioro de las condiciones laborales, en un contexto donde la industria frigorífica ya atraviesa dificultades a nivel nacional.

Tras el fracaso de la instancia tripartita, las partes continuarán negociando de forma bipartita, con el objetivo de dotar de “mayor dinamismo en el intercambio”, más allá de que hasta el momento no se avizoran señales de acercamiento.