A poco más de un año del inicio del gobierno de Yamandú Orsi, distintas encuestas de opinión pública reflejan una baja en los niveles de aprobación de la administración frenteamplista. Entre las principales razones de desaprobación, aparecen la falta de resultados visibles en seguridad, empleo y costo de vida, además de una percepción de lentitud en la concreción de cambios prometidos durante la campaña.
En ese marco, la diaria consultó a dirigentes del Frente Amplio (FA) en Colonia para conocer cómo evalúan el rumbo del gobierno desde la realidad territorial del departamento.
El edil Emmanuel Martínez (Partido Demócrata Cristiano) sostuvo que el gobierno “traslada una imagen de serenidad” y de “tomar decisiones meditadas”, aunque consideró que eligió concentrarse en “las principales prioridades”, que son justamente “las más difíciles de atacar”. En ese sentido, Martínez mencionó la seguridad, la pobreza, la indigencia y la salud mental como problemas estructurales complejos de revertir.
Martínez señaló que existía una “expectativa bien alta” luego del gobierno encabezado por Luis Lacalle Pou y afirmó que la actual administración “está como en deuda porque se embretó en mover algunas de las cosas más difíciles de mover”.
Al trasladar el análisis a Colonia, el edil dijo que ese departamento atraviesa una situación distinta a la histórica, ya que tradicionalmente “tenía los mejores índices” en materia de desarrollo humano, empleo y educación. Sin embargo, advirtió sobre “una dificultad muy grande en cuanto al empleo” y reclamó una política “mucho más activa de atracción de inversiones”.
Martínez vinculó la situación a la competencia regional y a la crisis del sector lácteo, y cuestionó decisiones recientes del gobierno nacional respecto a inversiones que finalmente se instalarán en otros departamentos. También manifestó malestar por la relación entre el gobierno nacional y la fuerza política en Colonia, particularmente por la presencia de autoridades nacionales en el proyecto Más Colonia “sin aviso, sin consulta previa”, pese a la postura crítica que había tenido la bancada frenteamplista local.
La edila Lucy Prendes (MPP) también consideró que el gobierno nacional “heredó una situación bastante complicada” y sostuvo que la administración frenteamplista ha actuado “con cautela” frente al escenario económico y fiscal encontrado al asumir. Prendes expresó que varias políticas comenzaron a mostrar resultados en áreas sensibles como salud, infraestructura y saneamiento.
La edila destacó mejoras en el acceso a medicamentos y especialistas en la salud pública, avances en políticas vinculadas a salud mental y adicciones y obras de infraestructura vial proyectadas para el departamento. También mencionó anuncios vinculados a saneamiento y educación, entre ellos el futuro liceo de Nueva Palmira y el proceso de instalación de la Universidad de la República en el departamento.
Al igual que otros dirigentes frenteamplistas consultados, Prendes identificó la situación laboral como uno de los principales problemas de Colonia. Recordó los cierres de empresas y frigoríficos registrados en los últimos años y sostuvo que el Estado “ha estado presente” intentando generar respuestas ante una desocupación que calificó como “muy grave”.
La edila consideró además que parte de la disconformidad social puede explicarse por expectativas de cambios más rápidos. “No siempre se logra salir de una situación complicada de un día para el otro”, expresó, aunque reconoció que “existe un debe en el tema laboral”, especialmente en Colonia.
“Falta ida y vuelta”
Por su parte, el edil Carlos Fernández (Lista 1001) consideró que “el gobierno viene haciendo cosas”, aunque admitió que desde el FA esperan que algunas medidas “deberían de ser más rápidas, más ágiles”. Fernández atribuyó parte de las dificultades a la “herencia” recibida y al “complejo momento internacional”.
A su vez, entendió que uno de los principales déficits está en la comunicación política. “Nos falta esa ida y vuelta”, afirmó, al señalar que muchas veces la ciudadanía no percibe cómo impactan las políticas impulsadas por el gobierno.
Fernández identificó tres prioridades para el departamento: empleo, vivienda y ambiente. Sobre el primer punto, sostuvo que la pérdida de puestos de trabajo “se ha visto agudizada tras el cierre de varias fábricas” y recordó que la bancada del FA, a instancias de una propuesta de la Lista 1001, impulsa un foro de inversión, desarrollo y empleo junto al Ministerio de Trabajo y la Intendencia de Colonia.
En materia de vivienda, reclamó soluciones para cooperativas y para el asentamiento Malvinas, en Colonia del Sacramento, donde viven más de 2.000 personas. “La gente está pasando muy mal en este lugar puntualmente”, expresó.
El edil también puso énfasis en los temas ambientales y cuestionó el avance de fraccionamientos rurales y emprendimientos sobre la costa. Según afirmó, el gobierno nacional debe reforzar controles y promover cambios normativos para preservar esos espacios.
En una línea similar, la referente de La Amplia y edila suplente Karen Lagos sostuvo que desde el interior “a veces cuesta comprender algunas decisiones tomadas por el gobierno nacional” y reclamó una mayor articulación entre Montevideo y los territorios.
Lagos mencionó diferencias entre prioridades definidas desde el gobierno central y demandas planteadas desde Colonia, particularmente en temas vinculados al desarrollo productivo, el manejo de la costa y los fraccionamientos rurales. También señaló dificultades en la comunicación con algunos organismos nacionales y reclamó “más cercanía con los territorios”.
La dirigente afirmó que en parte de la militancia frenteamplista del interior existe “desánimo” por la falta de respuestas más rápidas ante problemas locales, aunque señaló que todavía persiste una expectativa favorable hacia el gobierno. “Trabajo, desarrollo, vivienda y salud mental” aparecen, según indicó, entre las principales urgencias del departamento.
Asimismo, Lagos hizo referencia a la necesidad de una mayor coordinación entre el gobierno nacional y la Intendencia de Colonia para abordar políticas de vivienda y realojos, especialmente en ciudades como Juan Lacaze y Colonia del Sacramento.
“Persistencia de problemas estructurales”
En tanto, el edil Martín Collazo (Astoristas y Seregnistas) evaluó “con buenos ojos el rumbo del gobierno”, aunque reconoció que persisten problemas estructurales que requieren respuestas más visibles. Collazo destacó las dificultades económicas heredadas, el contexto regional y el hecho de que el oficialismo no cuenta con mayoría automática en el Parlamento.
Entre las medidas positivas, mencionó el aumento del Bono Crianza, el bono escolar, la ampliación del tiempo educativo y programas de alimentación estudiantil. También destacó que en Colonia habrá centros educativos que ampliarán su cobertura y contarán con comedores. “Son señales propias de una sensibilidad de izquierda”, afirmó.
Sin embargo, Collazo señaló que la situación del empleo en Colonia “es sumamente compleja y hasta ahora es un debe del gobierno nacional”, y agregó que la seguridad pública sigue siendo una de las principales preocupaciones de la ciudadanía.
El edil también incluyó el acceso a la vivienda entre los principales problemas del departamento y sostuvo que las soluciones proyectadas “no son suficientes”. “La situación del empleo, la situación de la seguridad pública y el problema de la vivienda” aparecen, según dijo, como los temas centrales a resolver.
Collazo añadió además algunos aspectos que considera avances concretos en Colonia, como la reducción de tiempos de espera en la salud pública, mejoras en el acceso a medicamentos, obras de saneamiento y proyectos de infraestructura vial.
